Historia De Las Indias De Nueva Espana Y Islas De Tierra Firme

HISTORIA DE LAS INDIAS DE NUEVA ESPAÑA Y ISLAS DE TIERRA FIRME POR EL PADRE FRAY DIEGO DURAN
RELIGIOSO DE LA ORDEN DE PREDICADORES
(ESCRITOR DEL SIGLO XVI)
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TOMO II.
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MÉXICO
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IMPRENTA DE IGNACIO ESCALANTE
Bajos de San Agustín, NUM. 1.
1880

AL LECTOR.
Hacia más de trece años que habia aparecido el primer tomo de esta obra, sin que se hubiera podido continuar la publicación, por circunstancias que no es del caso referir, hasta que me acerqué al C. Protasio P. Tagle, Ministro entonces de Justicia é Instrucción pública, encareciéndole la grande importancia de ella. Inmediatamente este ilustrado Ciudadano proveyó para ese loable fin, fijando una cantidad mensual.
Sucedióle el Sr. Ignacio Mariscal, y éste, asimismo, continuó prestando con ese objeto su valiosa cooperación.
Al concluirse hoy esta obra, tócame tributar un
homenaje gratitud á tan esclarecidos Ciudadanos, y felicitar al Gobierno de nuestra República por la publicación de una obra que viene á enriquecer nuestra Historia Nacional.
México, Diciembre de1880.
Gumesindo Mendoza,
DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL.

CAPÍTULO LXIX.1
de cómo aportó á esta tierra un navio de Cuba y de cómo le fué dado aviso A Montezuma de ello, y de cómo embió á saver que gente era y de lo demás que aconteció.

No muchos dias después que los hechiceros y agoreros sortílogos y encantadores se abian huido de la cárcel, estando el airado rey Montezuma
con mucho cuidado, con las amenazas que le abian hecho, vino un
indio á él y haciéndole gran reverencia, dixo le quería hablar. El rey,
considerándole, vido que le faltaban las orejas y los dedos pulgares de las
manos y de los pies, y pareciéndole no ser hombre humano le preguntó
que dedónde era. El indio lerespondióque era del monte infernal, y preguntándole
quién le embiaba, le dixo, que él se abia movido á venir de
su voluntad á le servir y avisar de lo que abia visto. El rey le preguntó
que qué era lo que abia visto; él le respondió que andando junto ála orilla
de la mar vido, en medio del agua, uu cerro redondo que andaba de
una parte á otra, y que abia surgido junto álospeñascos que estaban en
la orilla de la mar, y que nuuca jamás abia visto cosa semejante, porque
era espantosa y de admiración. Montezuma. asegurándole,3le dixoque
descansase yque tomase huelgo, que él quería embiar á saber lo que decía
si era verdad y llamando á sus alcaides y carceleros, por otra parte,
le mandó prender y echar en una cárcel.
Y llamando luego á un principal, que se llamaba Teuctlamacazqui, le
mandó que fuese al puerto y que llevase consigo áun esclavo suyo que
se llamaba Cuitlalpitoc y que viese si era verdad lo que aquel indio de-
1Lam. 27, Pte. I»
2 Tranquilizándolo.
1
4
cía; y que reprendiese á los señores y gobernadores de Ouetlaxtlan y de
lacosta, del grandescuido que tenian en nomirar y estar advertidos enlo
que les abia encomendado. El principal y el esclavo salieron de México
y llegaron en muy breve tiempo á Ouetlaxtlany dando su embaxada
al gobernadorde Cuetlaxtlau,que se llamaba Pinotl, le reprendió su descuido
y mandó, de partede su señor,fuesen luego áver si era verdad aber
parecido en la costa un cerro en el agua, y que ya estaba junto á los peñascos
en el puerto. El señor de Ouetlaxtlan embió luego á ver silo que
el Teuctlamacazqui decia era verdad, y volviendo los mensageros, espantados,
le dixieron que lo que decía era así, y que allí estaba en el puerto
una cosa espantosa y grande, redonda, en medio del agua, y que andaba
da qui para allí por encima del agua, hacia una parte y hacia otra, y que
dentro de ella abia gente, que de en quando en quando parecía. El Teuctlamacazqui
y su compañero Cuiilatyitoc dixeronqueríanirá satisfacerse
y verlo por sus ojos, para dar verdaderarelación á suseñor Montezuma,y
partidos para el puerto y llegados á los peñascos, encubriéndose por que
los españolesno los viesen, vieron ser verdad lo quedecian, y subiéndose
en un árbol grande, para vellos y considerallos mejor, desde alli vieron
que echaban un bote al agua y que salian y se estaban pescando en la
orilla de la mar yque ya tarde se volvían al navio con la pesca que abian
hecho;lo qual vistoycousiderado,partieronparaMéxico con toda la priesa
posible, á dar relación á su señor de lo que abian visto.
LlegadosanteMontezuma le dixo;poderoso Señor:bien puedesmatarnos
y echarnos en lacárcel paraque allí muramos, perolo que te dixo el
indio que tienes preso és verdad, y as de saber, Señor, que yo mesmo, por
mis ojos, quise satisfacerme y yo y Cuitlálpitoc, tu esclavo, nos subimos
en un alto árbol para considerar mejor lo que era, y as de saber que vimos
una casa en el agua, de donde salen unos hombres blancos, blancos
de rostro y manos y tienen las barbas muylargas y pobladas y sus bestidos
son de todas colores blanco, amarillo y colorado, verde y azul y morado,
finalmente de todas colores, y traen en suscabezasunascoberturas
redondas y echan al aguauna canoa grandecillay saltan en ella algunosy
lléganlaálos peñascos, yestanse todo eldia pescando, y en anocheciendo
se vuelvenásulugar ycasa, donde están recogidosy esto eslo que deeste
caso te sabemos dar relación. Montezumabaxó la cabeza y sinresponder
palabra, puesta la mano en la boca, se quedó por muy gran rato, como
muerto ó mudo, que no pudo hablar ni responder, y á cabo de mucho
rato, dando un suspiro ó haciendo unaespiración dolorosa, dixo al principal,
que le daba la relación: ¿á quien puedo yo dar crédito mejor que á
tí? ¿de qué me servirá tornar á embiar para que me satisfaga, pues viste
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por tus ojos lo que me dices? lo mejor serábuscar el remedio, y diciendo
esto llamó á su secretario y mandóle echasen fuera de la cárcel aquel indio
que tenia preso, que de la costa abia venido, que decia ser dela montaña
infernal. El camarero fué á hacello ecliar fuera y no lo hallaron en
la jaula donde estaba encerrado, nirastro por donde ubiese salido; de lo
qualavisado Montezuma dixo, que bien abia él conocido ser algún brujo
ó hechicero; que él se holgaba fuese ido, aunque abiéndole dicho verdad,
antes se lo pensaba gratificar; y llamando á un secretario suyo mandóle
que, con mucho secreto, so pena de la vida y de su muger y hijos y parientes
y destrucción de toda su hacienda, le truxesen dos plateros y dos
lapidarios y dos componedores de plumas.
El secretario hizo lo que le fué mandado y benidos ante él les mandó
dar oro y plumas y piedras, y que luego ála hora, con toda la brevedad
posible, vaciasen muchas joyas de oro de diferentes hechuras, y á los lapidariosque
labrasen de todo género de piedras preciosas, y á los componedores
de plumasles mandó quehiciesen algunosplumages muy galanos,
que eran para cierto efecto, y que todo se hiciese cou todo secreto, que
nadie no lo entendiese ni supiese;y así en el mesmo palacio, dándoles todo
el recaudo necesario,hicieron muchas joyas de oro y braceletes y calcetas
orejeras y bezotes y los lapidarios labraron muchas piedras verdes
y de todo genero de piedras preciosas, y los componedores compusieron
sus plumages,lo qual visto por Montezuma hizo pagar su trabajo á los
oficiales, en mantas y comidas y otras satisfacciones, que siempre hacia á
los que le servían y agradaban, y encomendándoles el secreto llamó al
Teuctlamacazqui,queabia ido al puerto á satisfacerse de la venida de los
españoles,ydíxole, yoe proveídode joyas y piedras y plumages para que
lleves en presente á los que an aportado á nuestra tierra; y deseomucho
que sepas quien es el Señor y principal de ellos, al qual quiero que le des
todo lo que llevares y que sepas de raíz si es elque nuestrosautepasados
llamaron Topitlzin, y por otronombre Quetzalcoatl, el qual dicen nuestras
historias que se fué de esta tierra y dexó dicho que abiau de volver
á reinar eu esta tierra, el ó sus hijos y á poseer el oro y plata y joyas
que dejó eucerradas en los montes, y todas las demás riquezas que
nosotros agora poseemos; y si es él saludalle as de mi parte y dalle as
este presente y, mas, mandarás de mi parte al Señor y gobernador de
Ouetlaxtlan que provea de todos los géneros de comida que se pudieren
hacer, así de aves como de cazas asadas y cocidas, y que provea de
todos los géneros de pan que se pudieren hacer y de frutas, ni mas ni
menos, y de muchas xícaras de cacao y que lo pongan en la orilla de la
mar para que de alli tu,con tu compañero Cuitlaljiitoc que irá con tigo,
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lo llevareis al navio ó casa donde están y preséntaselo de mi parte para
que coma él y sus hijos y compañeros, y nótale si lo come, porque si lo
comiere y bebiere es cierto que es Quetzalcoatl, pues conoce ya las comidas
deesta tierra y que ellas dexóy vuelve al regosto de ellas: y dile que
le suplico yo, yque mehaga este beneficio, que me dexe morir, y que después
de yo muerto, venga mucho de norabuena y tome su reino, pues es
suyo y lo dexó en guarda á mis antepasados; y pues lo tengo prestado
que me dexe acavar y que vuelva por el y lo goce mucho de norabuena:
y no vayas temeroso ni con sobresalto, ni te dé pena el morir á sus manos,
que yo te prometo y te doy mi sé y palabra de te honrar á tus hijos
y dalles muchas riquezas de tierras y cosas y de los hacer de los grandes
de mi consejo, y si acaso no quisiere comer de la comida que le dieredes,
sino personas, y quisieren comeros, dexaos comer, que yo cumpliré loque
tengo dicho con vuestras mugeres y hijos y parientes.
El Teuctlamacazqui dixo que á él le placía de ir y asi cargadosel y sus
compañeros de las joyas y plumages, sin saber nadie de laciudadádonde
iban, salieron de ella y fueron á Ouetlaxtlan donde mandaron algobernador
de alli y señores que luego aderezasen de todos géneros de aves ycazas
asadas en potaxes muy bien guisados yque proveyesende panblanco
y bien auiasado y de todo genero de frutas, las mas que pudiesenhallar,lo
qual apercibido,cargadosmuchos indioscon ello,partieron para el puerto
donde los españoles estaban surtos y ascondiéndose, porno ser vistos, pusieron
la comida un poco apartada de la mar ymandó el Teuctlamacazqui
á los que la abian traído se fuesen, y quedándose solosel y sucompañero
Cuitlapitoc, subiéronse en el árbol que antes abian estado y vieron que
todavía estaban allí los españoles,y como estaban ensu exercicio de pescar
con su barco, y por ser ya tarde no quisierondescubrirse; antesestándose
allí aguardaron á la mañana y una hora antes que amaneciese, él y
su compañero, llegaron la comida á la orilla y pusiéronlaencima de los
peñascos, junto á donde venía el barco á pescar, y sentándose ellos cabe
ella, luego que amaneció que la geute del navio empezó á salir fuera de
cubierta,vieron los dos indios sentados á la orilla y ágranpriesaecharon
el barco al agua y vinieron á donde estaban los indios á mucha priesa,
cuatro españoles, y hallándose los unos á los otros no se entendían nisabían
que se responder, y el Teuctlacamacazqui, por señas, dixeron á los
españolesque metiesen aquellacomida yrefresco en el barco, que querían
ir al navio. Los españoles, entendiéndolos, salieron á tierra y ellos, con
ayuda de los dos indios, metieron toda aquella comida y fruta y quedándose
ellos en el barco les hicieron señas que remasen.
Los españoles empezaron á ir á su barco y llegados al navio metieron
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toda la comida y refresco y entrados los indios en él, admirados de ver
unacosa tan poderosa y con tantos apartados y retretes y cubiertas,parecióles
cosa divina mas que humana, y cosa de gran ingenio, y preguntando
quien era allí el que presidía y era cabeza de aquella gente, suele
respondido, por lengua de una india que trayan y entendía la lengua española
y mexicana,1 que era el que ella le señalaba. El viendo al mayoral
se postró ante él y le presentó todas las joyas y piedras preciosas y
plumages que traya y, dice la historia,que abriendo las haceras en que
iba todo puesto, que los españoles miraban con gran contento y alegría,
tomándolas unos y dexándolas otros, todas aquellas joyas y riquezas y
que después de abellas considerado, que la india le preguntó que quien
le abia allí enviado:elindio respondió que elgran reypoderoso, su Señor,
Montezuma y que desde su lugar le enviaba á saludar. La india le respondió
que de donde era, él le respondió que de la gran ciudad de México.
Ella le dixo,pues que es lo que queréis: Señora, dixo el indio, vengo
á preguntar á este Señor, que fué su buena venida y que adonde vá y
que és su intento y que es lo que busca. Ella le respondió, dice el Señor
de esta gente que viene á ver y saludar á tu Señor Montezuma,y que no
es otro su intento sino ir á México y saludalle y dalle las gracias de este
presente y honra que le hace: él le respondió que en aquello recibiría su
Señor mucho contento, pero que le suplicaba le hiciese tantoplacer de
dexalle acabar su reinado en paz y que después de muerto que volviese,
que alli hallaría su tierra y reyno como lo abia dexado yque le suplicaba
comiese de aquello que alli le abian traído, de parte de su Señor. La india
le respondió, dicen estos dioses que le besan las manos, que ellos le
comerán; pero por que no están hechos á comer semejantescomidas, que
las prueben ellos primero y que luego las comeremos nosotros.
Losindios las empezaron áprobar y á comer de todo y como iban probando
los españolesiban tomando de aquellas gallinasasadas y de aquellos
guisados y de aquelpan y á comer con mucho regocijo y contento y
con muchas risadas y pasatiempo; y benidos á quererbeber delcacao que
les abian traido,que es elbervaje preciado que estos indios beben, temieron,
y viendo losindios que no lo osaban beber empezaron ellos á hacer
la salva de todas las gícarasy tomándolas losespañoles bebieron elcacao,
refrescándose conaquello,por que en realidad de verdad es bebida fresca.
Acavado de comer y de beber,el que venia por Señor de aquella gente
lLas noticias que siguen manifiestan claramente que ellas se refieren al descubrimiento de
Juan de Grijalva, quienarribó á la costade Veracruz enJunio de 1518. En tal virtudes, cuando
monos, dudosala conversación entre Grijalva ylos mensajeros deMotecuhzoma, puesBerna
Díaz diceexpresamente, que no tenian intérpretes.
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dixo á la india que dixese á aquel principal, que como se llamaba;locual
la india le preguntó y él diciendo que su propionombre era Tlillancalqui
y el ditado que tenia era Teuctlamacazqui, y que su compañero se llamaba
Cuitlapitoc: la india les dixo, pues dice este Señor queellos se an holgado
y regocijado con vuestra comida, que os ruega que comáis vosotros
agora de la suya,aunque es muy diferente de la que vosotros abéis traillo;
ysacándole viscocho y tocino y algunospedazos de tasajo,les dieronácomer
y comiendo parte del viscocho y de lo demás guardaron todo lo que
les sobró para, llevarlo á mostrar áMontezuma: y después que ubieron
comido les sacaron vino y se lo hicieron beber. Ellos alegrándoles el corazón
dixeron que les besabau las manos, que aquella bebida era muy
buena y suave y quedándose aquella noche en el navio, por que con el
bino que habian bebido no acertaron á salir deél;
Otro dia de mañana pidieron licencia al Señor del navio para venir á
dar cuenta á su Señor de lo que abian hecho por su mandado y á dállela
respuesta que de ellos abia recibido. El general sacó unasarta de cuentecillas
de bídrio, con algunosjuguetes,y se la dio á Tlillancalqui para que
de su parte se la diese á Montezuma y sacando otras selas dio al mesmo,
para él, y otrasásu compañero Cuitlapitoc y diciéndole, por la lengua de
la india, que le dixese le besaba las manos y que el haríalo quele embiaba
á rogar que el se iba luego que se holgase y reinase mucho de norabuena,
que el venia de lexos tierra; que al tiempo volveríay holgaría de
hallalle vivo para servilleel presente que leabiahecho yregalo. Elloshumillándose
se salieron del navio y poniéndolos en el barco los truxeron á
tierra, los cuales como allí se vieron, hallándose el uno al otro tomaron
parecer y subiéndose en el árbol donde siempre se abian subido, á considerar
lo que pasaba, estuvieron en él atalayando en que paraba para dar
relación verdadera á su Señor. Vieron como tendían unas grandes mantas
en los mástiles delnavio y después de tendidas como salían delpuerto
y se iban y estando allí para ver aquella cosa misteriosa, de ver andar
aquel navio sin que nadie le llevase por encima del agua, no se quitaron
de allí hasta que los perdieron de vista y en perdiéndolos de vista se baxaron
y vinieron á Ouetlaxtlan donde fueron bien recibidos y proveídos
de todo lo necesario y dándoles sus presentes los Señores de Ouetlaxtlan
partieron de allí á dar relación á su Señor de todo lo sucedido.
Llegados ante él le contaron todo lo que la historia a referido decomo
llegaron y le ofrecieron las joyas y le dieron la comida y bebida y de como
comieron y bebieron y de como les dieron ellos de comer y beber y
que la bebida era tan buena y suave que luego les quitó el sentido y que
les prometió de se ir y que le enviaban á decir que holgase y descansase,
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que ellos se iban á su tierra, que era lejos, y que aunqueubiesen de volver
que no seria tan presto; y con esto salieron del navio, y que allí le
trayan de la comida que les abia sobrado para que la viese, y dándole
unos pedazos de biscocho Montezumalos probó y dixo que parecía piedra
de tosca y haciendo traer un pedazo de tosca -* la estuvo cotejando el
uno con el otro y viendo que lo uno era pesado ylo otro tan liviano,hamo
á sus corcobados y mandóles que lo probasen y en probándolo dixéronle
que era dulce y suave. El, temiendo de comello, dixo que era cosa
de los dioses, que no quería usar de alguna irreverencia, yllamando álos
sacerdotesmandóles que lo llevasen á la ciudad de Tulan conmucha solenidad
y que lo enterrasen en el templo de Quetzalcoatl, cuyoshijos eran
los que habian venido. Los sacerdotes tomaron el biscochoy poniéndolo
en una rica xícara,muy dorada, cubierto con ricas mantas lo llevaron en
procesión á Tula con muchos encensarios, con que lo iban encensando y
cantándole cantos apropiados á la solenidad de Quetzalcoatl, cuya comida
decian que era; yllevado á Tulalo enterraron en el templo dicho con mucha
solenidad.
Montezumapreguntó á Tlillancalqui que si los avía visto ir: él le respondió
que si,que no abian querido partir sin vellos ir nibaxarsedel árbol
hasta perdellos de vista, loscuales perdidos de vista se baxaron del
árbol y se avian venido á dalle la nueva de ello; y sacando el sartal de
cuentezuelas se lo dio, diciendo que aquelpresente le enviaba por que no
tenia otra cosa que euvialle. Ellas tomó y pareciéndole cosa admirable
y del cielo dixo:yo recibo la merced y beneficio que eldiosme ahecho;y
mandando se enterrasen á los pies del dios Uitzilopoclitli, dixo que él no
era diño de usar cosa tau suprema, y enterrándolas con tanta solenidad
de encensarios y sonido de caracoles y otros instrumentos, como si fuera
alguna cosa divina. Acavado lo susodicho,Montezuma agradeció mucho
á Tlillancalqui lo que abia hecho, y al esclavo dándole libertad les mandó
descansasen y se fueron á sus casas, donde luego á la hora les envió
gran presente de mantas y uipiles y naguas, todo cosa rica, y cargas de
cacao y de algodón y de maiz y de frijol y de otras semillas y tres esclavos,
un barón y dos mugeres pa quelos sirviesen. Ellos losrecibieron con
1 Así eula copia; mas el textoparece trunco, ó tancorrompido que no es fácilrestaurarlo. Se
comprenderá desde luego su asunto por el siguiente pasaje análogo quetrae Tezosomoc enel cap.
108 de su Crónica Mexicana.—”Visto (por Motecuhzoma)las acemitas que les dieron alTlilancalqui
y á Cuiüalpitoc, llamó al mayordomoPetlacalcatl (y mandó) que luego le truxesen un
pedazo de canto que llamanTepetlatl, comoenalgunos caminoshai, (que es) suelo empedernido:
traídolo lo comparó á ello,llamó á todos sus corcobados y enanos y esclavos, Xolome y díxoles:
comed desto ymirad lo que os parece de ello, que sabor tiene: comolo comierondixeron; Señor,
dulce es; tiene buen sabor; ccepto que estáduro &.”
Duran.—Tom. ii. 2
01
agimiento de gracias y enviaron á su rey muchas gracias por la merced
que les abía hecho y pensando Montezuma, como sabría quien eran y de
donde procedían aquella gente que abía venido, propuso de buscar y inquirir
por todas las vías posibles, si abía algunos indios viejos de quien
lo pudiese saber, con todo el secreto del mundo; porque lo sucedido, no
abía hombre en la ciudad, ni aun los mesmos grandes, que supiesen que
al puerto abian aportado gentes algunas; sobre lo cual, á los quelo abían
sabido y alcanzado, tenia puestas grandes penas y temores y amenazas
de muerte y destruicion de sus linages y bienes, por el cual temor estaba
todo tan oculto y secreto y tan callado que era como si nada ubiera pasado,
el cual secreto turó hasta que el buenMarquésDonHernando Cortes
volvió á la tierra con los tres navios, que fué la postrera venida que
hizo.1
CAPÍTULO LXX.
De cómo Montezumahizoá unpintor que le pintaselos españolesconforme á larelaciónde Tli- llancalquiy de como inquirió conmucho cuidado que gente erala que á su tierra abia aportado.
Elcuidado que áMontezuma le quedó, después que Tlillancalqui le
avisó de todolo que enelcapítulo pasado abemos contado, fué muy grande
ymas por saber y ver que modo tenian aquellos que abian aportado á
su tierra y de donde abian venido y cuyos hijos ó que generación fuese,
y si abian de tornar á volver; y con estecuidado mandóllamar á Tlillancalquiyencerrándosecon
élle dixo,que él deseaba ver el modo que aquellos
que abiaidoá ver tenían;que lerogaba selos hiciese pintar yque fuese
allí en su presencia, porque no quería lo supiese persona nacida. El
principal dixo, queáélle placía delos hacerpintar ycumplir sil mandado,
ymandóllamar almejor pintor que en México abia, yahombre anciano, y
allá en secreto Montezuma le advirtió, que cosa que allí se le mandase y allí hiciese que no la descubriese so pena de raer su generación y memoria
de la tierra. Elpintor, amedrentado, le dixo que quien era el que
aiFuél,a *ni0a’ y de!os la tercera, dova, contando como primeralade Fernandezde Cór- en1517, aunque este nollegó á Veracruz.
11
abia de descubrir el secreto de tan alto ypoderoso Señor y luego le fueron
mandadas traer las colores de todo genero y estando el Tlillancalqui
delante, diciéndole lo que abia de pintar, el pintor pintóel navio de la
forma que lo abia visto y juntamentele piutó á los españoles, con sus
barbas largas y los rostrosblancos y el cuerpo bestido de diferentes colores,
y sus sombreros en las cabezas y gorras y sus espadasceñidas. Montezuma,
cuando los vido, quedó admirado y mirándolos por mucho rato
se estuvo considerándolos con mucha atención y, acabo de habellos bien
mirado, díxole á Tlillancalqui, qué, ¿estoes asícomo aquílo aspintado?:
él le respondió,sí, Señor, eso és así sin mentirte ni añadir cosa.
Montezuma mandó pagar al pintor su travajo y le dixo:hermano,ruégote
me digas la verdaddelo que tequiero preguntar, ¿por ventura sabes
algo de esto que aquí as pintado? ¿dexáronte tus antepasados algunapintura
ó relación de estos hombres que ayan de venir ó aportar áesta tierra?
El pintor le respondió: poderoso Señor: yo no e de decirte cosa que
no sea verdadera, ni te he de engañar,siendo tu la semejanza de los dioses:
as de saber que yo y mis antepasadosnunca tuvimos otraciencia que
la dehacer este oficiodepinturas yestos caracteres, ni ellos dexaron mas
relación de ser pintores de los reyespasados y pintaban lo que les mandaban;
y así yo no se cosa de lo que me preguntas y si dixese, que sí,
mentiría en ello. Montezuma le mandó que preguntase con toda cautela
á los oficiales de suoficio, si por ventura alguno tuviese alguna pintura ó
relación de susantepasados, de quienes eranlos que abiande venir áaportar
á esta tierra yáposeella. Elpintor dixolo haría, y saliendo de su presencia
lo andubo inquiriendo por muchos dias, y no pudiendosaber nisacar
cosa en limpio, dio la respuesta á Montezuma, de como no hallaba
cosa verdadera ni que declarase lo que deseaba saber.
Viendo que por esta vía no podía, envió á llamar todos los pintores mas
ancianos de Malinalco y los delMarquesado y todos los de Chalco, los
cuales venidos ante élles rogóledixesen, si sabían alguna cosa de la gente
que á esta tierra abia de aportar, que gente fuese y de donde y que
talle tenía, y si sus antepasados les abian dexadoalguna relación de ello
ó algunas pinturas ó efigies. Ellos, viendo lo que les era preguntado,los
de Malinalco sacaron una pintura y se la mostraron, en la cual estaban
pintados unos hombres con un ojo eu la frente, como cíclopes, y le dixeron
que sus antepasados les dixeron que aquellos abíau de venir á esta
tierra y la abian de poseer, y otros que no tenian mas de un pie. Losdel
Marquesado le dixeron y mostraron una pintura en la cual estaban pintados
unos hombres medios peces, de la cintura abajo, y le dixeron que
aquellos abian de venir á esta tierra. Otros le mostraron unos hombres
12
pintados, medio hombres medio culebras; en fin, ninguno mostraron
cosa que acudiese á lapintura que él deseaba y despidiéndolos envío por
los de Cuitlavac y por los de Mizquic, diciendo que aquellos eran deudos
delos antiguos Tultecas y sabios y que aquellos sabrían algo los cuales
venidos les hizo lamisma pregunta: ellos fueron y truxeron sus antiguas
pinturas y dixeron, como sus antepasados les dixeron como abian de venir
á esta tierra los hijos de Quetzalcoatl y que laabian de poseer y tornar
á recobrar lo que era antiguamente suyo, y lo que abian dexado escondido
en los cerros, enlosmontes y en las cavernas de la tierra,y mostrándole
la forma delos hombres que eran, no conformaron con lo que él
tenia pintado, á los cuales despidió y agradeció lo que les abian dicho y
declarado.
Luego mandó llamar á los pintores de Xuchimilco, pero hallándose
presente el principal Tlillancalqui le dixo; Señor poderoso:no canses ni
te inquietes en preguntará tantos, porque ninguno te podrá decir lo que
deseas, como un viejo de Xuchimilco, muy antiguo, que yo conozco, el
cual se llama Quilaztli, muy docto y entendido en esto de antiguallas y
pinturas: si tu quieres yo lo trairé ante tu presencia y le diré lo que deseas
saber y que traiga sus antiguas pinturas. Montezuma se lo agradeció
y mando fuese luego sin detenerse y le truxese, el cual fué y otro dia
volvió con su viejo el cual traya todas sus pinturas tocantes á aquel negocio;
y venido ante el Señor airado, abiéndole hecho muy buen recibimiento
por que era un viejo muy venerable y de muy buenapresencia, y
rogándole le declarase lo que sabía acerca de unos hombres que abian de
aportar á esta tierra, el viejo Quilastli le respondió: poderoso Señor: si
por decirte la verdad e de merecer muerte, aqui estoy ante tu presencia,
bien puedes hacer lo que fuere tu boluntad; y antes que descubriese sus
papelesle dixo, como la noticia que tenía era, que á esta tierra abian de
aportar unos hombres que abian de venir caballeros1en un cerro de palo
y que abia de ser tan grande, que enélabian de caber muchos hombres y
que les abia de servir de casa y que en él abian de comer y dormir y que
en sus espaldas abian de guisar la comida que abian de comer y que en
ellas abian de andar y jugar como en tierra firme y recia y que estos
abian de serhombres barbados y blancos, bestidos de diferentes colores,
y que en sus cabezas abian de traer unas coberturas redondas, y juntamente
con estos abian de venir otros hombres, caballeros en bestias á
manera de venados, y otros en águilas que volasen como el viento y que
estos abiande poseer esta tierra y poblar todoslos pueblosde ellayque se
1Esto es,—”montados.”
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abian de multiplicar en gran manera y que de estos abian de ser el oro y
la plata y las piedras preciosas y ellos lo abian de poseer; y por que lo
creas que lo que digo es verdad, cátalo aqui pintado; la cual pintura me
dejaron mis antepasados: y sacando uua pintura muy vieja le mostró el
navio y los hombres bestidos ála manera que él los teníapintados y vido
allí otros hombres caballeros en caballos y otros en águilas volando y todos
bestidos de diferentes colores, con sus sombreros en las cabezas y sus
espadas ceñidas.
Montezuma, cuando los vido tan conformes á lo que el principal abia
visto y á los que él tenía pintados, quedó como fuera de sí y empezó á
llorar y á angustiarse, lo mas delmundo, y descubriendo al viejo supecho
le dixo, as de saber, hermano Quilastli que agora veo que tus antepasados
fueron verdaderamente sabios y entendidos,por que noa muchos dias
que esos que ay traes pintados aportaron á esta tierra, hacia donde sale
el sol, y veniau en esa casa de palo que tu señalas y bestidos ála mesma
manera y colores que esa pintura demuestra, y por que sepas que los hice
pintar, cátalos aquí; pero una cosa me consuela, que yo les envié un
presente y les envié á suplicar que sefuesen norabuena yellos me obedecieron
y se fueron y no se si an de tornar á volver. El viejo Quilastli le
respondió, ¿es posible, poderoso Señor, que vinieron y que se fueron?
pues mira lo que te quiero decir, y si lo que te digono fuere así, yoquiero
que á mí yámis hijos y generaciónborres de la tierra y nos aniquiles
y mates á todos; y es, que antes de dos años, y á mas tardar de tres, que
vuelven á esta tierra, por que su venidano fué sino á descubrir el camino
y á sabello, para tornar á venir; y aunque te dixeron que se volvianá
sutierra, no los creas; que ellos no llegarán allá, antes se ande volver de
la mitad del camino.
Montezuma, viendo lo que el viejo le decía,norecibiendo mucho gusto
de ello, le dixo, que su voluntad era, que un hombre tan sabio como él
no quería que volviese á su tierra sino que se estuviese con él y á su lado;
y mandando le diesen casas y tierras en la ciudad de México le fueron
luego señaladas para él y para sus hijos y parientes y poniéndole
siempre á su lado, no haciendo cosa sin su consejo, y enviando á todos
los puertos de la costa, hacia donde salia el sol, mandó que se tuviese
mucho cuidado de mirar si en la mar se viese alguna cosa que anduviese
en ella, que luego le fuese dado aviso; y desdeentonces fueronpuestas en
lascostas grandes espíasy atalayasy hechos grandes valuartes para considerar
la mar; donde pasándose un año y otro1 y no viniesen,Montezu-
1 Otro, no; pues elano siguiente de1519 vino Cortés.
14
ma tornó á cobrar el bríoendemoniado que solía tener y á ensoberbecer
de tal manera, que ya á los mesmos dioses no temía, y así empezó á tiranizar
los Señoríos de los pueblos y ciudades y á darles Señoríos á sus
parientes y quitallos á los que de derecho les venía; y así puso en Azcaputzalco
por Señor para que los rigiese y gobernase, á un pariente suyo
sobrino,hijo de un hermano que se decia Oquiz, el cual tuvo aquel pueblo
y Señorío tiranizado ‘ al verdadero Señor: otro puso y hizo Señor de
Ecatepec el cual se llamaba Vanitl:” otro puso en Xuchimilco,que se llamaba
Omacatl y en Tenanyuca puso un hijo suyo que se llamaba Yacamapicli
y lo hizo príncipe de Tenanyuca y así lo juraron los de aquella
provincia; y era tanto el descuido que tenía en pensar que abian los españoles
de volver, que no acordándose de ello mataba y destruía y tiranizaba
todo lo que podia; pero atajándole Dios los pasos, cuenta lahistoria,
que al tercer año,3 estando con todo el olvido delmundo,le truxeron
nuevas como en la mar se veíaun cerro que andaba de aquí para allí, y
luego le dixeron que dos y luego que tres yque no podianllegar ála tierra
ni estar quedos. El, asombrado, tornó á acuitarse y á temer lo que le
sucedió, como en el capítulo que viene diremos.
CAPÍTULO LXXI.4
De cómo el felicísimo DonHernando Cortés llegó al puerto de Chalchiuheueyecan, 5 que así se
llamaba,y de cómo le vino nuevaá Montezuma de ello, yle mandó proveer de todo lo necesario.
Estando Montezuma con el descuido que dicho tengo,creyendoque en
su tiempo ya los españoles no volverían á esta tierra de la nueva España
y quepara siempre eran yaidos y vueltos á su tierra,á cabo de tres años
cumplidos que se abian vuelto, tornaron á volver y á surgir en el puerto
dicho. ElSeñor y gobernador de Ouetlaxtlanque con todo cuidado siempre
tenía sus espías y atalayas puestas en las costas delmar, para ver si
1Usurpado.
2 Así en la copia; mas lapalabraestá muy desfigurada. Tal vez Panul.
3 Al segundo; y tercero después de la expedición de Fernandez de Córdova que llegó hasta
Champoton. Motecuhzoma pudo tenernoticias de su arribo, aunque vagas.
4 Lam. 27, Pte.1?
5 HoyVeracruz.
15
parecía eu ella algunacosa, como su rey le abia mandado, vieron asomar
las naos que andaban barloventeando por la mar para tomar puerto, de
lo cual fué avisado delas atalajas y viniendo él en persona á lo ver, satisfecho
de la verdad, envió sus mensageros á Montezuma á le avisar como
en la mar abian tornado áparecer los navios de los dioses y que andaban
por la mar, de aquí para allí,’para tomar puerto. Los mensageros
llegaron tan en breve, no dejando de caminar de noche ni de dia, que en
cuatro dias llegaron á México y le dieron la nueva, la cual como Montezuma
la oyó, dice la historia que quedó como muerto, sin poder responder
palabra, y que á cabo de mucho rato que estuvo sin poder hablar dixoal
mensagero;dirásal gobernadorque yo se lo agradezco: que esté con
aviso para que en surgiendo en el puerto, que luego me avise con otro
mensagero, y poniendopostas por todo el camino sea yo avisado brevemente.
Volviendoestemensageroá Ouetlaxtlanfué avisandopor todoslos pueblos
que llegaba, se aparejasenpostas para’que estando á punto,tomado
el aviso de los que se lo diesen, fuese el rey Montezuma avisado de los
queabian venido y aparecido en la mar; ycon esto llegó áOuetlaxtlan y
dixo á su Señor lo que Montezuma le abia mandado y teniendo aviso sobre
lo que le era encomendado. El mesmo dia que surgieron los navios
en el puerto de Ohalchiuhcueyecan,ese mesmo dia despachó sus correos
á dar aviso como ya los navios estaban surtos; qué que era lo que sobre
ello mandaba. Las postas se iban avisando unas á otras,de suerte que la
nueva le fué dada á Montezuma á tercer dia, el cual, sin mas detener,
mandó que si saltasen en tierra que luego les proveyesen de todo lo necesario,
así decomida como de todo lo demás queubiesen menester, yque
no faltasen gallinas ni pescado nihuevos nipan ni fruta,antes con toda
la abundancia del mundo fuesen proveidos. Estas postas, por el mismo
orden que truxeron volaron á Ouetlaxtlan y dieron la nueva de la voluntad
y mandato del rey, al Señor de Ouetlaxtlan: éllos recibió muy bien
y mandó se apercibiese todo lo que fuese menester conmucha abundancia
y así se recogieronmucha multitud de gallinas y caza y mucho pan
de tortillas y tamales y muchos huevos y frutas de todo genero y mucho
cacao molido para hacelles la bebida, apercibiendo á todos los pueblos de
la comarca que proveyeseny estuviesenprevenidos yavisadosparael dia
que les cupiese servir y dar de comer á los españoles, queellosles llamaban
dioses.
Después que Montezumaproveyó en que á los dioses se les diese todo
lo necesario, llamó á Tlillancalqui, el principal que abiaidoá visitar álos
españoles, y díxole: as de saber Tlillancalqui comolos dioses han vuelto
16
á esta tierra y están surtos en el puerto de Chalchiuhcueyecan y estoy
con cuidado y pena que no sé á quien enviar y de quien fiar que lo haga
como tu lo hiciste. Tlillancalqui le respondió:poderoso Señor, eso no te
dé pena, que por servirte yo iré y haré todo lo que memandares,porque
acaso no envíes á quien te afrente y no hagalo que debe, conforme á tu
real persona y á tu real mandato. Montezuma se lo agradecióyrogófuese
y de su parte mandase al Señor de Ouetlaxtlanqueproveyese de todo
lo necesario,y que proveído, él en persona se lo presentase y les preguntase
á los dioses que abian venido, que si abian de llegar á México, porque
les tendría aparejado el recibimiento que se le debíaá tan altos dioses;
y que sile dixesen que sí, que queríanllegar áMéxico,que ála vuelta
mandase limpiar los caminos, apercibir á todos los pueblosyciudades que
tuviesen aparejados grandes bastimentos de aves y pan y fruta y de cacas
y de todo lo necesario de leña carbón y ocote, que son las candelas de
tea con que ellos se alumbran, y que tuviesen barridos y aderezados los
aposentosycasas donde ubiesen de descansar y dormir y que los recibiesen
con mucho amor y voluntad y les hiciesen todo regalo y les tuviesen
aparejados indios para que les truxesen las cargas.
El principal Tlillancalqui salió de México y caminando de noche y de
dia, á toda priesa, llegó á Ouetlaxtlan,donde fuébien recibido,mandando
algobernadorleapercibiesela comida: dixoque yaestaba todoapercibido,
y partiendo para el puerto, con mucha gente que le llevaba elaparato de
comida ybebida, llegóá él y vioque ya todos los españoles y sus caballos
estaban en tierra, yllegándose al MarquesDon Hernando Cortés, que vio
que era el que presidia, le saludó yechó al cuello uncollar deorocon muchas
joyas y piedras preciosasde mucho valor, y saludándole el Marques
mandóllamar áMarina,queasí sellamaba lalengualque elMarques consigotraya,
y hablándole le preguntó: padre mió este dios dice que quien
eres. Elprincipal le respondió: Señora, ya te has olvidado de Tlillancalqui
que por otro nombre me llamo Teuctlamacazqui, que es el ditado de
miseñorío, y vine á veros agora a tres años 2 de parte de mi Señor yEey
Montezuma de México, y agora me envía á lo mesmo yáque de su parte
osregale y sirva de comida y todo lo demás que ubieredes menester; y
haciéndoles poner la comida delante y todo lo demás que fué necesario
para los caballos, de tal suerte, que con su simplicidad y llaneza,daban
una gallina al soldado y otra á su caballo y un cestillo de tortillas para
el amo y otro para el caballo, hasta que les avisaron que la comida de
1 Intérprete.
2 Aquí se percibemás claramentela equivocación delhistoriador, Él supone enla pág.
que Marina vino con Grijalva.
17
aquellas bestias era maiz y yerba,delocual empezaronáproveerenabundancia.
Después de puesta toda la comida delante de todos y proveído muy
abundantemente lo necesario á trecientos hombres que venían, sin otra
gente de servicio, de negros y criados que traían, empezaroná comer con
mucho regocijo y contento; donde después que ubieron comido yholgado,
dixo el Marqués, por la lengua,1 al principal Tlillancalqui, que selo agradecía
mucho y que de su parte diese las grajcias á su Señor el rey Montezuma.
El principal le respondió, que su Señor le abia mandado le preguntase,
si era su voluntad llegar á la ciudad de México, donde él en su
nombre gobernaba aquella ciudad y reyno; que se lo avisase, por que él
tuviese aparejado el asiento y trono de su reinado, pues era suyoy él su
vasallo,y que como á tal Señor le está esperando. La lengua habló al
Marques, el cual respondió,por la mesma lengua, y dixo; dice este Dios
que le digasá tu Señor Montezuma,que le besa las manos muchas veces
y que su voluntad y deseo es de ir á México y de ir á ver y gozar de
su presencia, lo cual no podré hacer tan presto,hasta poner eu orden la
gente que traigo y sacar de los navios todo lo que en ellos traigo; pero
que lo mas breve que yo pudiere me despacharé: que le ruego me haga
merced de me enviar algunos de sus principales para que me guienyenseñen
el camino por donde e de ir.
El principal se despidió del Marques y de todos los demás y vino con
esta nueva y mensaje á México;el cual,por todos los pueblos que pasaba
y por donde los españoles abian de pasar, iba avisando y mandando,
de parte de su Señor, que tuviesen todo aderezo y recaudo para los dioses
que habían venido y que mirasen, so pena de la vida, que nohiciesen
falta alguna, asi en la comida de los españoles como en la de sus caballos
y en el aderezo de los aposentos y tamcmes2 para el hato;lo cualcon
toda diligencia posible se empezó á poner por obra, como en efecto se hizoy
cumplió; lo cual los mesmos españoles,ingratos y desconocidos, confiesan
aberseles hecho todo buen tratamiento y acogimiento en todo este
camino, sirviéndolos los indios con sus bienes y haciendas y con susmesmas
hijas y hermanas, como adelante diremos; todo por mandado del
grandey poderosoMontezuma, el cual siempre, hasta que murió, deseó
la pazyconcordia y se sujetó asi á las cosas de la fee como al servicio de
su Magestad, poniéndose eu manos de los españoles con corazón sincero
y afable, y sin doblez ninguno.
1 Por intérprete.
2 Cargadores ó portador. Corrupción de la palabramexicana Tlamama.
Duran.—Ton. n. 3
18
Llegado Tlillancalqui á México dio las nuevas á su Señor, de como
todo se abia cumplido muy abundosamente y hecho su voluntad y mandato,
y que los mesmos que abian venido los años pasados abian venido
agora y otros mas, y que lamesma india1que les abia entonces hablado,
que esamesmales hablabaagora, y como su voluntad era venir áMéxico
yque así se loabia dicho yque deseaba ver supresencia yreino y queporque
no podia venir tan presto ni despacharse, que le suplicaba le enviase
un par de principales que le guiaseny mostrasen el camino. Montezuma,
acavada de oír la respuesta, dixo al principal; seáis bien venido: yo
te agradezco lo que as hecho, aunque mas me holgara que me truxeras
nuevas de como ya se volvían como la otra vez; peropues mi suerte y
ventura asi lo a ordenado, y el Señor de lo criado se a enojado y airado
contra mí, cúmplase su voluntad, pues no la puedo huir: y empezando á
llorar le dixo: lo que te ruego y pido de merced, que después que sean
venidos los dioses y yo sea muerto á sus manos, que yo sé que me an de
matar, que tomes mis siete hijos, que dexo á tu cargo, y los ampares y
escondas de las manos de estos dioses y de los mexicanos, que ya sabes
cuan malos y perversos soí-t; y creyendo que yo los e entregado á estos
que vienen, tomarán venganza en mis mugeres y hijos; por lo cual encarecidamente
te ruego que te acuerdes de ponellos en salvo y librallos de
sus manos y te acuerdes que te e tenido como á mi verdadero hijo y e
hecho toda la confianza de tí que ha sido posible y te ehonrado en loque
e podido, todo el tiempo que e reinado: y de una cosa te quiero avisar y
es, que sin duda seremos todos muertos y destruidos á manos de estos
dioses y serán todos los «pie quedaren esclavos y vasallos suyos y ellos
an de reinar y yo soy el postrero rey que abrá de nuestra nación en esta
tierra; por que aunque queden algunos de nuestros hijos y deudos y los
hagangobernadores y los pongan en algunos señoríos, no serán verdaderamente
reyes ni señores, sino como prepósitos y mandoncillos, ó como
alcabaleros y cobradores de tributos de estos que yo y mis antepasados
tuvimos, y solo servirán de hacer y cumplir los mandatos y proviciones
suyas; y así me cupo en suerte de que dexe envuelto y arrollado para
siempre el asiento que mis antepasados me’dexaron, para que ninguno
de mis hijos ni deudos lo tornen á desarrollar, ni se sienten en él: y diciendo
esto no cesaba de llorar con mucha amargura.
El Tlillancalqui le empezó á consolar con todas las vías que pudo, poniéndolepor
delantela benignidaddelos dioses que venian y el afabilidad
con que los trataban y acariciaban y que los abrazaban y les mostraban
1Véase lanota de la pág. 7.
19
grande amor: que no temiese que le harían mal ninguno;pero que si de
él no se confiaba, que mirase que modo se podría tener para acariciallos
mas y agradallos, porque no se enojasenyrecibiesen algún disgustoy desabrimiento,
por donde se viniesen á enojar descontar1de su amistad.
Montezuma entendiendo que les haría servicio y que con aquello los
agradaríayserviría, mandó que luego, cou toda brevedad, fuesen y llevasen
diez esclavos y que los sacrificasen ante el Marques y le presentasen
los corazones de los sacrificados, como á dios, puespor tales los tenian;lo
cual luego fué cumplido y puesto por obra, y así presentándole primero
muchas joyas y plumas y otras cosas ricas de parte de Montezuma, empezaron
ábailar delante de él y á querer sacrificar losesclavos, lo qual el
Marques, ylos suyos estorbaron,y aun segunotrarelación ypintura dice,
el Marques mandó matar á los sacrificadores que estaban ya aparejados
para executar el sacrificio, de lo cual esta historia no hace mención, mas
de que los estorbaron y fueron ála mano, lo cual yo tengo por más verdadero;
porque aunque la obra era mala y pésima, la intención del que
los mandaba sacrificar era de aplacer y servir, entendiendo de aquello se
recibiera contento y servicio.
Aposentadoslosespañoles en el pueblo de Zempoala, en las casas reales
y principales de aquelpueblo, y recibidos con todo contento y regocijo
de los naturales, Montezuma, con el cuidado que siempre,le ahincaba
y escocía el corazón de ver que en sus oráculos y adivinaciones hallaba
que abia de serprivado de su reino y muerto. Fatigándole este temor,
llamó ásu secretario Tlillancalqui y díxole: no se que medio tome para
hacer de mi parte todo mi poder y lo que estoy obligado, para que estos
dioses nolleguen áesta ciudad, ni me vean la cara; y elmedio mejor que
hallo és, que luego se me busque todos los encantadores yhechiceros y á
los que echan sueño y mandan á las culebras y alacranes y álas arañas,
para que los encanten y les echen sueño, y para que les muestren visiones
y paraque haganálassavaudijas dichas que los piquen y se mueran;
y así he determinado enviar á Yauhtepec y á Oaxtepec y á Malinalco, y
á Tepuztlau, para que luego vengan todos los que de este oficio tratan
y en ello son ejercitados,para que los maten y destruyan con sus encantamentos.
Tlillancalqui le respondió: Señor poderoso; buen acuerdo me
parece, pero si son dioses ¿quien les podrá empescer?;- aunque no se perderá
nada probar, para ver si esos bruxos harán algo y serán de algún
efecto sus hechicerías.
1 Probablemente.—”y descontentar.”
2 Hacer daño.
20
Con esto luego mandó Montezuma traer ante si todos cuantos hechiceros
y encantadores se pudiesen hallar en estos pueblos, los cuales venidos
ante él les mandó, con todo rigor, queluego fuesen áZempoalan y
que con mucha disimulación, en achaque de que entraban á servir á los
españoles, usasen de sus manías y artes y que le matasen aquellos españoles;
y mandó á los que echaban sueño que les echasen sueño y á los
bruxos, que les mostrasen visiones y figuras espantosas; y losque tenian
poder sobre los animales, que les echasen estando durmiendo, culebras y
alacranes que los mordiesen,queles echase arañas y otras savandijas mortíferas,
como son ciento pies, salamanquesas; yálos encantadores mandó
que losencantasen y volviesenlos corazones sin sentido y les criasen postemas
y otras enfermedades.
Ellos,compelidos porsu rey,fueron áZempoalan y hicieron todo su poder
y usaron de sus artes endemoniadas y sabulosas y á cabo de muchos
dias que abian porfiado y travajado de matar á los españoles con estas
artes mágicas, volvieron á Montezuma y le dixeron, como aquellos eran
dioses y que sus artes y hechicerías no les comprendían, porque ellos
abian hecho todo su poder por echarles sueño y que no hacía impresión
enellos, porque toda la noche estaban velando, y que no podían entrar á
echalles aquellas savandijas que ellos mandaban y sobre que tenían poder
y que ellos abian travajado de encantallos y queno abian podido y que
les abianmostrado visiones y que no acian caso de ellas, y que una pulga
que les picaba que luego se levantaban á buscalla y la mataban yque en
toda la noche no cesaban dehablar y que no era bien amanecido cuando
ya estaban en pie y todos subían en sus caballos y tomaban sus armas y
que era gente de muy diferente modo y humor que ellos, y que la carne
de aquellos dioses era dura, que no podía entrar en ellos ni hacer impresión
cosa de encantamento, porque no les podíanhallar el corazón, porque
tenían las entrañas y pechos muy escuros y que no les hallaban carnes
para poder hacer en ellos algún mal y que por mucho sueño que les
echaban no los dokmian, y luego los querían tomar á cuestas para
echallos en el rio ó en algún barranco y como pajarito, que está en el árbol,
luego despertaban y abrían los ojos; demás de que toda la noche se
andaban paseando muchos de ellos mientras los otros dormían, sobre lo
cualabian trabajado cuatro noches yhecholadiligenciaposible: y finalmente
dixeron, que allí volvían, y que sus vasallos eran y que los matase;
que ellos no podian hacer mas de lo hecho.
Montezuma quedó tan afligido y triste de ver que su intención y de- seo abia sido de ningún valor ni efeto, que dixo á los encantadores y á
los demás: pues abéis hecho todas vuestras diligencias y posible, de que
21
os encargué, descansa, que quizállegados acá tendrán más fuerzay efeto
vuestros encantamentos y sueños exercitándolos mas alacontina:dexadlos
entrar en la ciudad, que acá buscaremos modos y maneras para destruillos
y secumpla eldeseo que tengo,para que no quedehombre á vida,
nivaya nuevadeellos de donde salieron;por esoos encargoagora denuevo
pongáis todo vuestro saber y diligencia en vuestras artes. Con esta respuesta
todos se fueron á su casas y tierras esperando el suceso yel mandato
que su Señor les mandase cuando fuesen llamados.
CAPÍTULO LXXII.1
De cómo Montezuma enviónn principalpara que viniese con el Marquesy de comolos guió por
andespeñaderoy atajo trabajoso, donde se despeñarondos caballos ymurieron dos españoles;
y de cómo el principal se huyó y después fué mandado matar por Montezuma.
Después que Montezuma vio que los encantadores y hechiceros no
abian hecho ningún efeto ni daño en los españoles, hizo,como dicen, el
corazón ancho aunque más ancha tenia la voluntad paraque no llegaran
áMéxico, sino que les estorvaran el camino,lo cual él pudieramuy fácilmentehacer
siDios no le cegara el entendimiento, puessu divina voluntad
se abia de cumplir; y esto supuesto dixo álos magos: aparejaos para
cuando estén en la ciudad, que acá no es posible que escapen de morir á
vuestras manos ó á las nuestras: vengan, entren en la ciudad;pero con
todos estos fieros2 tenia el corazón tan pusilanimo y acobardado, que no
supo ni se dio maña para poder inventar traición ninguna, siendo en esto
tan mañoso y de tantos ardides, como el que mas; pero se leentorpeció
el entendimiento. Para hacer mal, mandó llamar un principal que sellamaba
Motelcliiuh, y por otro nombre Uitznauatl, que era su dictado, y
mandóle que se partiese á Zempoala y que fuese á recibir al Marques
y que se volviese con él desde el lugar donde le alcanzase, y que mirase
que no hiciese faltaen cosa que pertenecieseen su servicio y que procurase
de les proveer de todo lo que ubiesen necesario y que procurase, en
llegando que llegase á donde estaba, procurase por aquella muger que le
1Lam. 28, Pte. I”1
2 Amenazas.
22
sirve de lengua, y dile de mi parte como yo te envío ále recibir yque venga
á su ciudad mucho de norabuena;queaquíle quedo esperando, ynole
digas otra cosa: veamos lo que te responde.
Cou esto partió UitznauatlMotelcliiuh de México y con la mas priesa
que pudo, llevando consigo otros caballeros que le acompañaban,con deseo
de ver á estos dioses tan temidos y mentados, llegó á un lugar quese
dice Chichiquila, donde halló al Marques con su gente, y llegado quefué
se fué derecho ádonde estaba el Marques yhaciéndole la reverencia debida,
le saludó y dio lo que ellos siempre usan dar,que son rosas yotras cosas,
pues jamas cuando van á saludar ó á visitar á alguna persona saben
llevar las manos vacías, y elllevallas vacías tienen por afrenta; así los que
saludan como los saludados;y así después que le saludó en nombre de su
Señor, le dixo: Señor nuestro y Dios verdadero: seáis muy bien venido á
esta tu tierra y Señorío. ElMarquesle respondió por la lengua y dixo,1
que de donde era: él le respondió que de la ciudad de México y que venia
por mandado de su Señor poderoso Montezuma, el cual le besaba
sus manos y que fuese muy bien venido y que viniese poco á poco y mirase
por su salud;que allí le estaba esperandodeseando su llegadaáaquella
ciudad y casa. Marina dixo al Marques lo que el principal decia de
parte de Montezuma, lo cual oído, le dixo; dice este dios, padre mío,
qué ¿como es tu gracia?2 él respondió: Señora: yo me llamo Uitznauatl
Motélcliiuh. Pues Señor, este dios dice que agradecemucho á tu Señor
Montezuma el cuidado que tiene de mandalle á visitar y de hacelle bien;
que yo voy ya decamino y me voy acercando á la ciudad de México para
gozar de la presencia del que tanto bien y merced me hace y á quien tau
obligado me tiene. El principal respondió, Señora: dile á este dios que
esté satisfecho de lo que dice será así,3 verdad, por que el rey Montezuma
le desea servir,y asi a mandado por todos los pueblos de la provincia
ycomarca, con rigor y pena de la vida, que le reciban á él y á los demás
dioses sus compañeros, con todo el buen tratamiento que puedan y
con todo elregocijo ycontentoposible, puesson sus vasallos; y que le den
todo lo necesario,sin que haya falta alguna, como creo no la habrá abido
hasta agora, de lo cual quería ser satisfecho para de ello satisfacer á mi
Señor y rey. Marina le respondió: Uitznauatl;eldios, quepresente está,
te agradece á tí y á tu Señor todo ese cumplimiento y obras que con el
se han tenido, y en que él vaya poco á poco á verse con él: que te ruega
que te vuelvas á México y le des las gracias á tu Señor de su parte y que
lPreguntó.
2 ¿Cuál es tunombre?
3 Probablemente.—”ser así.”
23
no tome travajo de enviar quienles guie;que acá tenemos quiennos guie
y enseñe el camino.
Uitznauatl se despidió del Marques, viendo que no era servido de que
se viniese con él, como su Señor se lo abia mandado, y volvió paraMexico,
dando aviso y apercibiendo los pueblos estuviesen muyproveídos de
todolo necesario y que los recibiesen con mucho contento yaplauso yregocijo;
el cual llegó á México, y dando á su Señor la respuesta le dixo:
poderoso Señor: yo hicelo que me mandaste y fui aute los dioses que vienen,
y por lengua de aquella muger le dixe como le besabas las manos y
que ya deseabas velle y que aquíle estabas ya esperando que viniese mucho
de norabuena. El me respondió que besaba tus reales manos; y que
ya venia y que te agradecía mucho el cuidado que tienes de le visitar y
regalar y que para esto veuia poco á poco, por no molestar ni dar pesadumbre
álos que trayan el hato: que el se tenia por muy dichoso de ver
ya tu presenciay deholgarse con tu vista: y esto és lo que me respondió.
Montezuma le dixo; sea mucho de norabuena; venga cuando mandare,
que esperándole estamos, pues otra cosa no se puede hacer, ni nos emos
sabido dar maña parahacelles tornar y volver á sutierra, como la primera
vez que vinieron agora tres años.
En este tiempo llegó el Marques á un pueblo que se llama Ñautlan y
el principal de aquel pueblo los recibió muy bien y con mucho contento
y les hizo todo regalo, el cual se llamaba Coatlpopoca, al cual el Marques
agradeció mucho el buen tratamiento que les abia hecho y en pago de él
le dio una sarta de cuentas de vidrio azules,las cuales el principal tuvoen
mucho, y haciendo allí noche el Marquesle preguntópor el camino mas
derecho parala ciudad deMéxico. Elprincipal,noacordándose del presente
que se leabia hecho de las cuentas de vidrio yolvidado del buen tratamiento
que el Marquesle abia hecho con sus amorosas ybuenaspalabras
conque los trataba, dixo que éllos guiaría ylosllevaría por un muybuen
camino ybreve,por donde fácilmente llegarían á México, fundado en malicia
y maldad, con deseo de que todos se despeñasen,incitado por eldemonio.
Entendiendo el Marquesque lo que aquel principal decía era con llaneza
y simplicidad, fiándose de él mandó á su genteque,antes que fuese
de día, se apercibiesenporque quería tomar la madrugada para llegar con
tiempo á la posada y descausado del Sol y travajo del camino.
Lagente se apercibióy salieron de madrugada de aquelpueblo, guiándolos
aquelprincipal Coatlpopoca y empezólos á meter por uua aspereza
de pedregalesyquebradas,tan ásperas ymalas,que los caballos ygente de
ápie iban reventando; y como la madrugada hiciese algo escura, no vían
por donde iban. El Marques, viendo tan mal camino y tan áspero cual
24
nunca abian andado, dixo al principal, que como le guiaba por camino
tanáspero. Elrespondió que aquel camino era atajo y quepresto se acabaría;
que el trabajo era breve, y siguiéndole trujólos á unos peñascos y
derrumbaderos,donde queriendo baxar, dos de ácaballo, que ibandelante,
cayeron por los peñascos abajo y se mataron ellos y los caballos. El
Marques, viendo la maldad delindio y el dañoque le abia hecho,mandólo
prender, el cual, como vio que el daño estaba hecho y que abia de ser
castigado, se escondió de tal suerte que nunca pudo ser hallado por entonces.
ElMarques aguardó á la mañana y volvió á desandar parte de
lo andado y fué guiado por otros indios por el camino real y derecho á
México, el cual envió á decir á Montezuma, que estaba muy quexoso
de él, pues por su mandado debió aquel principal de tomar osadía y atrevimiento
de hacelle aquella traición; que mejor opinión y concepto abia
tenido de él, que mirase que se le abian despeñado dos de sus españoles:
que le suplicaba que mandase parecer aquel indio y que en ello entendería
no aber sido por su mandado.
Esta nueva le fué dada á Montezuma y el recaudo del Marques y
mensaje, dándole cuenta de la quexa y sospecha que el Marques de él
tenia;el cual, como lo oyó, fué muy airado y enojado y mandó que luego
se le descubriesen á aquel principal y lo entregasenal Marques paraque
él hiciese de él lo quesu voluntad fuese y le castigase,segun su traición.
El principal fué buscado con diligencia y fué hallado y entregadoalMarques,
el cual,confesando su mala intención y mal propósito yestar Montezuma
salvo de semejante cosa, el Marques le mandó aherrojar yque le
truxesen á muy buen recado, de suerte que no se les huyese, por que
lo quería entregar á Montezuma, él en persona, para que él lo mandase
castigar; y así llegado que fué el Marques á México se leentregó, el cual
lo mandó hacer pedazos, mostrando su inocencia en semejante caso.
Este dia llegó el Marques á Tecoac, un pueblo junto á Tlaxcallan óde
su jurisdicción, y antes que entrase en el vinieron los mensageros á dar
aviso de como los dioses venían á hacer allí noche; que los saliesen á recibir
y que les aparejasen lo necesario. ElSeñor de Tecoac, que se decía
Tocpacxocclúuli, oido el mensaje y la relación de lo que les abian de dar
y el modo que se tenia en recibillos y mantenellos, á ellos ylos caballos,y
que Montezuma les enviaba á mandar que aparejasen gallinas y uebos
y pan y frutas y maiz y yerra*- paralos caballos, y que barriesen los aposentos
y tantas casas como abian de proveer y á que abian de acudir, levantóse
de su asiento con grande ira y enojo y dixo;¿somos aquí vasallos
de los dioses que vienen, ni de Montezuma, que nos an de mandar aquí
como á sus criados?: no quiero, ni es mi voluntad de recibillos en mi ciu25
dad,ni de dalles cosa ninguna; y haciendo llamar á sus vasallos y Señores
de aquelpueblo, les dijo: ea Chichimecas y valerosos tecoacas: toma
vuestras armas, espadas y flechas y defendé vuestro partido y destruyamos
yaniquilemos estos dioses que hanvenido, que tanto espantoy miedo
ponen, con vellos, á todaslas naciones:veamos paracuanto son estosque
han aparecido ennuestra tierra: veamos sipor ventura somos aquísus vasallos
ó tributarios, que les hemos de proveer de- tantas cosas como han
menester: apercibios luego y salgárnosles al encuentro y destruyámolos y
desvaratémoslos y celebremos nuestros nombres como valerosos.
Luego á este mandato,toda la ciudad fuépuesta enarma, yles fué defendido
el paso y la entrada al Marques en la ciudad de Tecoac y en
un punto se cubrieron los campos de indiosarmados yapercibidos ápunto
de guerra. ElMarques, que siempre venía apercibido él y su gente,
mandólos poner en orden y repartir en sus escuadrones los trescientos
hombres que consigo traía, parano ser cercado, ni que los indios le pudiesen
tomar las espaldas; el cual viendo tantamultitud de gente delante
de sí, no dejó de temer, especialmente cuando vido que poniéndose en
alas y ordenando sus escuadrones á su modo, vidoponer en delautera mucha
gente muy lucida y muy bien aderezada, cubiertos de pies á cabeza
de sus armas, y embrazadas sus rodelas, todas llenas de chapas de oro y
muy galanas y labradas y en las cabezas y espaldas ricas plumas y divisas
y que mostraban ser gente de animo y valor, segun los ademanes y
visajes que hacían de gran menosprecio; loscuales, después de ordenados
yconcertados sus escuadrones y ringleras,pusiéronse en delautera dos valientes
indios con sus rodelas, todas doradas muy ricas y vistosas, y sus
espadas de navajas en las mauos, pidiendo á los españoles desafío y que
saliesen.
Los españoles, turbados y aflijidos (por no decir llenos de miedo) de ver
tanto esfuerzo en unos indios, y tantos que cubríanel solyque era la primera
refriega en que se veían, y ellos tan pocos y no muy bien apercibidos,
y con temor de verse metidos en reiuo estraño y de bárbaros, y las
espaldas no muy seguras, yentremas gente que lasarenas de lamar, que
á papirotes los podian matar, oí decir á unconquistador religioso1que se
halló seglar en este combate y confuto, que hubo muchos que se les saltaron
las lágrimas y dieran mucho por uo ser nacidos,y que maldecían
al Marques por abellos traído en aquel estremo y puuto tan temeroso.
Pero el animoso Capitán, que nunca le faltó ánimo ni valor eu semejan-
1Francisco de Aguilar, compañerodeCortés, que tomó elhábito de Sto. Domingoy profesóen
elmismo convento que el autor.
Duran.—Tom. ii. 4
26
tes tribulaciones,mandó á dos de á caballo que saliesen á rienda suelta
y le matasen aquellos dos que se abian puesto en delantera,en quienentendía
estrivaban los demás; y haciendorostro, los dos de á caballo salieron
y alzando el brazo para dar su bote de lanzaálos dosque esperándolos
estaban, al tiempo que los fueron á herir saltó el uno de ellos á la
mano derecha con tanta destreza,que dando con su espada un golpe á
las cuartillas delcaballo, se las cortó y vino con su caballero al suelo, y
el otro saltando al otro lado, y haciendo perder el golpe al caballero que
le iba á herir, dio con el espada al caballo por medio del pescuezo quese
lo abrió todo y quedó la cabeza colgando de las riendas, dando con él en
el suelo y con su amo, y queriendo volver sobre ellos,paraprendellos vivos,
el Marqueshizo soltar un berso J que traya por fuerza2 de suegército,
y luego todos los indios que cojió por delante mató, y así se apartaron
y dieron lugar para que los caidos se levantasen y echasenmano ásus espadas
y se empezasen á defender de los indios, que con vocería y sonido
de vocinas y atavales y de caracoles y otros instrumentos les daban gran
batería con las piedras y flechas arrojadizas que con hondas y otros artificios
arrojaban; y entrando y saliendo losespañoles entre ellos y tirándoles
de cuando en cuando con los versos que traían y con algunosarcabuces
y enviando algunas saetas con las ballestas y arcos de hierro,con que
los españolespeleaban, les fueron ganando tierra yentrándose á unascaserías
que estaban en un cerrillo junto á la ciudad, que debía de seralgún
Cu ó templo; porque dicen que tenía unacasa con unos grandes y espaciosos
aposentos, donde se hicieron fuertes y los indios los cercaron y daban
cada día batería,la cual dicen que turó por diez ó doce dias.
No faltando Montezuma de mandalles proveer de mantenimientos,los
cuales nunca les faltaron, y haciendo el Marques todo su poder parasalir
de aquel cerco, convidándoles muchas veces con la paz y amonestándoles
dejasenaquella contienda y se sugetasen á su magestad, que ellos no venían
á hacelles mal ni á matallos, viendo que no querían, determinó el
Marques de ponelles una celada y dar cabo de ellos;y así fué queagualdando
á la noche, creyendo los indios que ya estaban recojidos los españoles
como solían, estando todos en vela, aguardaron á que todas las lumbres
de los centinelas se apagasen y de las guardas, y desque lo vieron
todo en silencio salieron de los aposentos donde estaban y se fueron de
diez en diez, unos á una parte y otros á otra, segun tubieron el aviso y
ardid del buen capitán, y halláronlos á todos durmiendo, especialmente
1Verso. Especiede culebrinade muy poco calibre, qne ya no demia.) seusa. (Gran Dio de la Acá
2 Es decir, como refuerzo.
27
á todos los capitanes,en unas caserías grandes, durmiendo á sueño suelto
con mucho reposo y sin cuidadoninguno y mandando el Marques que
no les hiciesen mal nimatasen á ninguno,los prendieron á todos ymaniatados
los truxeron álos aposentosdonde posaban, y traídos allí, sinprender
ni matar á ninguno de los soldados que hallaron durmiendo, ni á las
guardas ni centinelas, antes á los capitanes los reprendió el Marquescon
la lengua de Marina, que para qué se inquietaban ni se ponían en aquello
pues ellos no venían á hacelles-mal ni daño y que los mirasen y conociesen
por la experiencia, pues habiéndolos podido matar á todos, no habian
querido hacelles mal ni daño; y paraque viesen maspor experiencia
lo que deseaban, que era tenellos por amigos y hermanos, que luego en
amaneciendo, delante de todo su ejército, los soltarían y enviaría norabuena.
Así fué, que venida la mañana, venido el ejército á sus lugares para
dalles el combate que solían, y echando menos á sus capitanes y señores
quelos animaban y guiaban,elMarqueslos sacó, así comoloshabía preudido,
y dixo á los soldados el mal recaudo en que abian puesto á sus señores,
los cuales si él quisiera lospudiera aber merto; pero que él no venía
á matallos ni ádestruillos; que les rogaba lo dexasen entrar en la
ciudad á descansar, y soltándolos á todos los que tenía presos, viendo su
benignidad,alzaron luego el cerco y vinieron todos de paz ylo llevaron á
la ciudad; todo lo cual que he referido lo oí contar á un conquistador de
los que en esto se hallaron, pero esta historia dice lo contrarío, que entraron
por fuerza de armas y mataron gran multitud de indios, y no contradicelo
unoá lo otro, pues está claro que en los dias que turó el cerco matarían
gransuma de indiosconlosbersos yarcabuces, puescada día tenían
combate, yasi se publicópor todas las ciudades y lugares de la tierra,que
los dioses tiraban con rayos de fuego y que de cada tiro mataban muchos
hombres,con lo cual fué tanto el temor que tomaron, que no ozaban menearse
y fué tanta su cobardía y temor que huían de los españoles y se
metían huyendo por las cavernas y montes y cuevas y sedespeñabanpor
no vellos, y esto hasta hoy les tura, pues aun de los religiosos que están
entre ellos y los aman y acarician,huyen y se esconden de ellos como de
enemigos mortales; y porque veamos el temor que les cobraron quiero
contar lo que los tlaxcalteca hicieron luego que los de Tecoac se sujetaronal
Marques y á la coronarealde España, en cuyo nombre el Marques
venia.
CAPÍTULO LXXIÍI.1
De cómo los tlaxcaltecas tuvieron junta y consejo sobre recibir alMarques,de paz, y entregalle
la ciudad, y del gran recibimiento que le hicieron.
Allanado Tecoac y sujetos ya á serviciodel Reyy del Marques yabiéndoles
hecho jurar que no volverían árevelarse contra ellos, dice lahistoria
que llevó consigo preso el Marques al Señor de aquella ciudad que, como
dixe, se llamaba Tocpacxoclúulx, y saliendo de ella se vino á los términos
de Tlaxcala,acercándose á aquella provincia y llegó á un pueblo que se
llama Tzopachtzinco, y llegado allí los tlaxcalteca, viendo que ya se llegaban
á su ciudad los dioses, hicieron junta de todos los señores de su
comarca yprovincia, que es azás grande y de mucha gente, la cual rejian
cuatro Señores, divididos encuatroparcialidades;loscualeshaciendo esta
junta general,propuso uno de los Señores unalarga plática, diciendo: Señores
y naturales chichimeca de la grandeza de tlaxcala: ya abéis sabido
como hanaportado á estas nuestras partes unos dioses, salidos de allá
del nacimiento del sol, los cuales aparecieron entre los vapores y oscuridad
de la mar, metidos en cerros y casas de palo, no sin misterio, venido
de lo alto y permitido por el Señor de lo criado del cielo y de la tierra y de
lanoche yeldía. También sabéis como se bienen ya entrandopoco ápoco
á nuestros términos: mira que es lo que os parece que se debe de hacer;
si nos pondremos en defensa, ó no; por que ya veis como los de Tecoac
fueron atrevidos y se pusieron á quererles defender la entrada de su ciudad
y abéis visto las muertes de tantos como en la guerra murieron con
el fuego que les echaban, lo cual fuera bien escusado y estuviera mejor
por hacer; y siqueréis tomar mi parecer yo os aconsejo que tengáis lástima
de vuestros hijos y hermanos y de los viejos y viejas y huérfanos
quehande morir, sin culpani causa, sinopor solo querernosponerendefensa,
lo qual no nos a de aprovechar nada, ni a de ser de ningún efecto*
1Lám. 28, Pte. 1?
29
yasí lomejor será recibillos de paz y metellos en nuestra ciudad y dalles
lo que ubieren menester, así de comida como de todo lo demás.
Todos fueron de aquel parecer y se concertaron deluego ir y postrarse
ante el Marques y ofrecerse á su servicio y ofrecelle muchos presentes; y
comolopensaron y determinaron asílo pusieron por obra, y tomando consigo
muchos de sus principales se fueron con los mejores presentes que
pudieron y fueronse á donde el Marques estaba: y venidos ante él le hicieron
mucha reverencia y ofreciéndole los presentes y dándole muchas
rosas, y sartas de ellas que le echaron al cuello, le saludaron y hicieron
una larga plática, la cual declaró Marina al Marques,la cual solo contenía
el ofrecerse cou sus personas y bienes á su servicio y principalmente
al de su magestad, cuyo nombre el Marques siempre ponia por delante á
todas estas naciones,rogándoles se sugetasen á su servicio y á las cosas
de nuestra fee católica; los cuales luego se sujetaron y dieron la obediencia
en nombre de su magestad y se dieron por sus vasallos como hasta
este día lo han sido y son.
El Marques les mandó preguntar que de donde eran: ellos le respondieron
como eran de Tlaxcala y que venían á le servir y ále recibir como
á su Señor y átraste lo necesario;y luego le empezaron á poner delante
mucha cantidad de aves y de pan y de fruta, finalmente de todo genero
de comida,la cual acabada de poner el Marquesles agradecióel presente
y les hizo mucho cortesía y les preguntó, que si eran sujetos á México y
si tributaban á Montezuma ó á otro Señor de la tierra. Ellos le respondieron:
Señor: nosotros somos libres y no tributarios,1ni estamos sujetos
á nadie, y ese gran Señor que as mentado es Rey de México y es nuestro
mortal enemigo y tenemos perpetuas güenas con él y sus vasallos y
aqui vienen á morir y nosotros vamos á morir, por el consiguiente, allá
ásus sacrificadores,y es tanta la enemistad que nos tenemos que todo su
go§o y el nuestro és tener gente que sacrificar y matar de los unos y de
los otros. El Marques, que halló lo que deseaba, que era esta discordia,
hízoseála banda de los tlaxcaltecaspara contraMéxico,si en algún tiempo
los ubiese menester, y entrando en Tlaxcala fué muy bien recibido de
los de laciudad con muchos bailes y danzas y representacionesy aposentado
en las mejores casas del pueblo,que segun esta historia eran las de
Xicotencatl,unode los Señores, que así se llamaba, donde después de haber
descansado pidió elMarques gente para llevar su hato y fardaje y rogó
á los Señores le diesen gente para que fuese con él, como por guardiasuyay
de su gente,y algunasmugeres que lesmoliesen yhiciesenla comida.
1También puede leerse en el original—”yno tributamos.” (Nota del Sr. Vera.)
30
Los tlaxcaltecalo hicieron conmucha voluntad y diligencia y te dieron
muchonúmero de soldados y tamemespara las cargas y les presentaron
muchas mugeresparasu servicio,lascuates los soldados tomaron de muy
buena ganay voluntadpara quelos sirviesen;donde dice la historia, que
desdeeste día, á donde quiera que llegaban,les presentaban indias mozas
yhermosas y hijas de Señores para que los sirviesen,lo cual se dice- muy
en particular de Amecamecan, que salido el Marques de Tlaxcala vino
por el camino real, que viene á dar á la venta de Ohalco, donde los de
Amecamecan te salieron á recibir, y demás de llevar rico presente dejoyas
de oro y piedras de mucho valor y muchas encantidadplumas y braceletes
riquísimos y ropa de mantas y huípiles y naguas muy galanas, te
ofrecieron muchas mozas hermosas, muchachas de muy poca edad, todas
muy galanas y bien bestidas y aderezadas, atadas á las espaldas muy ricos
plumajes y en las cabezas todas el cabello tendido y en los carrillos
puesta su color que tes hermoseaba mucho. Los soldados las recibieron
conagimiento de gracias y les agradecieron el presente. Muyagradecido
elMarques sedetuvo algunos dias en aquella provincia de Chalco, á causa
de que todos aquellos pueblos de la provincia le vinieron á saludar y
á dar laobediencia y á ofrecelle sus ordinarios presentes, el cual los recibía
de voluntad,él y los suyos, especialmente joyas y cosas de oro ypiedrasricas
que le iban ofreciendo, con que iban cebando el apetito.
Montezuma, cuando supo que el Marques estaba tan cerca de México,
envióluego sus mensageros al rey de Tetzcoco y al rey de Tlacopan árogalles
que luego viniesen á México, para que todos tres recibiesen á los
dioses que venían y estaban ya tan cerca de México. Ellos, viendo ser
justa su petición, vinieron álaciudad de México,loscuales venidos yaposentados
en las casas reales de Montezuma, saludándose los unos á los
otros como entre ellos és uso y costumbre, Montezuma les empezó á hablar
y á llorar con ellos en esta forma:poderosos Señores:lo queos quiero
es, después de que és justo que todos tres recibamos álos dioses, consolarme
con vosotros y saludaros y despedirme de vosotrosyconsolar vuestros
pechosatribulados: ya veiscuan pocohemos gozadodenuestrosreinos
y señoríos, los cuales nos dexaron nuestros antepasadosreyes y grandes
Señores, saliendo de esta vida con paz y concordia,sin penanipesadumbre;
pero ¡aydesdichados de nosotros! ¿quemerecimos? ¿en quéofendimos
áDios? ¿como fué esto? ¿de á donde vino estacalamidad y zozobra yeste
desasosiego? ¿quienson estos que an venido?¿de donde an venido? ¿quien
tes enseñó acá? ¿cómo no sucediera esto en tiempo de nuestros antepasados?
El remedio que ay es, que os esforcéis y animéis á sufrir lo que os
viniere,pues ya los tenemos á la puerta.
31
Los dos reyes empezaron á llorar y élcon ellos y consolándose los unos
á los otros y despidiéndose y abrasándose con mucho dolor, dice la historia
que Montezuma se fué á sus oráculos y delante de los dioses hizo y
formó una lamentosa querella contra ellos, quejándose de ellos por aberle
traído á término tan trabajoso, abiéndolos servido con el cuidado posible
y agradado y procurado el aumento de su culto y reverencia. Esta
lamentosa plática y querella hizo delante de los dos reyes y delante de
todo el pueblo,con muchas yabundosas lágrimas, dando áentender á todo
el pueblo la pena que recibía de la venida de estas nuevas gentes,pidiéndoles
á esos mesmos dioses se apiadasen de los pobres, de los huérfanos
y delas viudas, de los niños y de los viejos y viejas,con otras muchaspeticiones
que pidió, ofreciendo sacrificios y ofrendas con mucha devoción
y lágrimas y sacrificándose y sacando la sangre de sus brasos y
orejas y de sus espinillas, todo para mostrar su inocencia y lo que de la
venida de los españoles se dolía. El cual venido á su casa se despidió de
sus mugeres y hijos con grandísimo dolor ylágrimas, encomendando á todos
sus privados y mas servidores tuviesen cuenta de amparallos, ya comohombre
que ibaá morir yqueen realidad tenía y veíala muerte cierta
y delante de los ojos.
En este medio tiempo el Marques del Valle llego á Coyuacan,[ donde
fué muy bien recibido y con tauta solenidad y aplauso cuanto en ninguna
parte había sido recibido, donde vino toda la nación Tepauecacon todos
sus Señores á visitar y saludar al Marques y á ofrecelle grandesy ricospresentes
de mantas, joyas, plumas, piedras, todo cosa de precioy riqueza
y dándote la obediencia y sugetándoseá su servicio en nombre de
su magestad, la cual obediencia y sugecion iban quitando á Montezuma
y á la nación mexicana, volviéndose todos contra ellos y poniéndose en
favor del Marques, prometiéndole ayudar; donde los tlaxcalteca y tecpaneca
y chalca mostrándose servidores de su Magestad avisaron al Marques
que no se fiase de Montezuma ni de su gente, por que eran traidores
y malvados y gente tirana y velicosa, y que almejor tiempo, cuando
los viese mas allegados y amigos y se le mostrasen mas afables, que entonces
se fiase menos de ellos. ElMarques les agradeció el aviso y rogó
se fuesen algunos con él para la seguridad de su persona, lo cual todos
lo hicieron muy bien, dándole gente que sirviese como de guardia, de lo
cual Montezuma y todos los mexicanos, viendo que todos se tes iban y
los desamparaban y se volvían sus contrarios, sentían mucho dolor vién-
1 Así enel original; mas debe leerse Culhuacan, de conformidad coula relación de Cortés yel
coman de los historiadores. Bernal Diaz dice que el autor de Coyoacan fué nnode los que vino
&recibirlos.
32
dolos llegarse á los españoles y desamparallos á ellos, aunque siempre
estuvieronneutros,que no se osaban deltodo declarar por enemigos delos
mexicanos,ni por verdaderos amigos del Marques, dado que te servían y
daban todo¡el proveimiento que había menester y te hacíangrandeszalemas
y regocijos.
Cuaudo Montezuma supo que el Marques estabaen Coyoacan** aparejóun
grande y solemne recivimiento para serville en la ciudad,mandando
á todos sus caballeros se hallasen al recibimiento y á todos los grandes
de su corte y de las demás ciudades comarcanas; pero elMarques,como
hombre sagaz y mañoso, procuraba, primero que saliese2 de estos
pueblos grandes donde llegaba estarse algunos dias descansando y atrayendo
á losindios y alagándolosy haciéndoles muchas caricias y mostrándoles
mucho amor y amonestándoles y persuadiéndoles fuesen sus amigos,
pues él no venía á hacelles mal ni daño, sino álibrallos de las tiranías
y opresiones en que el rey Montezuma los tenía, prometiéndoles
grandes libertades de la servidumbreen que estaban;-elcual,después que
te parecíaque ya estaban bien persuadidos, apercibía su gente para salir
de alli y pasar adelante, y sabiendo que la ciudad de México estaba tan
cerca envió á avisar al rey Montezuma,como él estaba allí y que quería
ir á velle; que qué era lo que mandaba. El rey recibió muy bien á los
mensageros y mandó le diesen al Marques que aquella era de su casa y
que él estaba ya esperando con deseo de velle; que viniese mucho de norabuena
cuando mandase, que solo le pesaba de que viniese acompañado
de los tlaxcaltecas sus enemigos y los metiese en su jurisdicción y en su
ciudad, por que eran sus mortales enemigos, y que de ello su gente se
había alvorotado y recibido pesadumbre y temor de que en su ciudad no
suciedese algún alboroto con los tlaxcalteca, por ser como eran sus
mortales enemigos. El Marques respondió que no traya él gente de
guerra consigo ninguna, sino sologente de carga quele traía su repuesto
y las cargas de sus soldados ylos presentes de mantas y otras riquezas
con que le abian recibido en los pueblos donde abia llegado, las cuales
eran tantas y tan ricas y de tantas labores, asi aderezos y mantas para
hombres como aderezos de mugeres muy ricos y galanos, que en aquello
solo traya ocupados y cargados mucho número de indios para en México
repartido á sus soldados y gente, como lo repartió, aunque por
mal de algunos; que con la codicia de llevallo, cuaudo deMéxico salieron
huyendo, los matarony perdieron allí la vida y lo demás y quizá (y sin
quizá) el alma,para in eternum.
1Léase “Culhuacan.”
2 Esto es;—”antes de salir.”
CAPÍTULO LXXIIII.1
De cómo el Marques del Valle fué recibido enMéxico de Montezuma y de sus grandes «un mucha
solemnidad y contento y aposentadoenlas casasreales de la ciudad ymuybien tervidos
y de la prisión del rey Montezuma.
Jamás fué mi intento ni voluntad, ni ahora lo es, de escribir ni hacer
nuevahistoria de la venida de losespañoles áesta tierra, ni de sus hechos
y hazañas, tan atrevidos y heroicos, ni de ponellos en la cumbre y alabanza
que merecen, pues fueron cierto dinos de eterna memoria, salidos
de pechos y corazón mas que humano, conque el áuimo español siempre
asidoengrandecidoyalavado ynombrado en todoelmundo, paraemprender
semejantes cosas y tan atrevidas, como fué la que vamos tratando;
y como digo, no siendo mi intento tratar de sus grandezasni hazañas,ni
traerde nuevo á la memoria como elMarquesdel Valle entró en el puerto
ybarrenó los navios por quitar á su gente la esperanza de volver, y para
ipe visto el poco remedio que de su vuelta tenian vendiesen sus vidas,
como esforzados, ni tratar de como estuvieron determinados de le matar,
ni de las humildades y palabras con que se escusó, porque ya tolo esto
está ya muy sabido y escrito por muchos autores.
Demás de esta razón sería, abiendo de escribir verdad, y segun la relación
ymemoriales de los indios,entre muchos bienes y hechos heroicos,
me forzaría la misma historia á escribir grandes y atroces crueldades y
inhumanidades de gran lástima y dolor que se executaronyhicieron, con
que quizá ofeudería y daría desgustoá los que deseo servir y dar contento
con la presente lectura; las cuales aun en este camino, antes de llegar á
México se executaron, que aunque pasando por ellas como de paso, las
e callado, especialmente una que en la ciudad de Chollula se cometió, de
1Lam. 29, Pte. 1?
Duran.—Tom. ii. 5
34
tanta lástima y dolor, donde en el patio de un templo donde el Marques
fué aposentado, á mucho número de gente de servicio que servían á los
españoles y les trayan agua leña y yerbapara los caballos y otras proviciones,
creyendo el Marques que venían disfrazados los Señores en aquel
hábito para armalle traición, por ser tanto número de ellos, los mandó
á todos meter á cuchillo, de los cuales ninguno quedó con vida; de los
cuales ejemplos podría poner otros muchos; pero no siendo tal miintento
soloiré poniendohasta venir al fin y muerte de Montezuma (cuya vida
y historia yoescribo) aquello que el relatallo me forzare, para venir á poner
el fin y muerte de un rey tan poderoso, tan temido y servido y obedecido
de todo este nuevo mundo, él cual vino á tener un fin tan vil y
desastrado, que aun en su entierro no tuvo quien por él hablaseni se doliese;
antes cercado de sus enemigos, no te fué dada sepultura á uno de
quien toda esta tierra temblaba y se estremecía en solo oír su nombre.
Y asi viniendo á nuestro propósito y fin de nuestra historia, es de saber
que salido el Marquesdel Valle de Coyoacan1partió paraMéxicomuy
acompañado de grandes Señores,así de los de Coyoacan como de los demás
de toda la provincia mexicana y tlaxcalteca, xochimilca y tecpaneca
y chalca, que te venían sirviendo y acompañando, con otra mucha gente
de principales y gente pleveya que venía por solo gozar de este recibimiento;
de la partida del cual, como supiese Montezuma, apercibiendo
todos sus graudes los reyes que con él estaban y toda la demás gente de
principales, sentado en una hamaca 2 en que él siempre andaba,muy curiosa
y rica, cubierta de ricas y preciadas mantas, salió de la ciudad en
hombros de algunos de los grandes señores, mostrando su grandeza y
autoridad, llevando los demás Señores por delante y detrás de sí, con
mucho aparato de rosas, con otros presentes y riquezaspara presentar á
los españoles que por dioses tenían y nombraban. El cual llegado á un
lugarquellaman Tocititlan, que era casi junto á la primeracruz que está
en la calzada ála salida de México,3 allí hizo parar toda sugente y esperó
lallegada del Marques.
Luego que supo como llegaba al mismo lugar, haciéndose poner en
hombros, como abia venido, le salió al encuentro, el cual como vido al
Marques baxó de la amaca, lo cual como Don Hernando Cortes vido,
1Léase “Culhuacan.”
2 Bernal Dia?,dice que-“enricas andas”-;mas por loque pleaba sigue parece que elhistoriadorem- lapalabrahamaca como su sinónimo.
3 Ladesignación del P. Sahagun esmás precisayfácildeidentificar:-“enel lugar (dice) que “llaman Titzillan; que es cabe el hospitalde la Concepción.”–Es el que actualmentese deno- minade Jesús.
35
apeóse del caballo en que venía y suele á abrazar, haciéndole gran revé
rencia, ylo mesmohizo elrey Montezuma,humillándosele con mucha humildad
y reverencia, dándole la buenavenida; y tomando de mano deuno
de sus grandes un muy rico collar de oro, todo de muchas piezasde oro y
piedras muy preciosas, selo hecho al cuello yenla manole puso un muy
galano y curioso plumaje, labrado á manera de rosa: sin esto le puso un
sartal de rosas al cuello y una guirnalda de rosas en la cabeza y tomándose
por la mano los dos se fueron ála ermita de la Diosa Tozi, que allí
junto al camino estaba, donde el poderoso Rey y el Marques se asentaron
en sus sentaderos, que aparejados les tenian, donde llegaron los demás
dos reyes, el de Tezcuco y el de Tacuba, cadaunopor sí, á saludar y
besar las manos al Marques, ofreciéndole sus collares yrosas conformela
calidad de sus personas; después de los cuales llegaron todos los grandes
haciéndole la reverencia y ceremonia que ásu mesmo Dios Huitzilipochtly
hacían,y así acabada la prolija y larga salutación, Montezuma, por
lengua de Marina, habló al Marques y le dio la buena venida á aquella
su ciudad de cuya vista y presencia él tanto holgaba y se recreaba y que
pues él abia estado en su lugar y reynado y regido el reino que su padre
el Dios Quetzalcoatl abia dexado, en cuyo asiento yestrado él indinamente
se abia sentado y cuyos vasallos abia regido y gobernado,que si venía
á gozar de él, que allí estaba á su servicio y que él hacía dejación de él,
pues en las profecías de sus antepasados yrelaciones lo hallaba profetizado
y escrito; que lo tomase mucho de ñora buena, que él se sujetaba á
su servicio, y que si no abia venido mas que por velle, que él se lo tenía
en muy gran merced y en ello abia recibido mucho gusto y contento y
suma alegría en su corazón: que descansase y mirase lo que abia menester,
que él se lo daría y proveería con mucha abundancia.
El Marques le respondió cou mucha crianza y cortesía, quitando la
gorra ó sombrero de la cabeza y baxándola,mostrando en ello reverencia
y agradecimiento y le mandó decir como él venía en nombre de unpoderoso
rey y Señor, cuyo criado era, que estaba en España, el cualregia y
gobernaba mucha parte del mundo, un Señor muy poderoso, y quele suplicaba
se sujetase á él y te diese la obediencia, del cuál recibiría muchas
y muy grandes mercedes y que juntamente se sujetasen á la sé católica
de un verdadero Dios y Señor, debaxo de cuyo mando y poderío el cielo
y tierra se rije y gobierna, y que dada la obediencia á estos dos Señores,
principalmente al Supremo Señor, sujetándose á su sé, ydespués al de la
tierra sujetáudoseá su servicio, que él sería su perpetuo amigo y servidor
y que supiese que jamásle haría injuria ni mal tratamiento, él ni su
gente,pues no venía á hacelles ningún mal. Montezuma se te sujetó y se
36
puso en sus manos y se rindió al servicio de suMagestad, desde aquella
hora, y deseó ser industriado en las cosas de la santa sé católica;1 y así
después de aber descanzadopor mucho rato en aquella hermita ó templo
pequeño,partieron paralaciudad de México, subiendo el Marquesen su
caballo y el poderoso y airado Rey en su amaca, tomándote los suyos en
los hombros, como abia venido; y segun relación y pintura de algunos antiguos
viejos, dicen que desde aquella hermita salióMontezuma con unos
grillos á los pies, y así lo vi pintado en unapintura que en la provincia de
Tetzcuco hallé en poder deun principal, ya viejo, al cual asi aherrojado
iba en una manta echado en hombros de los principales, lo cual se me
hizo cosa dura de creer, por que ningún conquistador e hallado que tal
conceda; pero como niegan otras mas claras y verdaderas y las callan en
sus historias y escrituras y relaciones, también negaráu y callarán esta,
por seruna de las mal hechas y atrozes quehicieron, aunqueun conquistador
religioso me dixo, que ya que se hiciera, fué con fin de asegurar su
persona el capitán, á sí y álos suyos. Juntamente llevaron presos á los
demás reyes de Tezcuco y Tacuba yal Señor de Xochimilco,2 queera tan
gran Señor como los demás, y uno de los mas privados y allegados de
Montezuma, y de quien se hacía mucho caso.
Llegados áMéxico con muchos bailes y danzas y otros muchos regocijos
que delante de ellos iban, salieron los sacerdotes con encensarios y
vocinas y caracoles á los recibir, todos embijados y bestidos á su modo
sacerdotal, y tras ellos todos los viejos y jubilados queabia en servicio de
capitanes y maesos de campo en las guerras, todos bestidos conun disfrez
de águilas y tigres, con sus bastones en las manos y sus rodelas, y con
esta solenidad y aplauso entró el Marques en México y fué aposentado
en las casas reales en que vivía Montezuma, agüelo del presente Montejsuma,
que abia edificado, las cuales casas erau muy grandes y de muchos
aposentos y estaban edificadas donde agora son las casas reales. Allí fué
aposentadoel Marques con toda su gente,3 donde eran proveídos de todo
lo necesario con mucha abundancia de todos los pueblos de la comarca,
andando por su rueda y tanda, todo por mandado deMontezuma,el cual
estaba preso con todos los demás Señores en un aposento con tres soldados
de guardia que seremudaban cada tercer día yconuna cadena y unos
grillos á los piesy todos los demás reyes y Señores.
1Estaba mal informadoel piadosohistoriador sobre estepunto.
2 Estas prisiones, yla de Montezuma, carecenenteramente de fundamento.
3 No es exactaestaubicación. Cortés y su ejército sohospedaronen unpalacio construidoen
el terreno que actualmente ocupan algunas casas de la calle de Santa Teresa, por el frente. Ignoro
el fondo que tuviera. Este fué palaciode Axayacatl El de Montezuma Iestaba en el
Empedradillo,donde Cortés fabricó posteriormente sus casas.
37
Quieren decir que en ochenta dias que allí estuvieron le industriaron
en las cosas de la sépor un ministro clérigo que llevaban y que recibió el
agua del Santo Bautismo. De esto la historia no hace mención ni cuenta
tal cosa; peropor haberlo oido á algunas personas fidedignas lo pongo, lo
cual por satisfacerme lo pregunté al frayle conquistador referido y debaxo
de duda me dixo que él no lo abia visto bautizar, pero que creíaque sí,
que se abia bautizado en estos dias: que los soldados y capitán, que estuvieron
en estas casas y aposentos, se ocuparon mas en buscar el tesoro
de Montezuma, y el santo clérigo con ellos, que noen enseñar la doctrina
á Montezuma y las cosas de la sé; y la causa que á creer y decir, mas lo
uno que lo otro, me mueve es que por boca de un conquistador religioso
filé certificado del grandísimo cuidado y solicitud que eu buscar la recámara
y tesorería de Montezuma se puso, hasta que un día, la solicitud y
hambre,les hizo advertir que unapuerta muy pequeñay baxa que estaba
tapiada en un aposento secreto y recien encalada, no debia de ser sinmisterio,
y mandándola abrir, y entrando por aquella angosta y bajapuerta,
hallaron una gran pieza y espaciosa, en medio de la cual estaba un montón
de oro y jo}*as y piedras preciosas y ricas, tan alto que unhombre,
por alto que fuese, puesto de la otraparte de él, no se parecía; el cual
montón, si queremossaber lo queera segun estahistoria,no era cosa adquirida
por Montezuma, ni cosa de que él se pudiese aprovechar, porque
era el tesoro que todos los reyes sus autepasados iban dexando;de lo cual
el rey que entraba no se podiaaprovechar; y así, en muriendo el rey,ese
mesmo día que moría todo el tesoro que dexaba de oro, piedras, plumas
y armas, finalmente toda su recámara se metía enaquellapieza y seguardaba
con mucho cuidado, como cosa sagrada y de dioses, procurando el
rey que entraba á reinar adquirir, para sí, y que no se dixese de él que
se ayudabade lo que otro abia adquirido; y así se estaba allí aquellocomo
tesoro de la ciudad y grandeza de ella.
Juntamente abia en esta pieza gran cantidad de rimeros de mantas riquísimas
y de aderezos de mugeres:abia colgadas por las paredes mucho
número de rodelas y armas y divisas de ricas hechuras y colores: abiamuchos
rimeros de basijas deoro, de platos y escudillas hechos á su modo,en
quelos reyes comian, especialmente cuatro platos grandes, hechos amanera
de fuentes, todos de oro muylabrados yricos, tan grandescomo grandesrodelas,
yestaban tan llenos de polvo que daban áentenderaber muchos
dias que no servían. Había muchas xícaras de oro que servían de
beber cacao, hechas y labradas á la mesma manera que las de calabaza,
con sus pies unas y otras sin ellos: abia en los rincones del aposento muchas
piedras por labrar de todo genero de piedras preciosas; en fin había
38
en este aposento la mayor riqueza que jamás se había visto, de lo cual
los españoles, espantados yadmirados, dieron noticia al Marques y lleváronle
los platos de oro para que viese la mucha riqueza que abia, y acudiendo
á ver el aposento y viendo tanta hermosura y belleza y queya tenían
lo que deseaban,mandó que,so pena delavida,ninguno osase llegar
á ello y que luego se tapiase el aposentocomo estaba y se pusiesen guardas
que lo guardasen en nombre de su Magestad,pues teuía allí lo mejor
y la parte de sus quintos;1 y así se pusieron guardas y se tornó á cerrar
lapieza como estaba para que nadie fuese osado á llegar á ello.
Pero los españoles, andando conla mesma hambre que aun con tener
aquello allí no se tes amataba, no dexaban rincón ni cámara que no andaban
y buscaban y trastornaban, y así fueron á dar con uu aposento,
muy secreto apartado, donde estaban las mugeres de Montezuma,con
sus damas y amas que las servían y mirabanpor ellas, las cuales se abian
recogido en aquelaposento y retraimiento de temor y miedo de los españoles;
auuque algunos dicen que no eran sino las mozas recogidas de los
templos, que como monjas estaban en ellos cumpliendo sus votosdebaxo
delmandado de aquellas amas, que como abadesas las tenían en obediencia;
las cuales se abian escondido en aquella casa y aposento, de temor
por no ser violadas ni maltratadas de los españoles, que ya daban señaly
muestra de supoca continencia;y asíhe oído decir, auuque no lo hallo en
esta historia, que Montezuma, y los demás Señores de la provincia, prometían
al Marques y á los demás que les darían gran suma de riquezas
porque se volviesen á su tierra, tanto, que le dabau tanto tesoro cuanto
un navio pudiese llevar por lastre;pero el buen Don Hernando Cortes,
como todo su intento fué la salvación de lasanimas,como verdadero cristiano
y el de todos los demás, menospreciaron todo cuanto interés se tes
ofrecía por ensalzar la sé de Cristo y convertir á esta gente bárbara, que
tan ciega estaba con sus idolatrías, y tambieu valer mas y sermas, como
lo fueran si les turara y lo gozaran; perobien se puede decir por ellos,
que lobien ganado se pierde y lo malo ello y su dueño; yasí los vide perdidos
y ásus hijos morir de hambre y sus bienes, de otros poseídosygozados,
y que esto sea verdadno quiero dar mas testigo de lo queen estos
infelices tiempos vemos, pues los hijos de los conquistadores no les falta
ya sino andar á pedir por las puertas el sustento ycomida,pues aun esto
á veces no alcanzan; el secreto de lo cual á solo Dios se debe dexar.
1Elimpuesto sobre la plataque se pagaba al Soberano.
CAPÍTULO LXXV.1
De cómo llegó el Capitán Panfilo de Narvaez al puerto y de cómo el Marqueslo prendió y volvió
á embarcar y se volvióá México con la gente que trayay la causa por quélos iudiosserevelaron
contra los españoles.
Yahemos visto como los españoles descubrieron el gran tesoro de México
y como hallaron los aposentos escondidos y encubiertos donde estaban
las recogidas y mozas que servían á los dioses, las cuales, aunque la
historia no lo cuenta, no creo que la virtud de los nuestros fué tanta que
lesaconsejasenqueperseverasenensucastidad y onestidadyrecogimiento
en que estaban;y si erau las mugeresde Montezuma, tampoco es de creer
le guardarían fidelidad á uu principe que tanto bien y regalo tes hacía,
con tenelle como le tenían preso y en cadenas; los cuales estando en este
contento y descanso, comiendo y bebiendo sin pena ninguua, fué elMarques
avisado como Panfilo de Xarvaez estaba en el puerto y como abia
saltado en tierra y se abian aposentado en los aposentos de Zempóala,él
y su gente y artillería, y como estaba allí reforzado, y que pretendíapasar
adelante paraprendelle, por aberse venido sin licencia ynoaber aguardado
los recaudos de su general.
El Marques, como hombre astuto y mañoso, dado que de ello recibió
pena y sobresalto, dexando por generalde sugente en México á Don Pedro
de Alvarado,partió con cien hombres de los suyos áZempóala y caminando
de noche y de día, encubierto y caballeros en unas albarzillas,2
porque no le diese noticia de que el Marques era el que venía, siendo ya
1Lám. 29, Pte. 1?
2 Tal vez—”albardillas.”
40
tan conocido de los indios; yendo cou este disfréz noconocieron quien era
el que iba, y así aunque Panfilo tuvo nueva de su ida, no hizo caso confiando
en su valor y en la buena gente que traya y en que estaba muy
bienreforzado,pues tenía toda su artillería á punto,’puesta y asestada á
las puertas de los aposentos,ylossuyos muy avisados; pero como alMarques
del Valle le importaba tanto aquelnegocio, no curó de dormirse ni
descuidarse,1 de suerte que cuandoPanfilo de ISTarvaez pensó que salía
de México,estaba ya á la puerta de los aposentos con algunos de los suyos
y abreviando, por ser ya esto cosa tan sabida, viendo el Marques el
descuido con que estaban y aguardandoá que el artillero se apartase un
poco de la artillería, no bien se hubo apartado, cuando estuvieron sobre
ella diez soldados y la clavaron, y para este efecto puso parte de los soldados
que llevaba, en celada, de manera que la clavarou tan en breve, de
suerte que no se pudieron aprovechar de ella, y luegoá esemesmopunto
saltaron porlas paredesde los aposentosmuchos de los soldados yelMarques
con ellos y con las espadas en las manos y otros, tomando algunas
picas y alabardas que estabanarrimadas á lasparedes de los descuidados
soldados de Narvaez, empezáronlos á herir y desbaratar, donde algunos
de ellos queriéndose poner en defensa, y su capitán con ellos, le fué dada
uuapuuta de pica eu un ojo que se lo arrancó del casco; y luego por el
consiguiente quedópresó:los demás soldados ygente de guerraqueNarvaez
traía, creyendo que elMarquestraya allí toda su gente, y que su fin
era llegado,unos porlas paredes, otrospor la puerta, otros escondiéndose
por los aposentos,echaron á huir y los que mas nopudieron, echáronse á
lospies del buen Marquespara que los recibiese á su gracia y usase con
ellos de misericordia; de suerte que no nos espantemos de que los indios,
conlas manos cruzadas, venían á pedir misericordia. El Marques los recibió
amorosamentey todos, vista su benignidad, se vinieronpoco á poco
á él y se confederaron couél y se pusieron debaxo su sugecion y bandera,
en nombre de su Magestad, y tomando á ISTarvaez con unos grillos á los
pies, lo hizo embarcar y volver á Santiago de Cuba donde abia venido.
Ido ííarvaez, elMarques recojió su gente y volvió á México, con mil
hombres mas de los que tenía, á los cuales si les ubiósemos de alavar el
hecho y lo que con su capitán usaron, los podríamos comparar á lo que
Gonzalo Pizarro usó cou su Rey y Señor en la provincia del Perú; pero
bien dicen, que donde se ofrece interés y codicia no ay amistad ni ley, y
asi se vinieron hacia México con el Marques, á quienle dieron nuevas
como los suyos estaban en aprieto y que los indios los abian muerto, la
1 Esto es, —”no durmiónise descuidó.”
41
cual nueva fué falsa y mentirosa y echada por DonPedro de Alvarado
para efeto dehacer lo que teníapensado y determinado, que era una atroz
y tiránica crueldad; y así, luego que vino y volvió el Marques áMéxico,
como venía tan pujante y tan acompañado de gente, parece que no traía
tanto temor ni sobresalto, como hasta allí abia tenido; yasí, conesta pujanza
tomó osadía y atrevimiento de condecendercon elconsejo queDon
Pedro de Alvarado y los demás le dierou, que fué de matar á todos los
Señores yprincipales capitanes ygrandes Señores de México,para lo cual
ordenaron entre sí una traición, que en buen romance estahistoria así la
llama, aunque escrita por mano de indio.*
Es de saber que aquellos dias celebraban los indios la solene fiesta de
Toxcatl, la cual fiesta era como traslación del ídoloHuitzilipochthj, yera
fiesta muy celebrada y solemnizada y tenia otavas antes y después, como
en la relación de las solemnidades se verá y como cada día salían á hacerse
sus árreitos y bailes los indios, que era preparación de su fiesta, y
el Marques preguntase á Montezuma que le dixese para que eran aquellos
bailes y fiestas, que mirase que no le ordenase alguna traición, porque
él ni los suyos no le querían hacer mal. Montezuma le respondió y
satisfizo no aber tal pensamiento, ni aviso entre el y los suyos porque el
estaba allí preso y que no tenia tal pensamientoni aviso delos suyos;que
se sosegase, que aquellos bailes y cautos era, que se llegaba la soleuidad
de la fiesta de su Dios, y era cerimouia que se le hacía antes y después.
ElMarques le rogó,que pues aquello era como él lo decía, que le hiciese
tanta merced de que mandase que para la fiesta venidera se juntasenen
el patio del templo todos los Señores yprincipales de la provincia y todos
los mas valerosos hombres de ella, porque quería ver y gozar de la grandeza
y nobleza de México y que todos saliesen al baile y areito; lo cual
todo era debajo de cautela y traición para matados á todos, como sucedió,
poniendo en el ánimo del Marques sospecha de que aquellos bailes y
fiestas eran con fin de matados y revelarse contra ellos, y esto solo salía
de Don Pedro de Alvarado, insistido por los indios tlaxcalteca,que ningúnbien
deseaban á los mexicanos, ó por el ánimo cruel couque deseaba
verse ya Señor de la tierra, aunque fuese á costa de las vidas de muchos,
de lo cual él se holgaba mucho, como de él he leido y de sus crueldades.
Montezuma, cou áuimo siucero y llano,sin caer en su entendimiento
malicia ni sospechar cautela tan atroz y mal pensada, mandóllamar ásus
principales y díxoles que aquellos españoles queríangozar de la grandeza
1Elparticipio que se atribuye á Cortés enestehorriblecomplot, no tiene fundamentoalguno.
Está bieu probado que fué iuspiracion de la rapacidadé instinto sanguinario de Alvarado. La
matanza se ejecutó durantela ausenciade Cortés.
Duran.—Ton. n. 6
42
y exelencia de México y de su nobleza: que el día de la fiesta del Dios
Huitzilopochtly, interpretada Toxcatl1 saliesen todos los mas principales
Señores al baile con todas sus riquezas, y con ellos todos los valerosos
hombres de la ciudady todos los principales, y que mostrasen la grandeza
de México, con sus atavíos yarreos, y que diesen contento alMarques
y álos demás y te sirviesen en aquello que pedía (aunque el servicio fué
tan mal pagado y agradecido cuanto adelante veremos). Estemandato se
dibulgó por toda la ciudad y se empezaroná apercibir y aderezar todos
los se°ñores y capitanes principales y gente ilustre de la ciudad para salir
al areito del día señalado de su fiesta.
Llegadala cual, siu ninguna sospecha de mal, todos salieron á solemnizar
á su Ídolo y ámostrar la grandezade México,comoles abia sido encomendado,
con todas las mas y mejores riquezas y aderezos quetenian,
donde se juntaron en su rueda y baile ocho ó diez mil varones ilustres,
todos gente de sangre y nombradía; donde estando con todo el contento
del mundobailando,elMarques,2 por ordenanza de DonPedro de Alvarado,
mandó poner á las cuatro puertas del patío cuarenta soldados, diez á
cada puerta, para que por allí ninguno se les fuese, y mandó á otros diez
que se fuesen hacia los que tocaban el tambor, donde les pareció que andaba
la gente mas ilustre apeñuscada, y que en llegando matasen al que
tañía el tambor yluego tras él á todos los circunstantes;lo cual los predicadores
del evaugelio de Jesucristo, ó por mejor decir discípulos de iniquidad,
sin ninguna tardanza hicieron, entrando entre aquellos desventurados,
desnudos en cueros con solamente una manta de algodón á las
carnes, sin tener en las manos sino rosas y plumas con que bailaban,
los metieron todos á cuchillo; lo cual como vieron los demás, acudiendo
á las puertas para huir erau muertos por los que guardaban las puertas;
de suerte que queriéndosemeter yesconder porlos aposentos,huyendo de
aquellos ministros del demonio, uo pudiéndose esconder de ellos fueron
todos muertos, quedando el patio lleno de la sangre de aquellos desventurados
y de tripas y cabezas cortadas, manos y pies y otros con las entrañas
de fuera,á cuchilladas y estocadas, que era el mayor dolor ycompasión
que se pudo pensar; especialmente con los dolorosos gemidos y
lamentaciones que allí en aquel patio se oían, sin podellos favorecer ni
ayudar ni remediar; y fué tanto el alboroto de la ciudad y la vocería que
se levantó, y tanto el aullido de las mugeres y niños, que á los montes
hacían resonar y á las piedras hacían quebrantar de dolor y lástima,
1Esto es,—”que se celebrabaen el mes mexicano denominado Toxcatl.
2 Ya seha dicho que no tuvo participio en esta escenade sangre. Véase lanota de lapág. 4!.
43
viendo ocho ó diez mil Señores en quien consistía la nobleza de México,
muertos y hechos pedazos en el patio del templo, sin aber hecho ni cometido
cosa que lo mereciese, sino era abelles dado sus bienes y haciendas
y de comer y beber todo lo que les eranecesario, con tanta abundancia
como queda referido.
Viendo los sacerdotes la crueldad que eu los suyos se hacía y que los
españolespugnabanpor subir por las gradas del templo, entendiendo que
era para matados y echar el ídolo abajo,pusiéronse en defensa; y viendo
que tres ó cuatro españoles, que no los quiero aquí nombrar, iban ya subiendo,
sacarou una granbiga yecháronla árodar por lasgradasabaxo, la
cual dicen que atoró en los primeros escalones y se detuvo que no bajó,
lo cual se tuvo por cosa de misterio, ycierto lo fué por que la bondad divina
no quiso que aquellos que tan gran maldad ycrueldad abiancometido,
se fuesen también con ellos al infierno, sino aguardadosápenitencia,
si después la hicieron, por que su incivilidad fué tanta que no conociendo
aquelbeueficio ymerced de librados Dios de un peligro tan grande, subieronarriba
y mataroná todoslos sacerdotes y pugnaronpor echar el ídolo
abaxo, como lo echaron, sin otras muchas crueldades que allí se cometieron;
y aun en ello creyeron hacer gran servicio á Dios. Eu este punto
dicen que, oyendo algunos capitanes los clamores yllantos de las mugeres
y niños y el alboroto y vocería de la Ciudad, que empezaron á referir el
romance que dice, mira Nerón de tarpeya á Roma como se ardía, llorahanniños
y viejos y él de nada se dolía &c. Lo cual hallé referido en un
tratado, en el cual refería esta vuelta por la mayor y mas atroz que se
cometió en esta tierra,por ser cometida contra la flor ynobleza deMéxico,
donde murieron tantos y tau ilustres y valerosos varones.
Montezuma, viendo la traición que los españoles abiancometido y como
le abian engañado, empezó á llorar amargamente y pidió á las guardias
que le guardaban que le matasen, por que los mexicanos eran malvados
y vengativos y que creyendoque él abia sido en aquella traición ycometida
por su consejo, le matarían á él y á sus hijos y mugeres, lo cual les
pedía con mucho ahinco, él y todos los demás que estaban presos; y así
como éllo pensó así fué,por que luegolos mexicanos y los del Tlaltelolco
seconfederaron y alzaron por Rey al Señor de Tlaltelolco que se llamaba
Cuautemoc,’ mozo mancebo de hasta diez y ocho años, sobrino del rey
Montezuma,y conjurándose contra él le mandaron matar todos sus hijos
1El P. Duranincide enun error que continúa durante todo el curso de sunarración.—En estas
circunstancias no se dio sucesor á Montezuma. Cuitlahuac, Señor deIxtlapalapa,fué el que
se puso á la cabeza de la insurrección, mas solo encalidad de gefe militar. Después fué electo
Emperador. El P. Duranlo olvidó enteramente, suponiendo todos los sucesos bajo el reinado de
Cauhtcmoc,que fué su sucesor.
44
y mugeres,lo cual se puso por obra, aunque algunos, teniendo lástima de
ellos, escondieron algunos de ellos y los sacaron de la ciudad ocultamente
y los llevaron á otros pueblos fuera de la ciudad,donde estuvieron escondidos
hasta que la tierra se quieto y sosegó; pero el nuevo reydoliéndose
dela muerte de sus deudos y parientes que entre aquellos abian muerto,
mandó poner en arma toda la ciudad y cercar las casas en que los españoles
estaban, las cuates fueron cercadas con tanta multitud de indios y
tanta la batería, que les daban cou piedras y varas arrojadizas y flechas,
que demás de no dexallos asomar á las puertas ni azoteas, enchian los
patios de las casas de piedras rollizas que con las hondas arrojaban, que
deshacían las paredes á pedradas,y juntamenteenchian los patios de varas
y flechas, y eran tantas las lumbreras y candeladas que de noche hacían,
quecasi estaba todo aquellocomo de díaclaro, de suerte que ni aun
reposar ni dormir no los dexaban, abiéndoles quitado todoslosbastimentos;
de suerte que se vieron en tanto aprieto y aflicion que ya le pesaba
al Marques y á todos los demás de aber tomado tan mal consejo.
No descuidándose Cuauhtemotzin de proveer en la guarda de su ciudad,
determinando de que los españoles muriesen,mandó apercibir todos
lospueblos de sujurisdicción especialmenteaquellos que aun no conocían
ni abian visto al Marquesni á su gente, como esla cordillera de Tenyuaca1
Cuauhtitlan, Tula y Tolantzinco y todala provincia de Xilotepec,con
toda la Cuauhtlalpan y pueblos de los Otomíes y toda la provincia matlatziuca
y otros muchos pueblos de la provincia de Tetzcoco, á los cuales
mandó apercibir y que estuviesen á punto cuando fuesen llamados; y así
fué tantala gente que acudió, que siDios con su misericordia no proveyera
y socorriera á los que allí con lágrimas le llamaban, ninguno quedaraen
vida,porque yaera tantala necesidad en que estaban, así de bastimentos
como de esperanza de socorro, que ya casi como gente que veía
la muerte al ojo, abia entre ellosmuchos diversos pareceres de salir y morir
peleando, porque la huida era imposible, ácausa dequela ciudad toda
era acequiasyde casa ácasauna puente muy angosta, ylas acequiashondables,
de suerte que de los caballos no se podían aprovechar; aun los de
á pie con mucho riesgo de sus vidas y probando á querer muchas veces
salir, era tanta la piedra que cargaba y fisgas y varasarrojadizas, quelos
hacían volver mas que de paso, á causa de que la vara ó fisga que acertaba
no podía salir sino erapor la otra parte, por causa de las lengüetas
yarpones que en laspuntas tenian yasí muchos muy mal heridos deellas
se vieron en mucho peligro.
1Probablemente.—”Tenayucan.”
45
En estos dias que los españoles se vieron tau afligidos, que no osaban
salir, viendo Cuauhtemotzin,1nuevo rey de México, que los españolesno
querían salir de aquellos aposentos y que estaban fuertes, que no.les podían
entrar á causa de la artillería que tenían asestada álas puertas de
las casasreales donde estaban,mando llamar á todoslos viejos de lasprovincias
y eucautadores y hechiceros para que los asombrasen y tes mostrasen
algunas visiones de noche ylos asombrasen para que allí muriesen
de espanto;loscuales venidos, tes fuémandado con todo rigor; y así cada
noche procuraban mostralles visiones y cosas que pouíau espanto: una
vez veian cabezas de hombres saltando por el patio, otras veces veían andar
un pie solo con su muslo, otras veces rodar cuerpos muertos, otras veces
veian y oían aullidos y gemidos, de suerte que ya no lo podían sufrir;
las cuales visiones, antes que esta historia me lo declarase, me lo contó
un conquistador religioso, espantándosede las visiones que entonces vieron2
no sabiendo el misterio de donde abian procedido. Fatigados, pues,
los españoles con tantos trabajos y adiciones, no sabiendo que medio se
tomar especialmente que el Marques que en nada se determinaba aguardando
tiempo y coyuntura, animándoles y dándoles grandes esperanzas
de su socorro, encomendándose á nuestra Señora de los Remedios, (pie
ella le remediase.
Teniendo en ella toda su esperanza del remedio, determinó un día de
sacar á Montezuma en público para que mandase y rogase á los mexicanos
que se aplacasen y dexasen de maltratados, y así fué que estandolos
mexicanos dando bravísima batería, que casi queríau derrivar la casa á
pedradas, elMarques yotro de los suyos, el uuo con una adarga cubierto
y él otro con una rodela de acero con que se defendían de las piedras y
varas, subieron á Montezuma á una azotea de la casa, que caía hacia el
lugar donde los indios daban la batería, y llevándolo así cubierto lo llevaron
al pretilde la azotea yhaciendo el buen Montezuma señas conlamano
que cesasen de bocear, que les quería hablar, callaron por un poco y cesaron
de batir la casa y apartando la adarga y rodela con que le tenían
cubierto, les rogó á voces que dexasen de hacer mal á los españoles y que
el les mandaba que no les hiciesen mal.
Los capitanes que estaban en delantera le empezaroná denostar con
palabras muy feas, diciéndole que era muger de losespañoles yque como
talse abia confederado yconcertado con ellospara abellosmuerto, como los
mataron ásus grandes Señores y valientes hombres y que ya no te cono-
1 Léase Cuitlah uac. Véase la notaanterior.
2 Esta credulidad de los europeos indulta la delosmexicanos.
46
cian por Rey,ni era su Señor, y que él y sus hijos y mugeres y su generación
le abian de matar y raellos de la tierra, por que no quedase memoria
de él ni de su generación, yjuntamente con él á los traidores malvados
de los españoles, que tan gran traición abian usado con ellos; y
diciendo esto, antes que pudiesen cubrir á Montezuma con la adarga
y rodela, arrojó uno de ellos una piedra y dio á Montezuma eu la frente,
casi junto ála mollera, la cual aunque te hirió fué en soslayo y no le hizo
casi herida sino muy poca, y otros dicen que juntamente le hirieron en
uupie de un flechazo,1la cual relación es de diversosautores, por que lo
delflechazo nolo trataesta historia,sino relación de un indio particular;y
asi baxaron á Montezuma herido y sin hacer efeto su subida, por el gran
enojo y ira que los mexicanos tenían contra losespañoles, animándolos el
valeroso mancebo Cuauhtemotzin;2 el cual, aunque mozo, salia armado
cada díaá pelear y áanimar á los suyos, donde ningún tlaxcalteca perdonaban
de los que á las manos podían aber, los cuales estaban en tanto
aprieto como los españoles, y después fueron los que llevaron la peorparte,
pues muypocos de ellos volvieron á Tlaxcala,como adelante diremos.
CAPÍTULO LXXV1.
Cómo el Marquesdel Valle Don Hernando Cortés salió de los aposentos y de cómo fueron sentidos
de los indios y de los muchos españolesyindios que á la salida murieron.
Ya hemos visto el aprietoy aflicto en quelos mexicanos tenían al Marques
y á todos los demás españoles el cual (como dicen) con la adición
fatigaba el entendimiento para buscar un medio, ó alguna traza, como
poder salir de allí y librar á sus compañeros de una angustia tan grande
como todos se veían, sin esperar otra cosa mas de ser muertos ycomidos
de aquellos que con tanta rabia y interés los tenían cercados, jurándoles
cada día y amenazándolos que les abian de comer sus carnes y que no se
les abia deescapar ninguuo;llorandomuchos de ellos amargamente seque-
1Hay varias tradicionesrelativas á la muerte de este infortunado monarca.
2 Léase Cuitlahuac, segun la nota de la pág. 43.
3 Lám. 30, Pte. 1?
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xabandeDonPedro de Alvarado,áquienatribuyen tanmalhecho ycruel,
como fué matar á todala flor de México, y entre ellos muchos de la redonda;
y digo que solo1 atribuían á Don Pedro de Alvarado, por que un
conquistador de los primeros me dixo, que abiendo ido el Marques á la
Veracruz á prender áISTarvaez, en su ausencia hizo DonPedro de Alvarado
la mortandad y atroz hecho, lo cual entiendo abrá sido relación aficionada,
por noatribuir semejante crueldad á persona que en todo merece
ser alavado y celebrado entre los hombres de mas valor ypecho y de mejor
traza y parecer que a abido en el mundo.
Lo que me mueve á pensar y entender,no ser verdadestar elMarques
ausente, es porquelos indios,luego que aconteció, se revelaron coutra los
españolesy los cercaron, que aun unpáxarono podia entrar sin ser visto,
y así tengo por imposible la eutrada del Marquesdel Valle eu México con
la gente,de í-Tarvaez que traya,estando México,como estaba, todopuesto
en arma, si se hallara áaquella sazón fuera de él; y que aunque truxera
mucha mas gente de la que traya, estando ya los indios tan desvergonzados
y encarnizados,como estaban, no teniendo la vida en nada á trueque
de vengarse, no dudo sino que su vuelta fuera de muypoco efeto,porque
México estaba todo fundado en agua y las acequias servían de calles y de
casaácasa unamuy pequeña y angostapuente, con lo cual era inexpugnable;
la cual razón, después que la tibe dado, me respondió,que el mesmo
día que aconteció, ó luego otro día2 de llegado elMarques, antes que
los indios se levantasen contra ellos;y todo puede ser, pesándolesá todos
de abello hecho, pues hasta entonces abian estado en paz y comido y bebido
y holgadoy pasado muy ásu voluntad, viéndose agora en un aprieto
tan grande, y que morían de hambre y cercados de indios,mas que hormigas,
y que con tanta crueldad los amenazaban y que toda lanoche yel
día no hacían otra cosa sino vocear y que su salida era deninguuefeto ni
se podían aprovechar de sus armas y caballos, contábanse conlos muertos;
3 teniendo por mal agüero las visiones que veían de noche, creyendo
ser pronóstico de su muerte; pero nuestro Dios, que con su bondady misericordia
no mira nuestras maldades, antes con entrañas piadosísimas
acude á los que le llaman con los brazos abiertos, especialmente á algunos
de los de aquella compañía que no abian dado parecer ni consentimiento
á tan gran maldad y crueldad y juntándose áesto la divinavoluntad,
que era de salvar y librar áestas miserables naciones de laintolerable
1 Tal vez —”se lo.”
2 Esta fecha esinexacta. Cortés yBernal Diaz dicen qne en Veracruz recibieronla noticiade
la insurrección.
3 Esto es; sejuzgaban ya muertos.
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ceguedadéidolatría en que estaban, acudió como piadosopadre al socorro
que el buen Marques del Valle le pedía y á los demás que de corazón se
le pedían,especialmente á labendita intercesora y madre de pecadoresy
abogadanuestra, la Reina de los Angeles y Señora de nuestro remedio,
á quien el buen Capitánpedía remedio y favor, la cual acudió como verdadera
remediadora de nuestras afliciones.
Donde por su intercesión aplacado nuestro Dios, envió aquella noche,
eu tiempo de la mayor necesidad, unaguacero tangrande ycon uua tempestad
de aire y granizo, que forzados los mexicanos á dexar el cerco y
apagadaslas lumbres que las centinelas y guardas tenían, todos se recogieron
y huyeroncada uno á sus casas y aposentos,huyendo de la terrible
tempestad; lo cual visto por el Marques del Valle, entendiendo ser
venido por la voluntad del muy alto y piadoso Señor y de Ntra. Señora
de los Remedios, á quien él se encomendaba, mandó luego que con todo
silencio y sin estruendo ni ruido, todos saliesen muy en orden por donde
los tlaxcaltecalos guiasen yotrosindios que teníanpresosdelos amigos,los
cuales viendo la oportunidaddel tiempo y oscuridad de la noche yque todavía
el agua les era favorable, que no cesaba de llover, empezaroná salir,
mandando el Marquesque ninguno cargase del tesoro1ni se acodiciase
á llevar oro ni joyasni otracosa, que le fuere estorvoá sucamino yhuida,
porque daba por perdido al que cargase de aquellas riquezas queallí abia
y tesoro; sino que lo dexasen que allí se estaría para cuando volviesen;
que lo que les aconsejabaera que llevasen todo el pan que pudiesenhasta
salir de los términos de los enemigos, y que esto les sería de mas provecho,
que no el oro ni riquezas que podían llevar.
Con esto empezó el Marques á salir muy secretamente y con mucho
orden y silencio, siguiéndole sus soldados, todos los que tomarou su consejo,
cargadosde pan y matalotaje, y así los que no lo tomaron quedaron
cargando de aquel oro y joyas que allí abia,atreviéndose2 á que llevaban
muchos de ellos caballos, y así cargaron un mundo de aquel tesoro que
allí abia muchos indios y indias, y ellos mesmos iban cargados de todolo
que pudieron; los cuates, como empezaron á salir de los aposentos donde
estaban, conaquellacarga de oro, no lo pudieron hacer tan secretamente
que no fuesen sentidos de un indio, que acaso salió á una azotea, juntamente
con una india, los cuates empezaroná dar voces y á decir, “sali
mexicanos que se os van estos traidores; sali quese van estos traidores;”
1Lo contrario dice Cortés en su carta2?, $ 43; que ordenó á sus soldadosllevasentodo el oro
que pudieran. Lo mismo dice Bernal Diaz.
2 Quizá —”ateniéndose.”
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las cuales voces oídas salieron los mexicanos y toda la gente de guerra
que abia en la ciudad y la que de las demás provincias abian venido, y
dando gran alarido, que bastaba á turbar los corazones muy apercibidos,
cuanto mas los desapercibidos y vacíos de armas y cargados de oro, fue
tanta la turbación que tomaron, que volviendo muchos de ellos huyendo
á los aposentos, de donde abian salido, se quisieron tornar á hacer fuertes
en ellos y otros que abiendo ya pasado algunas puentes,no pudiendo
volver por hallarllas alzadas, dieron sobre ellos losindios con tanta furia
y rabia, que así á los que alcanzaron fuera, como á los que se hicieron
fuertes en los aposentos, los mataron á todos,sin quedarningunodeellos
ávida, donde perdióel MarquesdelVade setecientos hombres, á quienes
los indios hicieron pedazos, sin ninguna piedad, quedando aquellas acequias
llenas de hombres muertos y de caballos y de indios y indias, que
no teniau número, yllenas del oro yjoyas,que aquellos mal aventurados
abian cargado, y de mantas plumas y de todo genero de riquezas.
El Marques del Valle con seiscientos hombres, puesto ya en salvo,y
abiendo ya pasado las puentes todos con la priesa que se dio, ordenó su
gente así de indios como de españoles, todos los que le abian quedado,
siguiéndolos los indios con mucha vocería, dáudoles gran batería de piedras
y flechas y dardos,’ se fueron poco á poco, muy en orden, retirando
á un lugar que agora llaman Ntra. Señora de los Remedios, donde llegaron
los españoles tan cansados y afligidos y tan mal tratados, que muchos
de ellos abiendo dejado los zapatos eu el camino, llevaban los pies,
por el suelo corriendo sangre, y otros las cabezas descubiertas y al sol y
otros muy mal heridos de las piedras y varas que les abian arrojado los
enemigos. Viendo el Marques del Valle la mucha gente que le faltaba,
teniendomucho dolor y lástima de ellos, estuvo por volver para ver si les
podía dar algúnremedio á los que hallase vivos, perosabiendo como á todos
los abian muerto, sin poderse valer, aunque quieren decir, y así lo
cuenta esta historia, que los que se recogieron á los aposentosque se defendieron
algunosdias y se mantuvieron valerosamente contra los indios,
pero que al fin y al cabo faltándoles en todoel parecer y consejoylo principal,
que era el animoso capitán, vinieron á morir á manos de losindios
y piega áDios que no fuesen los que fueron de parecerque matasen álos
Señores y que por su consejo se ejecutase aquella crueldad,y que los cegase
Dios para que pagasen hecho tan malo y atroz.
Huidos los españoles de México y muertos todos los que cojierou, dice
esta historia queentraron losmexicanos á losaposentosábuscar á suRey
Montezuma para egecutaren el no menos crueldades que en los españoles
abian egecutado, y que andándole á buscar por los aposentos le ha-
DtJRAN.—TOM. II. 7
50
liaron muerto con una cadena á los pies y con cinco puñaladas en el pecho
y junto con él muchos principales y Señores,quejuntamente estaban
presos en su compañía, todos muertos á puñaladas, los cuales mataron á
la salida que salieron de los aposentos; lo cual si esta historia no me lo
dixera, ni viera la pintura que lo certificaba, me hiciera dificultoso de
creer; pero como estoyobligado á poner lo que los autores, por quien me
rijo en esta historia, me dicen y escriben y pintan, pongo lo que se halla
escriptoypintado; ypor que no me arguyesen de que pongo cosas de que
no ay tal noticia,nilosconquistadores tal dexaron dicho niescripto, pues
es común opinión que murió de uua pedrada, lo torné ápreguntar y ásatisfacerme,
porfiando con los autores que los indios le mataron deaquella
pedrada: dicen quela pedrada no aber sido nada, ni abelle hecho mucho
daño, y que en realidad de verdad le hallaron muerto á puñaladas y la
pedrada ya casi sana, en la mollera, y que este fué el desastrado fin y
muerte de Montezuma y de los demás reyes y Señores que estaban presos
con él en los calpules; con lo cual se le cumplieron los pronósticos y
profecías que él de sí mesmo abia profetizado y dicho; cosa que admira
y se conoce ser verdaderamente permisión del muy alto, en quien quiso
executar rigoroso castigo por sus intolerables tiranías y crueldades y vicios
nefandos y sucios en queestaba, en los cuales- estaba tan encenegado
ymetido masque cuantos hombres en el muudo a abido y es de considerar
que aunque dicen algunos quele hicieron muy rico y solemne entierro
y que turaron sus obsequias muchos dias, y que se juntaroná ellas muchos
Señores yprincipales, pero esta historia no dice, sino que sucuerpo
ylos demás fueron quemados yhechos polvos, sin honra ni solenidadninguna;
y que para mas vengarse de él fueron buscados sus hijos y mugeres
para matados.
Reinó este poderoso y airado Rey (aunque desdichado) diez y seis asios
y medio y murió el año que los españoles entraron en esta tierrapor cuya
prisión y muerte quedó por Rey su sobrino llamado Cuauhtemoc, Jhijo
del Señor de Santiago; el cual por muerte de su padre gobernaba el
Tlaltelolco á aquella sazón; el cual como vido que todavía el cerco que
abia puesto abia sido de algún efeto y que abia muerto mas de la mitad
de los españoles, reprendiendo al descuido que se abia tenido, en acogerse
todos sin dejar guardas porque no se fuesen los españoles, envió sus
mensageros á todos los pueblos cercanos, que juntamente con sus mexicanos
saliesen á los llanos de Otompa y que á los españoles que abian
quedadoles atajasen el paso y allí los matasen á todos al tiempoque pasasen
por allí, pues su derrota llevaban áTlaxcala,lo cualoido por todos
1Léase Cuitlahuac. Véase la notade la pág. 43.
51
aquellos pueblos de Otumba y Teotihuacan ypor todos aquedos Otomíes
que viven en aquella comarca, salieron á los llanos de Otumba, tantos y
tan inumerables indios que cubrían el sol, para atajar elpaso á los españoles;
los cuales tristes y afligidos y desconsolados y temerosos, y alcanzados
muchos de ellos de salud, descalzos y destrozados y muertos de
hambre y de sed salieron de Nuestra Señora de los Remedios, donde el
Marques dejó aquelnombre puesto á aquellugar :por entender que de
mano de estabendita Señora le abia venido esteremedio.
Salió de allí y empezó á caminar con sus soldados y gente de los amigos
que con él se abian escapado, y llegado á los llanos dichos de Otumba,
creyendoque por aber salido de los términos de México iba ya con
alguna seguridad,hallógrandesescuadrones de indios, tendidos por aquellos
campos dando grandes alaridos y voces, y haciéndoles grandes amenazas
y visages con los cuerpos y dando grandes saltos á una parte y á
otra, blandeando las espadas y arrojando muchas varas y piedras. Los
españoles cuando los vierony tantamultitud, quedaron como muertos sin
ningún sentido, creyendo que su fin era llegado; pero el valeroso Don
Hernando Cortés reprendiéndoles su cobardía ytemor, mostrando unánimo
mas quehumano, poniéndoles por delante que elque los abia librado
del trabajo pasado los libraría de aquel, los animó y consoló con sus beninas
y amorosas palabras; así, haciéndose todos una peyaá causa de que
por todas partes los indios los conbatían,haciendo rostro á unaspartes y
á otras, procurando defenderse mas que ofender, vido el Marques que en
un cerrillo alto que en el llano parecía, vido una bandera alzada y junto
á ella un valeroso capitán, que en las iusinias y armas que tenia y ricos
aderezos le pareció ser hombre de mucho valor y estima, yque aquelanimaba
la gente desde aquel altillo, y que en aquel estaba toda la fuerza
del ejército indiano que tanto los fatigaban ymaltrataban; y subiendo eu
un potro que allí traya un soldado,casi por domar aunque recio y de mucho
ánimo, y tomando una lanza en la mano, encomendándose á nuestro
Señor con mucho ánimo invencible, atribuyéndoselo á temeridad todos
los del ejército, solo arremetió á los indios y pasando por entre ellos pasó
á donde el del estandarte estaba, y no pudiéndole defender el paso llegó
á él y te dio de lanzadas, 2 el cual como cayó muerto en el suelo y los suyos
le vieron,luego todos empezaron á desamparar el campo y áhuir. El
1No esprobableque Cortés se ocupara de ello. Elprimitivo historiador de este Santuario,enteramenteabandonadoenlos
añosinmediatos á la conquista,y después tanfamoso, dice que: “los
primerosespañoleslo llamaron de la Victoria,y después de Nuestra Señora de losRemedios.
(Cisneros, Historia de el principio y origen de Nuestra Señora de los Remedios. México,1621.)
2 Cortés no se atribuía estahazaua en su cartaalEmperador,perosí sela atribuyó bajo lapluma
de Gomara. Berual Diaz, dice que fué de Juan Salamanca, á qnienelRei premió dándolepor
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Marques revolvió sobre ellos y haciendo de señas á los suyos salieron todos
los de á caballo y empezaronáescaramucear por el campo y á alcanzar
mucha de lagente que huía, dondemurió mucha multitud deindios de
los otomíes y de la demás gente de Tullany deOtumba yde Ouauhtitlan
y Tenayuca y Tlalnepantla, que abia salido al encuentro á los españoles;
donde se tiene por muy averiguado que si el Marquesnohiciera elhecho
que hizo, corriera el ejército español mucho peligro por la solicitud que
Cuahtemoc poníaen mandar álos chalca y tetzcoca y tecpanecaque luego,
sopenadela vida, saliesenásocorrer álos de laOuauhtlalpan yá todoslos
demás que abian salido al encuentro álos españoles;y fué este mandato
con tanto rigor,queaparejados los chalca y xochimilca y tecpaneca y tezcucanos,
no podían hacer otra cosa sino salir; y asi tomando la mañana
para acudir al socorro vino nueva como todos estaban desbaratados y los
españoles aposentados en Otumba y con mucho socorro que de Tlaxcala
les venía, porlocual el ejército se desbarató volviéndose ásus lugares.
Cuauhtemoc ‘ se coronó en México con mucha solemnidad y todos los
de la ciudad te juraron por Rey, aunque no con el aplauso y solemnidau
que solían por estar la ciudad taullorosa y toda la tierra tan alborotada
y tau divisacomo estaba, por que unos queríanpaz con los españoles y
otros guerra,y así unos procuraban destruidos y se reforzaban yponían
pertrechos de guerray cercas y albarradas y otros se estaban quedos deseando
la paz y quietud y conservación de sus haciendas y vidas; y así
Cuauhtemoc2 en todo el tiempo que los españoles estuvieron en Tlaxcala
reparándose y dando trazas y buscando maneras para volver á México y
tomar la ciudad, que fué mas de año,aguardandonavios deespañoles que
cada día entraban en el puerto, para poderse valer 3 con los indios, que
tan empedernidos yendemoniados estaban contra ellos, nunca hizo4 sino
ahondar acequias, hacer albarradas anchas y altas, incitar á las naciones
contra los españoles,y llegó á tanto su diligencia, que envió por muchas
veces á Tlaxcala á rogar á los Señores perdiesenel amor que á los españoles
tenían y que les hiciesen y armasen alguna traición y que los matasen
y los echasen de su tierra; tanto que ya casi convencido uno de los
Señores de Tlaxcala, incitaba á los otros lohiciesen ycondesendiesen con
el ruego de Cuauhtemoctzin;5 de lo cual avisado el Marques se quexó á
armasel penachoque portabael capitán muerto, portador delabanderaimperial. (Hist. verdadera,
&c, cap.128.)
1 Cuitlahuac. Véase lanotade la pág. 43.—Hacia esta época fué electoEmperador.
2 Léase Cuitlahuac.
3 Esto es, “defender de los indios, etc.”
4 Refieren al Rey de México.
¡5 Léase Cuitlahuac.
53
los demás señores, formando quexa de todos, que le queríanhacer traición;
de lo cual los tres se purgaronJ entregándote aluno de ellos,que era
el que se inclinaba á matados. El Marques te puso en prisiones y creo
queal cabo lo mandó matar; y así viendo Cuautehmocque poraquella vía
no podía inclinar álos tlaxcalteca á que matasená los españoles y que
todas sus diligencias no leaprovechaban, enviólos áamenazar con muchas
amenazas y temores que les ponía sí con la victoria salía yjuntamente
procuraba atraer á los chalca y xochimilca y tecpaneca y tezcucas; pero
como el buen Marques no se descuidaba de atraer álas naciones y enviar
árogar y avisar á los unos yá los otros que él no venía sino á libertados
de la tiranía de México y de la opresión en que los tenían, y como
la amistad de los mexicanos nunca fué de voluntad sino forzosa, siempre
se allegaroná querer ser amigos de los españoles que no enemigos, en
quien confiaron tes darían libertad y quitarían de la servidumbre en que
México los tenía.
Cuauhtemoc2 supo comolos españoles se iban multiplicando y como el
Marques abia enviado por socorro y que se apercibían y aparejaban para
volver á México, y que ya los tetzcocanos se abian dado y declarado por
amigos de los españoles y quelos chalca y xochimilca y tecpaneca abian
hecho lo mesmo, procuró meter en la ciudad mucha gente de guarnición,
y todos los más valerosos y valientes hombres que pudo y declarándoles
como ya los chalca eran sus enemigos y los tecpanecay xochimilcas ylos
tezcucanos, que ya no abia que esperar sino procurar morir ó vencer; y
enviando por socorro á unas partes y á otras incido su ciudad de mucha
y muy valerosa gente, toda gente de la Cuauhtlalpan y de las ciudades
que cayan ála parte de Ouauhtitlan, que solaaquellaestaba contra los españoles,
juntamente con la Tlaluica,que es la del Marquesado y tierra
caliente; conviene á saber Yacapichtian Huaztepec Yautepec Tepoztlan
Cuauhuauac y Tlayacapan y Totolapan, con todos sus sujetos, los cuales
siempre estuvieron contra los españoles, hasta que el Marqueslos fué sujetandopoco
á poco, por que jamás se quisieron dar, hasta que entró el
Marquespor sus tierras matando y destrozando cuantos topaban y á las
manos cojían, el cual los hizo desamparar sus casas y huir á los montes;
y por que esto fué ya después de tomado y sujetado á México, trataremos
agora de cómo el Marques, después que se vio con mas gente y con
el favor de todos los mas pueblos de la tierra, volvió á México y le tomó
como en el capítulo siguiente veremos.
1Es decir, se vindicaron ó justificaron.
2 Loasucesosque siguen pertenecenya á la épocade sn reinado. Cuitlahuac murió ochenta
dias después de su elección, en la pestede viruelas qne introdujo un negro de Narvaez.
CAPÍTULO LXXVI1.’
De cómo el Marques volvióde Tlaxcala á Tezcuco y allí hizo los bergantines y de allí vino á
México; y de cómo el Rey Cuauhtemoc se defendió ymantubo contra él valerosamente.
Viendo Cuauhtemoc y sabiendo por sus espías y mensageros por momentosla
determinación de los españoles (enlo cual estaba tan circunspecto
y vigilante que no se descuidaba nada) y que ya se determinaban
de volver á México,no solo incitaba á las naciones y pedía socorro, pero
juntamente acíau él y los de la ciudad grandes sacrificios y oraciones á
sus dioses y les ofrecíau grandes sacrifioios, pidiéndolesfavor y victoria
contralos españoles y contra los demás sus enemigos;peroya erademás,
por que aun respuestas de sus dioses en sus oráculos no tenían: teniéndolos
ya por mudos ó muertos, ó que estos dioses que abian venido tes
abian quitado las fuerzas y virtud, y que ya no tenían poder ninguno,
lloraban amargamente,pero con todo eso estaban en sus trece de morir
ó defender su ciudad;y esto tienen los indios, que si se proponen de hacer
una cosa y empiezan á menospreciar la vida y á tenella en poco, no
temen ni deben, y hasta morir ó salir con su ínteres lo devan adelante,
cualquier mal proposito ó rencor; y si para esto es menester probanza,
fácil cosa será probado, porque en esas audiencias vemos y los que con
ellos tratamos vemos cada dia, que si uupueblo contra otro levantan algúnpleito
ó cuestión,ó las estancias contra la cabecera, ólos maceguales
ó vasallos contra su Señor, hasta la muerte te persiguen, ó hasta salir
con la suya por cosa muy injusta que sea y contra razón, por ser gente
muy cabezuda y interesada, sobre lo cual nitienen respeto ápadre yhermano
ni pariente ni amigo, ni en todo aquel tiempo que le tura el ínteres
no se lije nillega á razón. Asi Cuauhtemoc, cou deseo de reinar y
mostrar valor de su persona,propuso de defender su ciudadhastala rnuer-
1Lám. 30, Pte.I?
55
te; el cualno admitió ni quiso condecender á los mensages y ruegos que
el Marques te enviaba para que se sujetase al servicio de dios y de su
magestad, y que no fuese causa de la destruicion y muertes que se abian
de seguir de su reveldía y mala intención;loscualesruegosfueron hechos
por muchas veces.
Viendo el Marques que no les quería admitir ni condecender á ellos,
determinó de venir áTetzcuco paratratar de ponerenobralosbergantines
con que por la laguna entrasen en México, el cual parecer y consejo no
fué de poco efeto, pues entiendo que fueron la principal causa de ganar
á México,por ser toda agua y acequias y remansos grandes de agua que
en la ciudad abia, á cuya causa no se podian aprovechar de los caballos:
y así partió Don Fernando Cortes de Tlaxcala con toda su gente, y con
el mucha compañía de tlaxcalteca amigos y de vejotzingas y cholulteca
todos enemigos de los mexicanos. En esta jornada vinieron los tezcucanos,
como amigos de los españolesy ya confederados con ellos,á llevalles
las cargas y juntamentellevaron de camino toda la madera que fué menester
paralos bergantines,con la cualmadera yhato dicen que iban mas
de diez mil indios cargados.
Vino pues el Marques á salir á la venta que agora dicen de Tezmeluca,
por el monte, á los términos de Chalco, donde los Chalca le tornaron
á recibir muy honrosamente con presentes de muchas joyas y cargas
de mantos y con plumas muy ricas y mucha comida, y allí se confederaron
con él y le prometieron de le ayudar en la toma de México, el
cual se los agradeció y prometió de gratificar y dixo que el ibaá Tezcuco
á hacer tes bergantines;que les rogaba le ayudasen con gente paralabrar
la madera, porque quería que aquella obra se acabase presto. Ellos lo
prometieron de ayudalle con carpinteros y así lo cumplieron; de donde el
Marques partió para Tezcuco y fué en él muy bien recibido y con mucha
honra y solemnidad, donde el Marques holgó y descansó y se admiró de
ver tan insine y bien poblada ciudad y de tan insines ybien labrados edificios,
así de casas de reyes y señores, cómo de cues altos, hermosos y de
muchas recreaciones que en ella abia, de estanques y arboledas muy deleitables
y de mucha amenidad y recreación, de que los reyes antiguos y
señores se preciaban mucho.
Llegado que fué alli el Marques y aposentado y bienrecibido y servido
cou mucha reverencia y respeto, especialmente de un hermano del rey
Coanacochtzin, que á la sazón reinaba, hijo de Kezaualpillí que abia por
nombre Yxtlilxochitl, el cual agradó y sirvió al Marques con tanta diligencia,
que tomándole el Marques grandísimo amor y afición no te permitía
apartar de sí y honrándole, como era razón y merecía por ser hijo
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de tan gran principe y hermano de otro no menos caval y valeroso y de
quien se decía ser de los mas valientes de Tezcuco, precióse mucho el
Marques de honralle y de llevalle consigo á México, á quieu dio uua espada
dorada que Don Hernando Cortes traya y una rodela, con la cual
eu la conquista de México el dicho Yxtlilxochitlhizo maravillas, tantas y
tan señaladas,que alnombre de Yxtlilxochitly á su apellidohuían los mexicanos
y todos los de la ciudad, como el demonio al apellido de Jesucristo;
donde después el Marques,viendo sus grandezas y proezas y lo mucho
que le abia ayudado en la conquista de México,por muerte de Coacochtzin
su hermano, te hizo Señor de Tezcuco y le hizo merced del Señorío
y reinado; y supuesto el modo que losnaturales enaquellos tiempos
tenían, fué legítimo Señor y te venía de derecho.
Allí estuvo el Marques algunos dias y meses hasta que acabo los bergantines,
yestando allí llegó gente española al Puerto, de que no holgó
poco por la necesidad que de socorro teuía. Acabados pues los bergantines,
por mauo de Martin Lopez, empezóel Marques á poner en orden su
partida paraMéxico, haciendo de su gente cuatro compañías; la una tomando
para sí yéndose por la vía de Coyoacan, la otra dio á Don Pedro
de Alvarado para que entrase por la vía de Ntra. Señora de los Remedios,
que es la vía de Tacuba, y la otra envió por la vía de Ntra. Señora
de Guadalupe y la cuarta metió eu los bergautines,y con este ordenempezó
á caminar para México, repartiendo de la gente de los amigos á todas
cuatro compañías, entre los cuales ibau tlaxcalteca y huexotzinca y
chololteca y tezcucanos y chalca y xochimilca y tecpaneca, todos muy
bien aderezados y en mucha orden, como aquellos que iban ápelear con
los que los abian tenido sujetosy por vasallos y tributarios, y tenían que
sino salian con la empresa, que su fin abia de ser desastrado y cruel para
siempre.
Cuauhtemoctzin, Señor de México, viendo que toda la tierra veníacontra
él y que se te acercaba la ocasión, donde no solo eran menester las
manos, pero el ánimo y el corazón para poderse defender, dixo á los suyos:
valerosos mexicanos: ya veis como nuestros vasallos todos se an revelado
contranosotros:ya tenemos por enemigos, no solamente á los tlaxcalteca
y chololteca y vexotzingas, pero á los tezcucanos, chalca y xochimilca
y tepanecas, los cuales todos nos au desamparado ydexado y sean
ido yllegado á los españoles y vienen contra nosotros,por lo cual os ruego
que os acordéis del valeroso corazón y ánimo de los mexicanos chichimeca,
nuestros antepasados, que siendo tan poca gente la queenesta tierra
aportó se atreviese á acometer y á entrar entre muchos millones de
gentes y sujetó con su poderoso brazo todo estenuevo mundo y todaslas
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naciones,no dexando costas niprovincias lejanas que no corriesen y sujetasen,
poniendo su vida y haciendas al tablero por solo aumentar y ensalzar
su nombre y valor; por lo cual a venido el nombre mexicano á tener
la nombradía y exelencia que tiene yáser temido su apellido por todo
el mundo; por tanto, ó valerosos mexicanos,no desmayéis ni os acovardeis:
esforzad ese pecho y corazón animoso para salir con una empresala
mas importante que jamás se os ha ofrecido: miradque si con estano saléis,**
quedareis por esclavos perpetuos y vuestras mugeres y hijos,por el
consiguiente, y vuestras haciendas quitadas y robadas; tened lástima de
los viejos y viejas y de los niños y huérfanos, que no hacieudo lo que debies
al valor de vuestras personas y á la defenza de la patria, quedaran
por vosotros desamparados y en manos de vuestrosenemigospara ser esclavos
perpetuos y hechos pedasos:no miréis á que soy muchacho y de
poca edad, sino mirad que lo que os digo es verdad yque estáis obligados
á defender vuestra ciudad y patria, donde os prometo de no la desamparar
hasta morir ó librada.
Todos cou grandísimo ferbor le prometieron de hacer lo mesmo; pero
aunque este valeroso mancebo tuvo ánimo invencible para antes morir
que darse ni sugetarse,y tuvoardidyacuerdo de enchir la ciudad degente,
no tuvo advertencia de proveer de mantenimientos y enchilla de bastimentos
para poder sustentar su gente, porque como los españoles y los
de demás sus enemigos le tomaron todos los pasos y vías, asi por el agua
como por la tierra, faltáronle al mejor tiempo los mantenimientos y así
murió mas gente de hambre que no á hierro: que oí certificar que daban
por un puño de maiz uupuño dejoyas de oro ó de piedras riquísimas, y
así ascondidas hubo algunos principales de las provincias cercanas que
acudieron con algúnmaiz para solo llevar joyas de la ciudad de México,
especialmente los de Cuitlavac y Culhuacan y Mizquic y de la ciudad de
Xochimilco, los cuales quedaron entonces de aquellanecesidadricos ycon
mucho oro y joyas y piedras y plumas; y así lo que mas les hizola guerra
fué la grande hambre y necesidad de mantenimientos que tuvieroü, y
así les fué forzoso á los soldados huir de.México á sus tierras ydesamparar
la ciudad y dexar al Rey solo con sus mexicanos,los cuales eranmuy
pocos y flacos ya con la falta de la comida; por que es esta gente la mas
miserable y flaca, en faltándote la comida, que hay nación en el mundo.
Llegado pues el Marques y los demás capitanes á México, cada uno
por la vía que le fué encomendada y todos á un punto,los mexicanos salieron
á defender su ciudad con ánimo valeroso iuchendo de gente sus al-
1 Es decir:—”si no triunfáis.”
DüBAN.—TOM. II. 8
58
barradas y de gente armada las acequias en canoas, esperando á los españoles
sin mostrar punto de cobardía, repartiendo el Rey Cuauhtemoc,
que era el general de todo el ejército, toda su gente en cuatropartes,por
el consiguiente,para que por la mesma vía que los españoles le acometían
hallasen resistencia y quienles defendiesela entrada, y acudia á todas
las partes con tanta diligencia, que metido en una canoa pequeñaarmado
de sus armas con su espada y rodela en las manos, volaba de una
parte á otra para ver el concierto de sus gentes y lo que hacían;yasí comenzando
los españoles á combatir la ciudad y áderribar las albarradas
que tenian hechas junto álas acequias, las podian ganar, con la tierra y
céspedes y piedras que de ellas quitaban cegaban las acequias, y con los
adobes que de las casas que iban ganando quitaban, pero era cosa estraña
la diligencia y cuidado que tenían los mexicanos, que en cegando la
acequia ó acequias para que los caballos pudiesenpasar, luegopor el consiguiente
á la mañana del dia siguiente lashallaban todas abiertas,y mas
hondables que de antes y perdido todo 1o que el dia antes abian travajado
y ganado de tierra los españoles.
Por que en este lugar viene apropósito, es de saber quelos mexicanos,
viéndose tan cercados de todas partesy la multitud de gente que los fatigaba,
determinaron hacer un artificio y trampa donde los españoles cayesen,
solo para tener alguna salida ó entrada por donde lesentrase alguu
socorro y bastimento; y elmejor lugar y vía entendieron serlade Tacuba,
por tener ellos por aquella parte la gente que los ayudaba y socorría, y
dando trasas y maneras para tener aquelpaso libre, determinaron deponer
uua puente falsa, de suerte que entrando los españoles y sus enemigos
por ella, después de pasados á esta otra parte del río, pudiesen dar
sobre ellos y matados á todos; y como lo pensaron así lo pusieron por
obra; y es de saber que en el lugar que agora es lahermita de SanHipólito
y casa de combalecientes x abia una ancha y hondable acequia y ganándola
los españoles y abiéndola cegado para pasar por ella,losmexicanos
aquella noche la tornaron á abrir yá hondar todo lo posible, yarmando
una puente falsa de maderos y tablas, poniéndola de manera que no
parecía sino estar de la suerteque los españolesla abiau dexado el dia antes,
pusiéronse junto á ella mucha multitud de mexicanos en celada, todos
metidos en canoas y entrelas espadañasdelrio yjuncales,todos muy
bien aderezados con sus espadas y rodelas y varas arrojadizas, y muchos
1El asiento actual de este edificio no es el de laermita que existia en la época del historiador.
Las noticias que siguen, y algunos otros datos, indican que estaba ubicada en lacuadraque
sigue al poniente de la plazade SanFemando, inmediataallugar dondese construyó el puente
llamado de Alvarado.
59
de ellos cou las espadas y lanzas de los españoles que abian muerto, y
juntoá la engañosa puente se puso mucha geute de guerra llamando á
los españoles y provocándolos á que les acometiesen, haciéndoles muchos
fieros y diciéndoles muchas palabras injuriosas y escarneciendo de ellos
con gestos y meneos del cuerpo;habiendo mandado el Marques que nadie
se menease ni acometiese hasta que él mandase hacer señal con uua
trompeta; pero Dn. Pedro de Alvarado, no pudiendo sufrir su corazón
tanto escarnio y desprecio como los indios de él hacían, sin aguardar la
señal mandó á su gente que acometiese, y arremetiendo los españoles y
los amigos tlaxcaltelca á la puente,los indios mexicanoshicierou ademan
de huir, y queriéndolos seguir los españolespasaron por lapuente ádentro
cuarenta soldados de á pie todos mancebos de mucho animo y fuerza
y con ellos algunos de á caballo y su CapitánDon Pedro de Alvarado, y
con ellos muchos indios, y estando la puente llena degente,asíespañoles
como indios y algunos de á caballo, los indios que estaban en celada estiraron
de las canoas en que estaba estribada la puentefalsa y dando con
toda la maderazon en el agua cayeron en el acequia todo la multitud de
gente de españoles y indios que sobre ella estaba, y apellidando México
México; ea valerosos mexicanos,revolvieron sobre ellos, los cuates queriendo
volver á huir por la puente halláronla en elagua y sobre los que
abian caído un millón 1de indios, que á ninguno perdonabanla vida, todos
en canoas, y no pudiendo huir hallándose atajados cou la acequia, ni
los de la otra parte valellos ni ayudados, fueron todos presos alli de los
indios. Don Pedro de Alvarado, escapándose como pudo con una lanza
que tenía,hincando el regatón en los cuerpos de los muertos que en la
acequia estaban, saltó de la otraparte de la acequia y este esel nombrado
Salto de Alvarado que dicen.¦*
Los cuarenta españoles que allí los indios prendieron, luego en aquella
hora los desnudaron en cueros y los subieron al Cu grande y delante
de todo el ejército español, sin podellos valer ni socorrer, los sacrificaron:
abriéndolos por los pechos y sacándoles el corazón y ofreciéndolos á sus
Ídolos, sus cuerpos fueron dechados á rodar por lasgradasdel templo abajo,
los cuates con graudisimos clamores y lástimas pedian á Dios misericordia
y socorro á sus compañeros, perono se tes pudo dar; dado que el
Marques del Valle, viendo el alboroto y vocería acudió con alguna de su
gente al paso dicho,pero fué sullegadade tanto peligro,que como los ínlEs
decir:—”Una multitud.”
2 Es unhecho perfectamente probadoque el pretendidosalto acaeció en la Noche triste, ó sea
altiempo de la evasión de los españoles,yno enlaocasiónque menciona el historiador. En cuanto
á la verdaddel salto mismo, véase la nota de la pág. 58.
60
dios andaban tan encarnizados en las canoafe matando á los españoles y
indios que en las acequias estaban, queriendo favorecer áun soldado que
en el agua se defendía de unos indios, aunque mal herido,llegaron á él
dos gandules’y haciéndole rostro el uno de ellos se abrazó cou élpor las
espaldas y el otro llegó por le herir y abrazándose ambos conél lo empezaron
á llevar por el rio adentro,donde ála sazón llegó un vizcayno paje
suyo con una espada desnuday dandoungolpeal indio quele teníaabrazado,
con el espada en un brazo, se lo cortó cercen y acudiendo áherir al
otro soltó al Marques, de suerte que se pudo escabullir de ellos;pero arremetiendo
al vizcayno muchos indios le hicieron allí pedazos, sinpodelle
el Marques socorrer; y así viendo el Marques la escaramuza tan ensangrentada
y con tanto peligro, mandó tocar á recogerla gente,la cual recojida
quedandolos indios tan victoriosos estuvo el Marques por ahorcar
á Don Pedro do Alvarado ó cortalle la cabeza, por el atrevimiento que
abia tenido de hacer, contra su mandato, en acometer sin oir la señal que
él abia de maudar hacer; y con esto cesó el combate de laciudad y se recogieron,
así los españoles como los indios, quedándose los indios con algunos
españolespresos que en aquella refriega prendieron y sacaron de
las acequias vivos, especialmenteun mancebomuy gentilhombre que,segunrelación
de conquistadores, era sevillano y de muy buena fisonomía
y parecer,el cual peleabavalerosamente con una ballesta en las manos;
al cualcomo le prendieron sacaron otro dia entre losindios de guerra con
su ballesta en las manos haciéndole que tirase y asestase contra los españoles,
el cual con muy buen aire y ademan armaba su ballesta y tiraba
sus jaras por el aire, de suerte que no pudiesen hacer mal á los españoles;
lo cual como vieron los indios lo hicieron allí pedazos con grandísima
crueldad, á cuya causa hicieron allí en aquel lugar una hermita los conquistadores
y la llamaron los mártires,

las cuales paredes turan hasta
este día; y si aceptó nuestro Dios aquel martirio, solo suDivina Magestad
lo sabe; porque tengo por cosa recia predicar con la espada en la mano
quitando á cada uno lo que es suyo por fuerza.
Y pues mi voluntad no es mas que tratar de,la nación mexicana y de
sus proezas y de la desastrada suerte que tuvo y fin,no hay que detenernos
en contar de lo que sucedió los dias que tardaron los españoles en
conquistada, que fueron ochenta3 salvodiré dos cosas ylaprimera es, que
cuenta estahistoria que viendoel Marques que los mexicanos te turaban
1Guerreros mexicanos.
2 Esta ermita es la misma de que se habla en la pág. 58. Diósele tal denominaciónpor la
grande mortandad que allí sufrieron los españoles.
3 Realmenteduró el asedio noventay tres.
61
tanto y que hallaba tanta resistencia,rogó á los tlaxcalteca que truxeseu
la mas gente que pudiesen, y traida loshizo entrar porla ciudad para que
aventasen los mexicanos,y abiendo trabajado todo el díahaciendo su poder,
no les pudieron entrar: el segundo día echó á los tetzcocanos y tampoco
pudieron:el tercer día mandó elMarques llamar á los Chalcas yhablándoles
Marina tes dixo: valerosos chalca: ya veis como los tlaxcalteca
ni tetzcocanosno an podido entrar á los mexicanos;ruegoos que toméis
hoy la empresa y que hagáis todo vuestro poder para que entremos y siquiera
ganemos el Cu grande de Vitzilopochtli, donde nos aposentemos;
y esto os encargo porque os tengopor gente valerosa y de mucho esfuerzo
y ánimo. Ellos, con este favor, tomaron ánimo y corazón y tomando
la delantera del exercito,y con ellos Ixtlixochitl Señor de Tezcuco con su
espada dorada en lamano, entrando con tanta furia entre los mexicanos,
ayudándoles los españoles con sus arcabuces y artillería y ballestas, que
cegandomuchas puentes yhaciendo pasage ganaronel Cu grandede laciudad
y se aposentaronen él y en las casas que antes abian desamparado.
Después que se aposentaron en ellas, poniendo gente de guarda y cuidado
para que no pudiesen ser tomados ácercar, aunque ya Cuauhtemoctzin
no tenía gente ni fuerzas para poderse defender, porla mucha quele
abian muerto y por aberle otros desamparadoy huídose de la ciudad,polla
grande hambre que padecían, determinó de no mostrar flaqueza ni cobardía,
antes queriendo dar á entender que no le faltaba gente y fuerzas
para se defender, hizo vestir á todas las mugeres de la ciudad con sus armas
y rodelas y espadas en las manos y que luegode mañana se subiesen
á las azoteas de todas las casas y que hiciesen ademanes de menosprecio
y el valeroso Cuauhtemoc con la pocagente que le quedaba, salió á hacer
rostro álos españolescon todalagente delTlaltelolco. ElMarques,cuaudo
vido tanto número de gentes que cubrían las azoteas y que enchian
las calles de la ciudad, fué admirado y aun recibió algún temor de poder
ganar la ciudad sin daño de sus españoles y amigos, pero tornando á rogar
á los chalca y á los tetzcocauos y tlaxcalteca y tecpaneca se esforzasen
y concluyesen con la empresa de ganar áMéxico, todos se animaron
y tornando al combate vieron que las que estaban por las azoteas eran
todasmugeres y avisándoselo al Marques empezaron todos á dalles grita
y á afrentados y á denostados de palabra y á seguidos matando muchos
de ellos; empero los del Tlaltelolco, haciendo todo su poder se defendieron
valerosamente y mataron muchos indios de los amigos y con ellos algunos
españoles, especialmente á un Alférez y le quitaron la bandera y
delante de todo el exercito la hicieron pedazos,lo cual aconteció en unlugar
que agora llaman el barrio de S. Martin. Eu otra relación hallé que
62
abianhecho pedazos cuatro banderas de españoles y que abian muerto á
un capitán que tenía por nombre Eulano Guzman, en la cual refriega los
del Tlaltelolco abian ganadomucha honra; pero al fin y al cabo los españoles,
con favor delos indios y ayuda de los amigos, los vencieron y auyentaron
y el valeroso Rey Cuauhtemoc semetió en una canoa pequeña,
cubierto conun petate, con solo un remero que lo sacaba de la ciudad, el
cual fué preso de unos ospañoles que estaban en un bergantín y llevado
ante el Marques.
ElMarques, viendo un mozo de tan poca edad,aunque gentil hombre
y de buen parecer,le dixo á la lengua, decidle á Cuauhtemoc que porqué
permitió destruir su ciudad á costa de tantas vidas como estos dias an
costado, así á los suyos como á los nuestros, abiéndole rogado tantas* veces
con la paz. El valeroso mancebo le respondió: decidle al capitán que
yo e hecho lo que era obligado por defender mi ciudad y reino, como él
hiciera en el suyo si yo se lo fuera á quitar; peropues que no pude y me
tiene en su poder que tome este puñal y me mate; y estendiendo la mano
sacó al Marquesun puñal que en la cinta tenía y se lo puso enla mano
rogándole lo matase conél. El Marques se demudó y turvó, aunque no
hizo ningún mudamente del asiento en que estaba, antes con palabras
muy blandas y amorosas le habló y regaló y hizo sentar cabe sí. Entregándoseel
Marques en todala ciudad1y tomando la posesión de ella,se
aposentó en los principalesaposentos de Motecuhzoma, que eran las casas
que agora son del Marques,poniendo todorecaudo enla guarda de la ciudad,
dando libertad á Cuauhtemoctzin para que se fuese donde quisiese
y diciéndole quepidiese todolo que quisiesequeélse loconcedería. Cuauhtemoc
te rogómandase poner en libertad á todos los hombres y mugeres
y niños que los españoles tenían presos, abiéndose venido muchos á ellos
huyendo dela hambre. ElMarques, conpregónpúblico, lo mandó que so
pena de la vida que todos pusiesenenlibertad á todos cuantos mexicanos
tuviesen en su poder, así hombres como mugeres, lo cual luego fué cumplido,
tornándose toda la gente huida de hombres y mugeres á volver á
la ciudad y á poblarse de la gente que antes tenía, aunque tes muertos
de aquel día fueron por todos, así de los unos como de los otros, mas de
cuarentamil hombres y mugeres,quehuyendo de la refriega y delamuerte
cruel que los españoles y indios amigos les daban, se echaban en las
acequias, á sí mesmos como á sus hijos é hijas, por no verse en poder de
los españoles;y fué tanto el hedor quehubo de cuerpos muertos,que aunque
los echaban fuera de la ciudad no los podían agotar ni se podían valer
del mal olor por muchos días.
1 Esto es: apoderándose de la ciudad ó dándosepor entregado de ella.
CAPÍTULO LXXVIII.1
De comoel Marques delValle Don Hernando Cortes,después de haber conquistadoá México.
dexando recado enla ciudad de México salió á conquistarlasdemás provincias,enviando gente
á unaspartes y á otras,y de la muerte de Cuauhtemoctzin.
Luego que el valeroso Marques DouHernando Cortes ganó á México,
que fué día de San Hipólito tres dias antes de la Asunción de la venditísima
Virgen Ntra. Señora, la cual diceu haber aparecidoen estaconquista
en favor de los españoles y juntamente el glorioso Patrón Santiago, 2
como lo hallaron pintadoen laiglesia del Tlaltelolco,los cuales indios confiesan
abelle visto en la mayor refriega que tuvieron, donde los españoles
llevaban la peor parteabiéndoles rompido y ganado susbanderas con mucha
deshonra y menosprecio de los españoles (como queda dicho), en favor
de los cuales apareció el glorioso Santiago y auyentó álos indios, fa-
1 Lám. 31, Parlo l?
2 La Virgen y Santiago tomaronunaparte muyactiva ydirecta enlossucesos de la conquista.
Santiago, encalidad de guerrero y soldado de caballería abrió la marcha en la reñida batalla que
tuvieron los españolescon losindios de Tabaseo,dando tajos y reveses. Cortés no admitíalaidentidad,
sosteniendo que el auxiliar aparecido eraS Pedro, su especialpatrono. (Gomara, Crónica,
etc., cap. 20.) La cuestión quedó indecisa.—El buenBernal Diaz del Castillo la afrontó y con
candor ó sorna dice:—”pudieraser que fueranlos gloriosos apóstoles Sr. Santiago ó Sr. SanPe-
*””dro; é yo comopecadorno fuese digno de veerles;lo que yoentoncesviyconocí, fue áPran- cisco do Moría enuncaballo castaño que venía juntamenteeon Cortés.—(Hist. verdadera,etc,
cap. 34.)—Su segunda aparición tuvo lugar durante el alzamiento de los indios. LaVirgenno se
manchó con sangre americaua: limitábase á echar tierra en los ojosá los indios para que no pudieran
defenderse (Gomaracit., cap. 105), distinguiéndose en esta táctica la Virgende los Remedios.
En tan auténticas y autorizadas tradiciones están fundadas las cuatro principales historias
que conocemosde su prodigiosa invención,y como en ellas figuran cierta competencia y celillos
habidos entrela do los Remedios yla de Guadalupe, á cansa del cacique D. Juan, quizá de allí
procedió el antagonismo entreambas imágenes, distinguiéndose á la unacon la denominaciónde
fíachupina y á la otra con la de Criolla, voces que repite hasta el fastidio Cabrera en suEscudo
de Armas de México. Así también vinieron al fin á convertirse en bandera, la primera de los
españoles yla segunda de los mexicanos, durante nuestraprolongaday sangrienta guerra de independencia.
La de los Remedios fué proclamada Capitán general y condecorada con el bastón
y banda militar. A la de Guadalupe la fusilaban en efigie como rebelde.
64
voreciendo á los españoles por permisión divina. Luego queMéxico fué
ganado en nombre de su Magestadempezó el buenMarques áhacer desvaratar
los Cues y quebrar ídolos y á allanar la ciudad y cegar las acequias
y repartir solares, haciendo á los chalca tezcucanos y xochimilca y
tepaneca truxesen estacas y piedra tierra y otros materiales para cegar
las lagunas y remansos de agua que abia y á edificar casas trazando las
calles y moradas lo mejor que pudoy entendió, teniendo por mas seguro
fundar enMéxico eu aquella laguna que no fuera, por ser la fuerza de la
provincia toda de México y por tener allí sugetos á los indios,porque no
se le revelasen mudando sitio y fundando la ciudad en otra parte, como
pudiera.
Mieutras se daba esta traza y el Marques descansaba, empezaron á
buscar el tesoro que enlos aposentos abian hallado, el cual los tlaxcalteca,
por mandado de su Señor, lo abian escondido yechado en ciertoremanzo
de agua que eu la ciudad abia, hondable donde los mexicanos
tenían cierta superstición y fee de que aquel manantial fuéelque sus antepasados
hallaron,que manaba agua vermeja y juntamente azul y producía
los peces blancos, yranas blancas,y culebras blancas el cualremanzo
los españoles no vieronnijamas se a sabido donde era; sobre locualel
Marques aperreó’muchos indios y ahorcó otros y otros quemó vivos para
que te descubriesen el secreto, pero nunca se pudo saber ni entender,
ni hastahoy se a descubierto, ni descubrirá por uo haber ya nenguno de
losque de aquello podrían tener noticia de ello, nilo supieron; y si algunos
lo abian de saber abian de ser los señores del Tlaltelolco en cuyo poder
se desapareció, por el cual los conquistadores lloraron mas lágrimas
que por los males que abian cometido.
También acudieron á las acequias donde los españoles que iban cargados
de oro abian quedadomuertos, pero como los indios abian limpiado
las acequias y hondado parala defensa de la ciudad, abiánlas también limpiado
deloro que en ellas abia y de todo lo demás, aunquelosmas de los
españoles que iban cargados de oro se volvieron á los aposentos, donde
se hicieron fuertes, especialmente uno que iba en un caballo y en el arzón
delantero llevabaun cofre de joyas y oro, con el cual iba abrazado
con mas fervor y voluntad que con la Cruz de Cristo; y yendo en elpeligro
que iba,luego que vido salir los indios á ellos, oí decir á un conquistador
que te vido llorar,porque le aconsejaban que soltase elcofre yechase
mano ála espada para defenderse, y que no queriendo soltado lopuso
I Los conquistadoresazuzabansus perros sobrelos indiospara que los mordieran, ces algunas ve- hasta causarles la muerte. A estollamabanaperrear.
65
debaxo del brazo y que hecho mano á la espada para defenderse; pero que
con el gran embarazo no se pudiendo valer, abrazado con el cofre le mataron
los indios, por quien se puede decir que la pecunia fué causa de su
perdición. Todo estoalzaron los indios y loescondieron y se aprovecharon
de ello repartiéndolo entre sí usando del refrán,que ário revuelto ganancia
de pescadores.
Luego que la ciudad se empezó á allanar y á poner en orden y á edificar
casas los españoles,luego el cristianísimoMarques del Valle trato de
quelos naturales fuesen industriados en las cosas de la fee ymandar que
señalasen sitio de iglesia y que se pusiesen cruces é imágenes y que álos
indios se les predicase la doctrina y enseñasenlascosas de nuestra Santa
fee católica, lo cual empezó á hacer uu Padre R. Clérigo Presbítero que
el Marques traía consigo, que por lo menos debía de estar irregular suspenso
y descomulgado, porque entiendo se lavaba élmas veceslas manos
en la sangre de los inocentes que no Pilatos con aguaen la muerte de Jesucristo.
Pero dexándonos agora de estos escrúpulos, luego se empezó á tratar
de la conversión de estos naturales, donde para mejor tratar de ella se
despachóun navio á España en el cual se hacía saber ála C. M.del Emperador
Dou Carlos quinto, de felice y dichosa memoria, que entonces era
Rey delasEspañas, como esta tierra se abia ganadoen suserenísimonombre;
aunqueoí decir ápersona fidedignaubomuchos queaconsejaronalMarques
que no lo hiciese, sino que se coronase por Rey deeste nuevo mundo,
que ellos le jurarían por tal y te darían la obediencia, pero el como
verdadero vasallo de S. M. jamas quizo condecender niinclinarse á cosa
que contra su obediencia fuese. Juntamente envió á pedir Frailes para
que tratasen de la administración de los Sacramentos, los cuales fueron
enviados con mucha diligencia y cuidado yasí entraron en esta tierra dose
religiosos de la orden del P. glorioso San Francisco, tres años después
de ganada la tierra, loscuales hicieron tanto fruto con su religiosa y santa
vida cual los verdaderos apostóles hicieron,cuyas pisadas en todo signieron,
predicandoybaptizandopor todas los provincias con fervor apostólico,
llenos del espíritu y fervor divino,dividiéndose por todas partes á
pie y descalzos, mostrando tanto exemplo y virtudque atraíanasí los naturales,
movidos por sus palabras obras y penitencia que les veían hacer.
Luego desde á dos años que estos santos religiosos vinieron,que fué
cinco años después de ganadala tierra, pasaron á ella los religiosos de la
orden de Ntro.glorioso P. SantoDomingo,no menos santos ycelosos de
la honra de Dios y del provecho de las animas, los cuales vinieron de la
isla de Santo Domingo, que por otro nombre dicen la Española, los cua-
Dr/BAN.—Tom. II. 9
66
les empezaroná entender en la conversión y fin para que abian venido,
procurando grandes privilegios y exenciones,así los unos como los otros,
para conservación de estos naturales,estorvando grandes crueldades y
iuumanidades como los españoleshacían y executabau en ellos, aunque
yalas mas estabau hechas y executadas,pues luego que el Marques ganó
áMéxico salió á conquistar las demás provincias y pueblos, que aun
no estaban allanados, especialmente el que agora decimos Marquesado,
que puesto en armas se defendió muchos dias, teniendo por caudillo al
Señor de Yacapichtla, el cual era hijo ó nieto del valeroso Tlacaellel, de
quieula historia a hecho larga mención, así de él como de sus azañas, de
cuya linea son los señores de Yacapichtlan. Estosestaban hechos fuertes
eu los peñascos de Tlayacapan y de Totolapan y Tepoztlan, pero luego
que el artillería empezó á jugar y á caer indios de los peñascos abaxo,
desampararon las fuerzas x y se metieron huyendo á los montes; y así el
Marques, como iba ganando estos pueblos y ciudades, iba haciendo sus
repartimientos álos conquistadores eu nombre de S. M.
Dígolo por un cuento que me contaron de una muger que iba en el
exercito del Marques, que después fué muger deMartin Partidor, quesaliendo
el Marques de Oaxtepec, después de aber allanado á toda aquella
tierra caliente, dicen que aportó á Ocuiteco donde los indios se dieron de
paz y subiendo á uupueblo que sedice Tetetlan, que vieronlos indios todos
puestos en hilera, á modo de quererpelear, confiando en el mal sitio
en que estabau poblados ellos y los de otro pueblo que se dice Veíapau,
que erajuntoáunagranbarranca que divide aquellosdos pueblos, los cuates
como el Marqueslos vido, mandando apercibir su gente y ponella en
orden, esta muger, por consejo de algunos del exercito, tomó un caballo
y una lanza yadarga y fué á pedir al Marques licencia para salir á losindios
y probar el valor de su persona. ElMarquesconcediéndoselo púsose
en delantera y picando el caballo salió contra los indios, invocando á voces
el nombre de Santiago y á ellos, y tras ella empezaroná correr algunos
de los del campo, á la cual, como los indios vieron venir, empezaron
á huir y otros á despeñarsepor las barrancas abaxo y tomaron el pueblo,
cuyos principales vinieron conlas manos cruzadas áofrecerse alMarques,
el cual como vido la valentía que la muger abia hecho, le hizo mercedde
aquellos dos pueblos, poniéndoselos en su cabeza en nombre de S. M.; y
y así era en todos los demás pueblos, segunentiendo, porquecomo losespañoles
audabau unos por acá otros por aculla en la conquista, sujetando
y purificandola tierra, en sujetando uupueblo luego le pedían al Mar-
1Tal vez,—”losfuertes.”
67
ques de merced y selo daban en encomienda; de donde juste velin juste,
sacaban muchos indios é indias y niños y los herraban en las caras y los
llevaban á vender por esclavos para minas y otros servicios personales, y
aun cargabannavios de ellos para fuera de la N.España, de los cuales
esclavos conocí yo en casa de deudos míos, herrados en la cara conletras
que decían el nombre de quien los abia vendido; y no eran de diez leguas
á la redonda de México, dado que los mas esclavos que á la ciudad se
traían eran de la provincia de Guatemala y de esascostas apartadas y remotas
de México; y aunque yo uo alcancé el herrar esclavos con hierros
calientes en el rostro, como hierrau caballos encerrados en corral como
agoralos encierran en los repartimientos, empero viles herrados con el
hierro señalado en los rostros y por intercecion de los religiosos los vide
después libertar en tiempo del cristianísimo Vixorrey Don Antonio de
Mendoza.
En este tiempo fué el Marques á las Higueras, que dicen, y llevó consigo
muchos principales de Mexico y de tezcuco y de los tepaneca y xuchimilca
y chalca, finalmente de toda la tierra,y entre ellos el animoso y
valeroso Rey de México Cuauhtemoctzin,solo con intento de que uo quedase
en la ciudad y cometiese alguna traición, viendo la ciudad con tan
poca gente; y parece que á pocas jornadas después que salió de México
le acumularon que quería cometer traición á los españoles y procuraba
hacellos matar, y levantándose contra él algunos testigos le mandó ahorcar
y así feneció el gran Cuauhtemoc ahorcado, el cual reiuó en México
tres ó cuatro años; y porque no fuese solo al otro mundo, todos cuantos
señores y principales sacó el Marques de toda la provincia mexicana,en
achaque de conquistadores, todos quedaron por allá muertos, unos de su
muerte otros contra su voluntad ahorcados ó aperreadosy de otrasmuertes
semejantes, aunque también ahorcó por allá algunos españoles que
se quisieron alzar con el navio y matar al Marques.
Vuelto el Marques de esta.entrada, la religión cristiana empezó acrecer,
la cual tomaron los indios con tanto amor y voluntad que con mucha
facilidad, á la predicación de losreligiosos, dexabany menospreciabanlos
ídolos y los quebrabau y escarnecían y los pisaban y derrivaban los Cues
en que estaban, y se volvían á Dios y creían en la fee verdadera de uu
solo Dios,pidiendo el bautismo con grandísimo cognato y ferbor, que era
cosa de espanto ver los millones de indios que se venían á bautizar y á
desechar sus errores y ceguedad en que estaban, ácuyo ministerio, no
con menos áncia y ferbor acudieron los PP. de la orden de Sau Agustiu,
doce años después de gauada la tierra;los cuales metiendo las manos en
la divina obra y masa, cou vida y exemplo, empezaron á convertir á es68
tas míseras y necesitadas naciones, derramándose por muchas partes y
exercitando el oficio de apóstoles que las demás dos órdenes dichas abian
exercitado, haciendo grandísimo fruto en esta viña de Dios, á quien el
cristianísimo Marques del Valle, por exemplo de los indios, todas las veces
que topaba ó hablaba con religioso de cualquier orden que fuese, se
hincaba de rodillas ante el y lebesaba las manos, teniéndoles yhaciéndoles
gran acatamiento y reverencia,lo cual turóhasta el tiempo del Visorrey
Don Antonio de Mendoza, el cual, con no menos respeto y reverencia,
trataba á los religiosos.
Pero tornando á nuestro propósito y á tratar de los naturales, que es
mi propio fin y intento, es de saber que luego que se gauó la tierra les
dio una enfermedad de viruelas, que se pegaron de un negro bozal que
los españoles, que por momentos acudían á la tierra, abíau traído, de la
cual enfermedad murió gran multitud de íudios;y como entonces no abia
médicos y aquella enfermedad ellos jamás la abian visto, murió de ella,
por no saber remedio, gran uúmero de niños, hombres y mugeres,la cual
pestilencia atribuían á los españoles,que ellos la habían traído; y por que
de aqui adelante me obligan á hacer otro tratado de las cosas pasadas,
desde este puuto hasta estos infelices y desdichados tiempos y de las calamidades
que esta fértilísima, riquísima y opulentísima tierra y la ciudad
de México apasado y decaído, desde aquellos tiempos áacá, y la caida
de su grandeza y exelencia, cou pérdida de tanta nobleza de que estaba
poblada y acompañada y de la miseria y pobrezaá que a venido, concluiré
con este tratado á honra y gloria de Ntro. Dios y Señor y de su benditísima
Madre la Virgen Soberana María, sugetándolaálacorrección de
la Santa Madre Iglesia Católica, cuyo siervo é hijo soy, debaxo de cuyo
amparo protesto de vivir y morir como verdadero y fiel cristiano.
Acabóse la presente obra el año de mil quinientos ochenta y uno.
Ame movido christiano lector á tomar esta ocupación de poner y contar
por escrito las ydolatrias antiguasy religiónfalssacon queel demonio
era servidoantes que llegasse áestaspartesla predicación del santoevangelio
el aver entendido quelos que nos ocupamosen ladotrina de los yndios
nunca acavaremos de enseñarles á conocer al berdaderoDios siprimero
no fuerenraídas y borradas totalmente de su memoria las superticiossas
cerimonias y cultos falssos de los falssos Dioses que adoraban, de
la suerte que no es posible darse bien la sementera del trigo y los fruta69
les en la tierra montuossa y llena de breñas y malega sino estuviesen
primero gastadas todas las raizes y cepas queella de su natural producía.
Aquesto está claro por la naturaleza de nuestra fee chatolica, que como
es unasola, en la qual esta fundada una yglessia, que tienepor objeto
á un solo Dios verdadero, no admite cousigo adoración ni fee de otro
Dios,porque qualquiera otra cossa que crea el hombre que contradiga á
la fee pierde el abito de la mesma fee y aunque te parezca que cree los
artículos de la fee chatolica,engañase, que no los cree por fee cristiana
sino por fee humana, ó porque lo oyó decir á otro, y de la manera queel
moro cree su ley y el judío la suya, cossa cierto que es mucho de tener
en muchos destos yndios que, como no están aun acavadas del todo las
ydolatrias, juntancon la fee christiana algo del culto del demonio, y assi
tienen tan poco arrayada la fee, que con la mesma facilidad que confiesan
y creen en un Dios,crerau eu diez si diez les dixesseu que son.
Una, entre otras causas, es la falta del cimiento firme de la fee catholica,
por que en los tales no es sino fee humana y esto no se puede echar
totalmente á surudeca y brutalidad, aunque no dexa de ser algunacaussa
desta floxedad en la fee; pero si consideramos que en españa ay otra
gente tan ruda y basta como ellos, ó poco menos, como es la gente que
en muchas partes de castilla ay, coubieue assaver, hacia sayago,las batuecas
y en otros muchos rincones de provincias, donde son los hombres
de juicios estrañamente toscos y groserosy sobre todo faltos de doctrina,
mucho mas que estos naturales; pues á estos cada domingo y fiesta se
les enseña la doctrina y se lespredica la ley evangélica yáaquellos acontece
no oyr uu solo sermón eula vida, en muchas partes, y con todo eso
vereys un hombre de aquellos, harto de andar enel campo, que uo tiene
mas juicio para distinguir ni entender que tamaño tenga unaestrella, sino
que dice que es como una nuez y que la luna es como un quesso, y
con toda su rudeca se dexará hacer pedamos primero que dudar en uuarticulo
de la fee: si les preguutays porque Dios es uno y trino respouden
que por que sí, y si tes preguutays porque no son quatro personas sino
tres,respondenqueporqueno, y cou estas dos racones, porquesiyporque
no, rrespouden á todas las dudas y preguntas, de la fee, creyendo firmemente
aquello que les enseñaron sus padres y lo que tiene y cree la santa
madre yglesia.
Esto es argumento que eu aquellos esta la fee firme y su fundamento
y en estos que tan fácilmente se mudan y dudau y creen en uno y en
otro, y si cíeu doctrinas tes predicasen todas las crerían, es argumento
que uo esta el cimiento de la fee firme, y assies uecessarioperpetuamen70
te enseñársela;y con todo esso, al cavo del año, para confesados la quaresma,
la an de deprenderde nuevopor medio delsacerdote y luegoapartados
de allí la olvidan instantáneamente.
Y aunque esta caussa que e dicho de parte de la fee, que es la fundamental
y total de no creer en Dios quien adora á otro Dios, es general
en todos los hombres y naciones del mundo. Aay otra particular de parte
de la condición de los yndios, mas que en otras naciones, por ser la
gente masmisera ymenos ossada ádexar sumodo y costumbres ycerimonias
que el mundo tiene, que aun que crean y claramente bean ques engaño
y falsedad lo que creían en tiempo de la gentilidad, con todo esso
el temor y cobardía natural les hace no arrojarse á dexallo, y haceme
creer esto el ber que no solamente en lo que toca al culto de Dios,pero
aun también en las cosas necesarias á la vida humana tienen esta mesma
cobardía y miedo, pues á trueque de no entrar á ganar tres reales
que te da un español de jornalcada semana, por andarse de tiánguez en
tiánguez rescataudo cossa que apenas baten beinte cacaos, da el quatro
rreales al español por que le dexe ya libre á su jacalejo ó choca y aconteze
travajar los quatro dias de la semana y el viernes, ó el mesmo sábado,
á trueque de verse fuera del español, huyrse y dexar perdido su jornal;
lo qual yo he mirado en largo tiempo á que lo pueda atribuyr; y de
la larga experienciaque tengo de su trabajo yafliction hallo, que común
yuniversalmente es la caussa tener la ymaginatiba tan lastimada y enflaquecida,
con tanto miedo, que todas las cossas queno tienen muy tratadas
y conocidas las aprendencomo dañosas y temerossas, así como las
fieras quando son acosadas, que todo les amedrenta y haze huyr.
Agora nazca esto de su misseria natural, agora de su complexióntriste
y melancólica y terrestre, agora nazca de que el govierno que tenian
(aunque en parte era muy político y bien cousertado)pero en parte era
tiránico y temerosso ylleno de sombra de castigos ymuerte yunos á otros
se tenían poca lealtad,sino era por miedo decastigo,y después que llego
la fee creció esta sombra sobre manera, que jamas an esperimentado sino
muertes, trabajos, molestias y todo genero deafliction; todas las quales
cossas juntasayudan á acobardarles yá temorícarles paraque noossen
arrojarse á fiarse de nosotros, ni á creernos ni á dexar lo que ya se tienen
conocido y sabido y en que bieron J sus antepasados y en lo del culto
de Dios y en el recibir de los sacramentos, no ozau fiarse de Dios ni arrojarse
á buscar el bien de su alma,porun levessimo miedo; yassi dexan
de confesarse muchos, por miedo de que los a de rreñir el confesor; otros
1 Vivieron.
71
no ossan comulgar por miedo de la obligación que toman de bibir un poco
mas con cuidado de no pecar; y esto aunque sean mandados.
Y assi destas y de otras cossas colijo (lo que arriba dixe), que jamas
podremos hacerles conocer de beras á Dios, mientras de raizno tes uvieremos
tirado todo lo que huele á la vieja religiónde sus antepasados; assí
por que se corrompe el abito de la fee, aviendo alguna cosa de culto ó
feede otro dios, como estar estos tan temerossos de dexar lo que conocen,
que todo el tiempo que les ture en la memoria an de acudir á ello,
como lo hacen quando algunos se ven enfermos ó en alguna necesidad;
que juntamente con llamar á Dios acuden áloshechiceros y médicos burladores
y á las supesticiones y ydolatrias y agüeros de sus antepassados;
pues bisto esto e entendido, que auuquequeramos quitallesde todo punto
esta memoria de Amalech, no podremos, por mucho travajo que en
ello se ponga, sino tenemos noticia de todos los modos de religión en que
bibihan,por que á mi pobre juicio no creo que ay oy cossa en el inundo
de trabajomasbaldío, que ocuparse toda labida elhombre trayendosiempre
entre las manos lo que uo entiende, teniendo tan estrecha necesidad
de saber deraíz los antiguos engaños y supesticiones,para evitar que esta
misserable y flaca gente no mezcle sus ritos antiguos y supesticiones
con nuestra divina ley y religión christiana;porque son tautos y tan enmarañados
y muchos dedos frissan tanto con los nuestros, que están encuviertos
con ellos, y acaeze muchas ve§es pensar que están aviendo placer
y están ydolatraudo ypensar que están jugandoyestán echando suertes
de las sucessos * delante de nuestros ojos, y uolos entendemos,ypensamos
que se desceplinau y estanse sacrificando, porque también ellos
tenian sacramentos, en cierta forma, y culto de Dios que eu muchas cosas
se encuentra2con la ley nuestra, como en el processo de la obra se
bera.
Y assi erraron mucho los que con buen celo (pero no con mucha prudencia)
quemaron ydestruyeron al principio todas las pinturas de antiguallas
que tenian;pues nos dexarou tan sinluz,quedelaute denuestros
ojos ydolatran y no los entendemos en los mitotes,s en los mercados, en
los baños y enlos cantares que cantau, lamentaudo sus Diosses y sus señores
antiguos, eu las comidas y banquetes y en el diferenciar dellas, en
todo se alia supesticion y ydolatría; en el sembrar, en el coger, en elencerrar
en las troxes, asta en el labrar la tierra yedificar lascassas; ypues
en los mortorios yentierros y en los cassamientos y eu los nascimientos
1Es decir: ejerciendo alguna de las prácticas conque auguraban.
2 Es decir: “concuerda.”
3 Baile ó danza. Corrupción de la palabramexicana mitotl.
72
de los niños, especialmete si era hijo de algún Señor, eran estrañas las
cerimonias que se le hacían,y donde sobre todo se perfeccionaba era en
la celebración de las fiestas: finalmente, en todo mezclavan supesticion y
ydolatría,hasta en yrse á bañar al rio tenian los biejos puesto escupulo
ála república, si uo fuesse aviendo precedido tales y tales cerimonias,todo
lo qualnos es encubierto por el gran secreto que se tieuen y para aberiguar
y sacar á luz algo desto, es tanto el trabajo que se passa con ellos,
quanto experimentará el que tomare la mesma impresa que yo y al cabo
descubrirá de mil partes la media.
Adviertan pues los ministros que travajan en su doctrina quan gran
yerro es no tener quenta con saber esto, porque delante de sus ojos harán
mil escarnios á la fe, sin que lo entienda: esto se abien experimentado
estos días, descubriendo muchas solapas de que no havia recelo nenguno;
pues el que quissiereleer este libro hallara enél la relación detodos
los principales Dioses que esta ygnorante y ciega gente antiguamente
adoraban, los cultos y cerimonias que se tes hacian en toda esta tierra y
provincia mexicana: hallaran también la quenta de los dias, meses y semanas
y de los años y el modo de celebrar las fiestas, y tiempos en que
las celebravan con otras cosas de avisos que el curioso letor hallara en
esta obra, que para este fin tengo escrita; y si el provecho fuere poco, al
menos no lo fue mi celo y desseo con que lo offrezco. ]
CAPÍTULO LXXIX.2
De quien se sospechaque fué un gran barón que ubo en esta tieiTa, llamado Topíltzin nombre ypor otro Papa, á quien los mexicanosllamaronSueymac:3 residió en Tulla.
Antes que empecemos á tratar de los Dioses en particular, de losritos y cerimonias que se les hacian quiero tratar de un gran varón que apor- tó á esta tierra, de su vida religiosa, delculto que enseñaba, de dondelos
mexicanos, teniendonoticia del, se incitaron á componer cerimonias y cultos, áadorar ydolos, edificar altaresy templos y a ofrecer sacrificios
do de armasT?¦”S”*? q” el aut0r laestafflPa «P^nta el escunumeró
como ultimadeÍaP^e 6¿ÍLT ‘”*”””^””””W ***«. *’
2 Véase laLám.1? Pte. 2a
3 Ordinariamente se encuentra escritoBuemac.
73
Este Topíltzin, que por otro nombre llamaron estos indios Papa, lfue
uua persona muy benerable y religiosa á quien ellos tuvieron engran beneracion
y te honraban yreberenciaban como á persona santa. Lanoticia
que del se tiene es grande, el qual bi pintadoá la manera quearriba parece,
en un papelbien biejo y autigo, en la ciudad de México, con una
venerable presencia: demostraba ser hombre de edad: la barba larga, entre
cana y roja: la nariz algo larga con algunas ronchas enella, oalgocomida:
alto de cuerpo: el cavello largo,muy llano, sentado con mucha mesura.
Estaba siempre recojido en una celda orando, el qual pocas veces
se dexava ver: era hombre muy austiuente y ayunador:bibia castamente
y muy penitenciero:tenia por exercicio el edificar altares y oratorios por
todos los barrios y poner ymagenes enlasparedes,sobre los altares yhincarse
de rodillas ante ellas y reverenciadas y bessar la tierra,alguuas veces
con la boca, otras veces con la mano; el exercicio del qual era continua
oración: dormía siempre en la piaña del altar, que edificaba, en el
suelo llegaban assi2 dicipulos y los enseñava á orar y á predicar; á los
quales dicipulos llamavan tolteca, que quiere decir “oficiales ó sabios en
algún arte.”
Las ácanas y maravillas de Topitlzin y de sushechos heroycosson tan
celebrados entre los indios y tan mentados y cassi con apariencias de milagros,
que no se que me atreva á afirmar ni escribir de ellos,sinoque eu
todo me sujeto á la correcion de la santa yglesia católica, porqueaunque
mequiera atar al sagrado evangelio que dice por SanMarcos, que mandó
Dios á sus sagradosapostólesque fuesen por todo el mundo ypredicassen
el evangelio á toda criatura,prometiendoá los que creyesseny fuesenbaticados
la bida eterna, no me ossare afirmar en que este barón fuese algún
apóstol bendito; en pero gran fuerza me hace su bida y otras á pensar
que, pues estas erau criaturas de Dios,racionales y capacesde la bien
abenturanca, que no las dejaría siu predicador, y sile hubo fue Topíltzin,
el qual aportó á esta tierra, y segun la relación del se da era cantero que
entallaba imágenes en piedra y las labraba curiosamente,lo qual temos
del glorioso Santo Tomas, ser Oficial de aquel arte, y también sabemos
aver sido predicador de los indios y que escarmentado dedos pidió á xpo.,
quando le apareció en aquella feria donde andaba, que le ynbiase donde
fuese servido, ecepto á los yndios; y nome maravillo se escussasenlos sa-
1Parece que esta era unadenominación vulgar que se daba á todos los ministros del culto,
derivada dejiapatli, que en el Vocabulario mexicano de Molina significa:—Cabellos enhetrados
ylargos de losministros de los ídolos.”—Confírmalola vaganoticia que da Gomara en el capitulo
215, de su Crónica de la Nueva España.
2 Tal vez,—”llegaban allí sus discípulos.”
Duran.—Tom. ii. 10
74
grados apostóles de benir entonces á tratar congentetau desabrida y tan
ynconstante y torpe y tan tarda de juicio para creer lascossas de su salvación,
y tan mudables y presta á creer los fabulosos agüeros, sinningún
fundamento ni apariencia de bien; ¿que hombre de mediano juicio abrá
en nuestra nación española que se persuada que con chupar los cavellos
con la voca, se quita el dolor de cabeza, ni que le hagan en creyente que
refregándole el lugar que le dvele le saquenpiedras ni aguijas ó pedasillos
de navajas, como á estos tes persuadieron los enbaydores;ni que la
salud de los niños dependía de tener lacaveza tresquilada, desta manera
ó de otra; cossa por cierto de baxisimo ycorto juicio terrestre yabominable
y que para despersuadillos de aquello lleguen á trasquilar su hijo y
quitalle aquellos pegones de cavellos y cruces que les ponian y ser tanta
la fe que en aquello tenian descoloridos ymortales del turbados temiendo
que en quitándole aquello á su hijo avia luego de morir. No me espanto
que los que agora los tratamos se exasperen y hullan de tratados, pues
los apostóles confirmados y llenos de gracia pedían no yr á los yndios,
aunque no nos a de acorbadar esso, pues lo mas está ya por el suelo.
Bolviendo á nuestropropósito, Topíltzin era unhombre adbenedi§o de
tierras estrañas, que cassi quierencertificar que apareció en esta tierra
por que ningunarelación puede aliar de que parte ubiese benido; empero
savese muy de cierto que,después que llego áesta tierra y enpecoajuntar
dicipulos y á edificar yglesias y altares, que el y sus dicipulos salian
á predicar por los pueblos y se subían á los cerros á predicar y que sus
voces se oyan de dos y tres leguas como sonido de trompeta: predicaban
en los bailes y hacian algunas cossas maravillosas,que debían de ser milagros,
que admirada la genteles pusso esteuombre de Tolteca. También
hacian cozas por sus manos heroycas, que hoy en dia me a acontecido
preguntar quien hizo esta averiara eu estecerro, óquien abrió esta fuente,
quien descubrió esta cueba, ó quienhizoeste edificio. Respondenque
los toltecas dicipulos delpapa, yasi podemos probablemente tener que estebarón
fue algún apóstol de Dios que aportó á esta tierra, y los demás
que llamaban oficiales, ó sabios,eran sus dicipulos, que confirmando su
predicación con algunos milagros, trabaxando de convertir áestas gentes
á la ley ebangélica y viendo la rudeca y dureca de sus terrestres coracones,
desanpararon la tierra y se bolbieron á las partes de donde abian venido
y á donde sacasen algún fruto de sus trabajos y predicación; y la
pertinacia grande que teuianen sumaldita y descomulgadaley, como hoy
en dia esperimentamos los que entre ellos bivimos, dealgunos que tuvieron
alguna noticia los quales son ya muy pocos quanpertinaces ayan estado
en sus antiguos jugetes y en olvidados que siendo cossas tan baxas
75
alumbrados cou la fe ellos se estau reprovados por ser sinfundamento todos
los passados ritos y cerimonias.
Contra Topíltzin y contra sus dicipulos se levantó gran persecución,
que oy certificar que se levantó guerra contra ellos por que el número de
gente que abia tomado aquella ley era mucha y los que seguíanla predicación
y exemplo de aquel santo baróny de sus dicipulos. El caudillo desta
persecución, segundicen, fué Tezcatlipoca,el qual finjiendo ser baxado
del cielo para aquel efecto, fingía también hacer milagros, juntando dicipulos
y gente maligna para molestar aquellos barones de buena bida y
desterrados de la tierra,no dexándolos hacer asiento en pueblo ninguno
trayendolos de acá para alia hasta que vino a hacer su asiento en Tula,
donde repossó por algún tiempo yaños, hasta que allí losbolvieroná perseguir
de suerte que ya cansados de tanta persecución, se determinaron
de dar lugar á la gra de sus perseguidores y irse.
Así determinados, Topíltzin mando juntar el pueblode Tula ó todala
gente del y agradeciéndoles el ospedaxe que le avian hecho se despedio
dedos y preguntándole los de Tóllan la caussa de su yda, como pessandoles
de bello yr, les respondió que la caussaera las persecuciones de
aquella malvada gente y haciéndoles una larga pláticales profético laheñida
de una gente estraña, que de las partes de oriente aportarían á esta
tierra, con un traxe estraño y de diferentes colores,bestidos de piesá cabeza
y cou coberturas en las cabeceas y que aquel castigo les avia de inbiar
Dios en pago del mal tratamiento que le avian hecho y la afrenta
con que le echavan; con el qual castigo, chicos y grandes perecerían, no
pudiendo excaparse de sus manos de aquellos, sus hijos, que aviau de
benir á destruyllos aunque se metiesen en las cuebas y en las cavernas
de la tierra, y que de allí los sacarían y allí los iriau á perseguir y á matar
estas gentes luego piutarou en sus escrituras á que estas gentes quel
papa les profetizaba para tener memoria della y esperarel suceso, como
después lo bieron cumplido eu la beuida de los españoles. También les
dixo que la beuida de aquellas gentesno la berian ellos ni sus hijos ni
nietos,sino su cuarta ó quiuta generación: estos au de ser vuestros señores
y á estos aveis de servir y os an de maltratar yechar de vuestras tierras,
como bosotros lo aveis hecho conmigo; y volviéndose assus dicipulos
y otra mucha gente que te seguía florando, les dixo: ea hermanos: salgamos
de donde no nos quieren y bamonos donde tengamos mas descanso.
Así empego Topíltzin á caminar, passando por todos los mas pueblos
de la tierra, dando á cada lugar y cerro su nombre apropiado al pueblo
y ála hechura del cerro, siguiéndole de cadapueblo mucha gente y tomó
la bia hacia la mar y que allí abrió, con solo su palabra, un gran monte
76
y que se metió por allí. Otros dicen que echó el manto encima dela mar
y que hizo una señal con la mano encima y que sentó encima del y sentado
empego ácaminar por el agua y que nunca mas lo bieron; aunque
preguntado á otro yndio biejo la noticia que tenia de la yda de Topíltzin,
me enpego árelatar el capítulo catorce del Éxodo, diciendo que el Papa
avia llegado á la mar conmucha gente que le seguíay que avia dado con
un báculo en la mar y que se avia secado y hecho camino y que entró
por allí el y su gente y que sus perseguidores avian entrado tras el yque
seavian buelto las aguas á su lugar y que nunca masavian sabido dedos;
y como bí que avia leydo donde yo y donde yba aparar, no me di mucho
por preguntalle por que no me contasse el Éxodo, de que te sentí tener
noticia y tanta que fue á dar en el castigo que tuvieron los hijos de ysrrael,
de las serpientes, por la mormuracion contra Dios y Moysen.
Passando Topíltzin por todos estos pueblos quee dicho,dicen queyba
entallando en la peñas cruces y ymageues, y preguntándoles donde se
podrían ber para satisfacerme, nombráronme ciertos lugares donde lopodría
ber, y uno en la gapoteca; y preguntandoá un español que se avia
aliado por allí, si aquello fuese verdad, me certifico con juramento quel
avia bisto un crucifixo entallado en una peña en una quebrada: también
me dixo unyndio biejo que passando el Papa por Ocuituco les avia dejado
unlibro grande, de quatro dedos de alto, de unas tetras,y yo movido
con deseo de aver este libro, fui ó Ocuituco y rogue á los yndios, con
toda la omillad del mundo, me lo mostrasen y me juraronque abrá seis
años que le quemaron por que no acertavan á1er la tetra, ni era comola
nuestra y que temiendo no les causase algúnmal le quemaron, lo cual
me dio pena porque quiga nos diera satisfecho de nuestra duda que podría
ser el sagrado evangelio en lengua hebrea, lo qualno pocoreprehendí
álos que lo mandaron quemar.
Andavan los dicipulos de este santobarón con unas opas largas asta
los pies: traian en sus cabegas coberturas de paños óbonetes, lo qual quixeronpintarIon
indios cuando por ponerlas tocas ó bonetes que trayan,
pintaron caracoles: también eran las opas de diversos colores. Trayan algunos
dedos el cavello largo, á las quales cavelleras llamaron despuésestos
indios papa: halle la pintura como la veránpintada enesta oja, junto
ála pintura de Topíltzin, no menos vieja y antigua que essotra, que para
prestármela el yndio de Chiauhtla que la tenía,me uvo primero de
conjurar que se la avia debolver; el qual dándole mi palabra que en sacándola
se la volvería, me lapresto con tantas cerimonias y galernas, y
con tanto secreto, que me admiró lo mucho en que la tenia: y se afirmar
que creo no se quitó de con el pintor hasta que la uvo sacado, del qual
77
procuré tener alguna noticia y me relató todo lo que atrás dexo dicho,
salvo que se aventajó eu decirme que todaslascerimonias y ritos, eledificar
templos y altares y el poner ydolos en ellos, el ayunar y andar desnudos
y dormir por los suelos, elsubir álos montes ápredicar allá su ley,
el besar la tierra y comella con los dedos y el tañer bocinas y caracotes y
flautillas en lassolenidades, todo fue remedar á aquel santobarón, el qual
encensava los altares y hacia tañer ynstrumeutos en los oratorios que
edificaba.
Queriéndome confirmar en si esto era verdad,preguute á uuyndiobiejo
que me le hendieron por letrado en su leynatural, de Coatepec,el qual
murió desta enfermedad, que me dixese si aquello era assi que alli tenia
escrito y pintado; y como no saben dar relación, si no es por el libro de
su aldea, fue á su cassa y truxo una pintura, que á mime parecieron ser
mas hechigos que pinturas. El qual tenia alli cifrada por unos caracteres
yn ynteligibles toda la vida delpapa y de sus dicipulos y mela relató como
el otro, y mejor, de que no pococontentoquede, y se aventajó un poco;
con mas, enseñándome la figura de Topitlzin que quando celebraba
las fiestas se ponia aquella corona de plumas que en la pintura bimos, á
la manera que se ponen la mitra los obispos en la cabega quando dicen
missa:La pintura de los dicipulos es esta.*
Lasfiguras de otras son los dicipulos que truxo elpapa, á los quales
llamavan toltecas y hijos del sol: ay de sus hechos grandes cossas y obras
memorables. Tuvieron su principal assiento en Cholula, aunque discurrieron
por toda la tierra: subieron aquel assiento antes que los chololteteca
poblasen:fueron predicadores de los serranos de Tlaxcala,que llamavan
Chichimeca y de los gigantes; andavau bestidos con opas decolores,
á las quales llamaron los yndios xicolli y por ragon de las tocas que
trayan en las cabegas los llamaron cuateccize que quiere decir “cavegas
con caracoles.”
Rogaron los Señores desta tierra á este Santo barón Hiieímac que se
casase y respondió que ya tenia determinado de cassarse, pero que abia
de ser quando el roble echase mangas y el sol saliese por esta otraparte
contraria y quando la mar se pudiesse passar ápie enjuto y quando los
ruiseñores criasen barbas como los hombres.
En una pintura le bi pintado con una loba largay uu sombrero grande
puesto en la cavega, á este barón Hiieímac, y un rétulo que decia “padre
de los hijos de las nubes.”
Queriéndome satisfacer mas y sacar algún puntillo del yndio que he
1Véase la lám. 1?. Parte i*
78
dicho, para con uua palabra de aqui y otra de alli, cumplir mi escritura,
le pregunté de nuevo la caussa de la salida de aquel santo barón, desta
tierra, el qual me respondió aver sido la persecuciónde Quetzalcoalt y de
Tezcatlipoca,los quales eran brujos y hechiceros, que se bolvian en las
figuras que querían: pregúntele que molestias fueron lasque les hicieron
el qual dixo,que la preucipal por que aquel santo barón se fue, aviasido
porquestos hechiceros, estando el ausente de su retraimiento, con mucho
secreto le avian metido dentro á una ramera, que entonces bivia, muy
desonesta, que avia uombre Xochiquetzal, y que bolviendo Topíltzin á
su celda, inorando lo que dentro avia, abiendo aquellos malvados publicado
como Xochiquetzal estava en la celda de Topíltzin, para hacer perder
la opinión que del se tenia y de sus dicipulos, de lo qual, como era
tan casto y ouesto Topíltzin, fue grande la afrenta que recibió y luego
propusso su salida de la tierra. Pregúntele á donde saven ó an oído que
aporto;aunque me dixo algunas cossas fabulosas, bino á conformar en
que acia la mar se avia 3rdo y que nunca mas se supo del,ni saven donde
aporto, y que solo saven quel fue á dar avisso a sus hijos los españoles,
desta tierra, y quellos truxo para beugarsededos; y asiestos yndios, como
tenian la profecía de tan atrás de la benida de las estrañas gentes,
siempre estubieron con avisso: y asi, quandole llególa nueva áMontezuma
de su llegada al puerto de Sau Juan de lúa ó al de Coatzacualco,sabida
la orden de su trage y manera, higo revolver sus pinturas ylibros y
conoció serlos hijos de Topíltzin, los quales tes avian dexado anunciada
su benida, y assi los ynbio luego aquel gran presente de joyas y plumas
y oro y piedras de mucho valor: temiendo lo que le bino te ynbioarogar
se bolbiese, que no quería le llegasseu á ber, teniendo en suprofecía que
no le benian a hacer bien ninguuo, sino nial y daño.
E quando los españolesllegaron al puerto y los atalayas de Montezuma
los bieron, dieronle la nueva, diciendo quelos hijos deHüeimac eran
llegados, respondió Montezuma; essos bienen por el tesoro queHüeimac
dexo acá quando se fue, el qual avia recogido para hacer un templo: llévenselo
y no bengan acá. Este dicho hallé en unapintura que de la vida
y hechos de Montezuma me mostraron.
La figura del ydolo presente es la que los mexicanos adoraron por el
mayor Dios de todos y á quien tenianmayor coufianga:decían incitarlos
coragones de los hombres y enbravecellos para la guerra, debaxo la qual
opinión adoraron los gentiles al Dios Marte y á esta caussa llevavan la
estatua desse ydolo á la guerra. Tratase en su ystoriacossas muy de notar
y curiossas paraavisso de los ministros, ypara losque no lo son,muy
gustossas.
CAPÍTULO LXXX.
Del gran ydolo de los mexicanos llamado Vitzilopochtli, y de los ritos y cirimonias con que le
honrravan.
La fiesta mas celebrada y mas solene de toda esta tierra y en particular
de los tezcucanos y mexicanos,fue la del ydolo llamado Yitzilopochtli,
en la cual fiesta y cerimonias abrá mucho que notar, por aver una
mezcla de cerimonias tan diberssas, que unas acudeu á nuestrareligión
xpstiana. y otras ála de la ley bieja y otras endemoniadas y satánicas,
inbentadas dedos; y holgaramuy mucho no ayerme confuudido con tanta
bariedad de relaciones,como de unos y otros e procurado,para poder
poner la mera berdad, el qual deseo me incito á hacer mas inquisición de
la que debia;pero de lo mucho que en el borrador se escribió, evitaudo
la prolixidad de los yndios eu contar fábulas y cossas impertinentes que
cuentan, cuando les prestan atención, (enlo qual son inacabables,) pondré
todo aquello en que hallo mas conformidad en los relatores.
Y para que la verdad de lo que informare sea con testigos contestes,
unos de vistas y otros de oydas, informaré delo mas ecencial y masnecesario
al aviso de los ministros lo qual es nuestroprincipal yntento advertirles
la mezcla que puede haver ácasso de nuestrasfiestas conlas suyas
que fingiendo estos celebrar las fiestas de nuestro Dios y de los Santos
entremetan y mezclen y celebren las de sus ydoloscayendo elmesmo dia
y en las cerimonias mezclaran su antiguo rito lo qual no seria maravilla
se hiciese agora y es que como nuestras fiestas movibles y las suyas antiguas
y mas señaladas caenmuchas veces en un mesmo dia y otras beces
muy zerca la una de la otra celebrarán juntamente su ydolo y entonces
solenigaran la fiesta y la regocijaran y la baylarauy cantaran y festejaran
con mucha mas alegría que quando caen apartadas la una de la
otra porque quando caen juntas festejaranla con mas libertad fingiendo
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ser á Dios aquel regocijo, como su objeto sea el ydolo, no meossaria determinar
en un juicio tan temerario sino tuviese mucho temor dello y
aviso de algunos que se han determinado á salvarse y fiarse de Dios yno
estamos ya tan ciegos y ygnorantes comolo hemos estadohastaaqui avisen
ya y sepanlos ministros el gran mal que entre esta gentepodría ser
que hubiese disimulado bistiendo en los bayles algún yndio al modo que
su ydolo soliaestrar yesto cou mucha disimulación festejándolo ycantándole
cantares apropiados á las exelencias y grandegas que del finjian y
en el mudar de los traxes y ornatos y eu el diferenciar de sones y cantares
eu todo hacian mal y ydolatría pues todo era á la diferencia de cada
ydolo y para que con mas facilidad se entienda ser berdad lo que digo
considere el lector quando hubiere algún mitote si hiere yr uno delante
de todos ó dos con diferentes ornatos y baylando con diferentes contra
passosy yendoy hiñiendo acialos que guian el bayle haciendo de enquando
en quando uua algagara placentera acavándola couun silvo ó diciendo
algunas palabras que no son yuteligiblespues es dessaber que aquellosrepresentaban
Dioses y á estos yban haciendo la fiesta y bayle ynterior y
exteriormente y esto es lo mas cierto que quiga podría acontecer agora y
quiza acontecido.
El ydolo de que bamos tratando era tan temido yreverenciado de toda
esta nación que á el solo llamavau señor de lo criado y todopoderoso y á
este eran los principales y grandes sacrificios cuyo templo era el mas solene
y suntuosso mayor y mas principal entre todos los de la tierra del
qual oy siempre á los conquistadores coutar muchas exelencias de su altura
y hermossura y galán edificio y fortalega cuyo sitio eraen lascassas
de alonso de avila que agora estau hechas muladar, del qual templo diré
adelante eu su lugar.
Huitzilopochtli eraunaestatua depalo entallada á la figura de unhombre
sentada en uuescaño de palo aguí á manera de andas por quauto de
cada esquina salia un palo vassidron con unacavegade sierpe,alcavo del
largor quantoun hombre lo podia poner en el hombro, era este escaño
aguí de color de cielo que denotava estar en el cielo asentado tenia este
ydolo toda la frente aguí y por encima de la nariz otra venda azul que le
tomava de oreja á oreja, tenia sobre lacabeza un rico peuacho á la hechura
de pico de pájaro el qualpájaro llamavau vitzitzilin que nosotros
llamamos zuuzones que son todos’verdes y azules.de las plumas del qual
pajaro hasen enMichhuacan las imágenes. Tienen estos pajarillos el pico
largo y negro y la pluma muy relumbrante del qual pajaro antes que
passe adelante quiero contar unaexelencia ymaravilla parahonrra yalavanga
del que lo crio y es que los seis meses delaño muere ylos seis bibe
81
y es de la manera que dije cuando siente que viene el ynvierno base á
un árbol coposso que nunca pierde la hoja y con distinto natural busca
en el una endedura y possase en una ramita junto aquella endedura y
mete en ella el pico todolo que puede yestase alliseysmeses delaño todo
lo que tura el ynbierno sustentándose con solo la birtud de aquel árbol
como muerto y en hiñiendo la primavera que cobra el arvolnueva virtud
y a echar nuebas ojas:el pajarito alludado con la virtuddelárbol torna
á regucitar y sale de alli á criar y áesta caussa dicen los yndios que
muere y regucita y por que he visto este pájaro con mis propios ojos en
el ynbierno metido el pico en la hendidura deun ciprés yassido áunaramita
del como muerto que no se bullía y dejando señalado el lugarbolví
la primavera quando los arvoles retoñecen y tornan á brotar no le halle,
lo osso poner aqui y creo lo que los yndios del me dijeron yalavoal todo
poderosso y onipotente Dios ques poderosso para hacer otros mayores
misterios.
El pico en que el penacho del ydolo estava fijado era de oro muy bruñido
contra hecho en el. El paxa rrito dicho lasplumas delpenacho era
de pavos berdes muy hermossas y muchas eu cantidad tenia una manta
verde con que estaba cubierto y encima de la mantacolgadoal quedoun
delantal ó lavadero de ricas plumas berdes guarnecido de oro que sentado
en su escaño le cubría asta los pies tenia enla mano izquierdaunarodela
blanca con cinco pegujones de plumas blancas puestos en cruz colgaban
de ellas plumas amarillas á manera de rapacejos salia por lo alto
della una bandereta de oro y por el lugar de las manijas salían quatro
saetas las quales eran ynsignias que les fueron ynbiadas del cieío á los
mexicanos para con aquellas insignias tenerlas grandes bitorias que tubieron
en sus antiguas guerras como á gente balerosa como enotro libro
lo refiero tenia este ydolo en la mano derecha un báculo labrado ála manera
de una culebra toda aguí y hondeada tenia ceñida una bandereta
quele salia á las espaldas de oro muy broñido en las muñecas tenia unas
ajorcas de oro tenia en los pies unas sandalias aguíes todoesteornato tenia
su significación y yntento á alguna supesticion.
Este ydolo assi bestido y aderegado estaba siempre puestoeu un altar
alto en una piega pequeñamuy cubierta de mantas y de joyas y plumas
y aderegos de oro y rodelas de plumas lo mas galano y curioso quedos
savian y podian aderegado, tenian siempre una cortina delante para mas
reverencia y beneracion pegada á esta cámara havia otra no menos aderegaday
rica donde tenian otro ydolo que se decía Tlaloc. estas piegas *
1Lám. 3? Trat. 2?
Duran.—Tom. ii n
82
estavan en la cimbre del templo que para subir á ellas havia ciento y
veinte gradas que para encarecerme la altura me la compararon á la altura
que tiene unacruz que esta en el patio de San francisco de mexico
estavan estas piegas ambas muybien labradas todas de figuras de talla
las cuales figuras ybestiones están puestasen la esquina de las casas reales
debaxo del relox de la Ciudad algunas figuras de aquellas tenia por
lunbrales otras por esquinas otras por acheros y candeleros en fin todas
estas dos cámaras estaban llenas de figuras de talla y bestiones de diferentes
eífigies para ornato de aquellos dioses y grandezalos cuales dos
dioses havian de estar siempre juntosporque los tenian por compañeros
y por de tanto poder al uno como al otro delante de estos dos aposentos
donde estavan estos Dioses havia un patio de quarenta pies en quadra
muy encalado y lisso en medio del qual y frontero de las dos piezas estava
una piedra algo puntiaguda berde de altor como hasta la cintura de
altor que hechado un hombre de espaldas sobre ella te hacia doblar el
cuerpo sobre esta piedra sacrificaban los hombres al modo que en otra
parte beremos, y por que hay tanto que notar en las particularidades
deste templo quiero después de dallo pintado hacer particular mension
decada cossa en particular que no dejará de causar contento y recreación
eloyllo y lello y el ber la curiosidad con que estos edificaban los templos
ásusdiosses ycomo los adornavan y pulían y agora para Dios hay quien
diga que basta una yglesia de adobes bajita y no muy grande.
Oydo lo que del ornato del ydolo se ha tratado oygamos lo que de la
hermossura de sus templos ay que notar y no quiero enpegar por la relación
que de los yndios he tenido sino por la que de un religiosso que fue
conquistador de los primeros que en la tierra entraron el qual se decia
fray Francisco de aguilar persona muy benerable y de mucha autoridad
en la orden del padre glorioso Santo Domingo tuve y de otros conquistadores
de mucha verdad y autoridad los quales me certificaron quel dia
que entraron eu la ciudad de mexico y bieron la altura y hermosura de
los templos que entendieron ser algunas fortalecas torreadas para detenga
de la Ciudad y ornato della ó que fuesen algún alcagar ó cassas reales
llenas de torres y miradores segun era la hermossura y altura que desde
lejos se demostrava y es de saber que de ocho á nueve tenplos que en la
Ciudadhavia todos estaban pegados unos con otros dentro de un circuito
grande dentro del qual circuito cada uno estava arrimado al otro y tenia
sus gradas particulares y su patio particular y sus aposentos y dormitorios
para los ministros de los templos todo lo qual tomava mucho campo
y lugar que verunos mas altos que otros y otros mas galanos que otros
unos á oriente las entradas otros á poniente otros al norte otros al sur
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todos encalados y labrados y torreados con diversa hechura de almenas
pintadas de bestiones y figuras de piedra fortalecidocongrandes yanchos
estrivos que era cossa deleytosa bellos y hermoseava tanto la Ciudad y
autorigabala tanto que no havia mas queber; perotratando del tenploen
particular del ydolo de que bamos tratando por ser delprincipalDios era
el mas suntuoso y galano que entre todos havia. Tenia una cerca muy
grande de su patio particular que toda ella era de unas piedras grandes
labradas como culebras assidas las unas de las otras las qualespiedras el
quelas quixiereber bayaá la yglesiamayor de México y alli las bera servir
de pedestalesy assientos de los pilares della.Estas piedras que agora
alli sirveu de bassas subieron decerca en el templo de Huitzilopochtly llamábanla
á esta cerca coatepantli que quiere decir cerca de culebras tenia
en la cumbre de las cámaras o adoratorios donde el ydolo estava unpretil
muygalano de unas piedrecitas pequeñas negras como agavache puestas
por mucha orden y concierto rebocado todo el campo de blanco ycolorado
que lucia de avajo estrañamente encima del qual pretil habia unas
almenas muy galanaslabradas á manera de caracoles tenia por remate de
los estrivos que como escalones de braga subian hasta lo alto dos yndios
de piedra sentados con unos candeleros en las manos de los quales caudeleros
salian unas como mangas de cruz con remates de ricas plumas
amarillas y berdes yuuos rapacejoslargos de lo mesmo dentro de estepatio
habia muchos apossentos y apartamientos de religiossos y religiossas
sin otros que en lo alto havia para los sacerdotes y papas que al ydolo
servían. Era este patio tan grande que eu un areyto se juntavau en el
ocho ó diez milhombres y por que no se nos hagaympossible quiero contar
uua cossa ques berdadera contada de quien con sus manos mato dentro
en el muchos yndios.
Quando el marques entro en mexico y su gente celebravan los yndios
la fiesta deste gran Dios suyo. Savido por el marques rogó á Motezoma
rey de la tierra que pues celebravan la fiesta de su Dios que te suplicava
mandase saliesen todos los señores y balerosos hombres ála celebrar y
hacer el bayle acostumbrado juntamente con todos los capitanes porque
quería gogar de la grandega de su reyno. El miserable rey como estava
ya presso y con gente de guardia por agradar y mostrar la riquegade su
reyno y grandega mando se juntasse toda la noblega de mexico y de toda
la comarca con toda la riquega y galanos aderegos que teniau de joyas,
piedras,plumas que no quedasse cossa para dar contento alTeotl que
assillamaban á el y á todos que quieredecir los diosses pues al principio
por tales los tuvieron seguros los desbenturados de lo que les aconteció.
Saliendo pues á su bayle todala flor de mexico así de grandes como de
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valientes y balerossos hombres que en una pintura conté eran por todos
echo mili y seiscientos honbres todos de linagey capitanes de mucho balorno
solo de mexico perollamados de las ciudades y villas comarcanas
estando todos dentro del patio haciendo su areito tomadas las puertas
del patio fueron todos metidos á cuchillo sin quedaruno nimas á vida y
despojados de todas las joyas y riquegas que por mostrar su grandega y
también por dar placer y solaz cada uno havia traydo álafiesta. Téngame
nuestroSeñor la pluma y mano para no descomedirme contra hecho
tan atroz y malo suma de todaslas crueldades de nerón. Desta mortandad
sucedió la revelion y guerra contra los españoles y la muerte de Motezomarey
y Señor de toda la tierra lebantandosejuntamente contra el
sus bassallos á comulandole aquel hecho haver sido concierto entre el y
losespañolesyquelos hizojuntar allíparaque fuesen muertosácuyacausa
le negaron la obediencia y elixieron por rey á un sobrino suyo llamado
cuauhtemoc.
He traido toda esta historiaparadecir la grandegadelpatio deste tenplo
que tal devia de ser pues cavían enel ocho miliy seiscientos honbres
en una rueda bailando, este patio tenia quatro puertas ó entradas una
hacia oriente otrahacia poniente y otra ámedio día y otra á la parte del
norte de cada parte destas tenian principio cuatro calgadas una hacia
Tlacopanque agora llamamos la calle de tacuba y otra hacia guadalupe
y otra hacia Coyoacan otra yva á la laguna y embarcadero de las canoas
también tenian los quatro tenplos principales hacia las partes dichas las
portadas y los quatro diosses que en ellos estavan los rostros bueltos hacia
las mesmas partes lacaussa dello aunque sea tabula no la dejare de
contar paraquesepamos elmisterio. Fingieronlos antigos que antes quel
sol saliese ni fuese criado tuvieron sus diosses entre simuy gran contienda
porfiando entre sí á que parte seria bueno quel sol saliesse que se determinase
antes que le criasen. Pretendiendo salir cada uno con su boluntad
el uno dijo que era muynecesario saliese á la parte del norte el
otroqueno que por mejor tenia que salieseála parte del sur. Elotro que
noque saliese á poniente, el otro diciendo que á oriente era mas conbeniente
que saliese el qualbino á salir cou su parecer y assi te fue puesta
la cara hacia el sol quel decía saliese allí y álos demás pusieronlascaras
hacia las partes que desearon saliese y á esta caussa havia estas quatro
puertas y así decían la puerta de tal dios y la otra lo mesmo dando á cada
puerta el nombre de su dios.
Frontero de la puerta prencipal deste tenplo de Hvitzilopochtly havia
treinta gradas largas de treinta bragas de largo que las dividía una calle
questava entre la cerca del patio y ellas. Enlo alto dellashavia unpas85
sadero ancho de treynta pies tan largo como eran las gradasel qualpassadero
estava todo encalado con sus gradas muy bienobradas por medio
deste ancho y largo passadero estava álo largo una bien labrada paligada
quanto de altopodía tener uu gran árbol hincados todos en renglera
que de palo á palo havia una braga estos palos gruesos estavan todos
barrenados con unos agujeros pequeños y tan espessos los agujeros
que de unoá otro no havia mediabara los qualesagujeros llegabanhasta
la cumbre delos gruessos y altos palos: depaloá palopor los agujeros
benian unas barras delgadas en las quales estavauensartadas muchas calaberas
de honbres1porlas sienes tenia cada barabeinte cabegasllegaban
estas rengleras de calaveras hasta lo alto de los maderos de la paligada
de cavo á cavo llena que me certificó un conquistador que erau tautas y
tan sin cuento y tan espessas que ponian grandísima grima y admiración
estas calaveras todas eran de los que sacrifica van á los quales después de
muertos y comida la carne trayan la calavera yentregávanla álos ministros
del tenplo y ellos las ensartavan ally preguntado si las mudavan ó
quitavan deallí en algún tiempo dicen que no sinoquedas de biejas yañejas
se cayan á pedagos ecepto que quando la paligadase enbejecia la tornaban
á renobar y que al quitar se quebravan muchas y otras quitavan
para que cupiesenmas y para que huviese lugar para los que adelante
havian de matar; pregunte si las poniau con su carne y todo respondiéronme
que no sino después de havelles comido toda la carne trayan al
templo solo el gueso aunque algunas tes dejavan las cavelleras y asi se
estavan allí asta que se tes caya el cavello tanbien pregunte que se hacia
de los demás guessos á lo qual me dixeron quel amo del yndio quese havia
sacrificado los ponia en el patio de su casa en unas harás largas por
trofeos de sus grandegas y hagañas y para que se supiese que aquel havia
sido su prisionero ávido en buena guerra: lo qual tenia en gran houra
y banagloria, hacíase al pie de estapaligadauna cerimonia estraña con
los que havian de ser sacrificados y era que todo el número de los que se
havian de sacrificar los ponian eu reuglara. Al pie de esta paligada en lo
alto de las gradas puestos allí acompañados de gente de guardia que los
cercava salia un sacerdote bestido con un alva corta llena de rapacejos
por avajo á manera de orla y decendía de alia de lo alto del templo con
un ydolo de massa de una massa quellaman tzvally la qual sehace de semilla
de bledos y maiz amassado con miel; desta massa traya este sacerdote
hecho un ydolo con los ojos de unas cuentecelasberdes ylos dientes
de granos de maiz y baxaba con toda la priessa que podia por las gradas
1Lám. 3?, Trat. 2?
86
del tenplo abajo y subia por encima de una gran piedra questava fixada
en un mentidero altó questava enmedio del patio á la qual piedra llamaban
cuauhxically la qual vide á la puerta de la iglesia mayor losdías passados
subiendo este sacerdotepor una escalerilla ybajando por otra questava
de la otra parte abragado con suydolo subia á donde estavan los que
havian de sacrificar y desde un canto asta otro yba mostrándoles aquel
ydolo á cada uno eu particular y diciendoles este es buestro dios acavado
de mostrarzele decendia por el otro cauto de las gradas ybenianse assi en
procesión tras el todos los que havian de morir hasta el lugar donde havian
de ser sacrificados donde hallavan aparejados aquellos carniceros y
ministros de satanás que los sacrificavan abriéndoles el pecho y sacándoles
el corazón y medio vivos los hechavan á rodar por las gradas del
tenplo abajo las quales gradasse bañavan en sangre y esta era la cerimonia
que en la fiesta deste ydolo sehacia coulos que sacrificavan y estoes
lo que atrás queda pintado.
Havia como atrás dexo dicho en este tenplo dentro de la cerca deldos
monasterios el uno de inancevos recoxidos de diez y ocho á beinte años
á los quales llamaban religiossos trayan en las cabegashechas unas coronas
como frayles el cavello un poco mas crecido que les dava ámedia oreja
al colodrillo quauto quatro dedos de ancho dexavau crecer el cavello
que decendia á las espaldas que á manera de trangado los eutraugaban
de quando en quando huvo en la relación de estos alguna bariedad que
los unos dicen que en mexico no trayan coronas sino todos motylados á
navaja y que las coronas en la sola provincia de chalco las ussaban losreligiossos
deste teuplo y en la de Huexotzinco la pintura de los quales es
la que beran en esta otra hoja.’
Estas figuras son las de los inancevos recoxidos que servían en el tenplo
de Huitzilopochtly los quales bevian en castidad pobrega y obediencia
yhacian el oficio de levitas administrando á los sacerdotes y dignidades
del tenplo. Elencencario,la lunbre,las bestiineutas,barríanloslugares
sagrados, trayan leña para que siempre ardiese en el bracero divino
que era (como lampara que ardía coutiuo).
Habia otros mochachos que erau como monacillos (pie servían en este
tenplo que serbian de cossas manuales como era enrramar conponer los
tenplos de rossas y juncia de dar aguamanos á los sacerdotes deadministrar
navajudas para sacrificarse de yr con los que yban á pedir limosna para traer la ofrenda todos estos teniau sus capitanes y prepósitos que
tenian cargo dedos á los quales llamabau telpochtlatoque que quiere de-
1 Lám. 2?, Trat. 2?
87
cir mandones de mozos; todos estos bivian con tanta onestidad y miramiento
que quando salían en publico donde havia mugeres salían las cavegas
muy bajasy losojos en el suelo sin hossar algarlos á miradas trayan
por bestido unas masillas de red.
Llamaban á estos mancebos recoxidos eloquatecomame que en nuestra
lengua declarado este nombre es cassi disparate porquepara denotarla
cabega rapada toma el tecomatl ques lisso, y para decir que aquella
cabeza tenia corona toraavan el elotl y conponian (cavega lissa como xicara
con cerco redondo como magorca) y esto quiere decir eloquatecomame:
á estoacude agora la supesticiou de poner á los niños coronas en las
cavegas y no lo tengan ápoco mas el permitido porque noes mas de permitir
ydolatrar á las madres y á los padres que se las ponen y adviertan
los que tienen cargo entre yndios en no los permitir que aunque por no
entender bien los yndios lo ygnoren sea esto avissopara losestorbar siendo
como es áespecie de ydolatría. Estos recogidos tenian licencia de salir
por la ciudad de quatro en quatro y de seis en seis muy mortificados á
pedir limosna por los barrios y tenian licencia quando no se la davan de
llegarse á las sementeras y coxer las magorcas que havian menester sin
que el dueño ossase hablarles ni ybitarselo ni havia de decir bien hecho
ni mal hecho es tenian esta licencia por que bivian en pobrega sin tener
renta ni de donde poder comer sino de lo que pedían de limosna ócoxian
de las milpas para la sustentación de aquel dia tanbien bebían en castidad
y penitencia no podía haver mas de cincuenta destos penitentes. El
exercicio de los quales era atigar la lunbre del tenplo que sienpre ardía y
traer teña que havia de arder enrramar y aderegar el tenplo levantarse á
media noche á tañer uuos caracoles con que despersaban á la gente de
belar al ydolo por sus quartos de noche porque la lunbre no se apagase
administrar el incensario couque los sacerdotes incensavan al ydoloá medía
noche y á la mañana y á medio dia y á la oración. Llamavan á esta
cerimonia de yncensar tlenimactly estos estavan muy sujetos álos mayores
y muy obedientes no saliau un punto de sus mandamientos estos ala
hora que activaran de encensar á la ora dicha de la noche se yban á un
lugar particular y se sacrificavan los molledos de -losbrazos y la sangre
que se sacavan poniansela por las sienes asta lo bajo de la oreja y hecho
el sacrificio se yban luego á lavar á una laguna de la qual laguna diré eu
su lugar quando tratemos de los sacerdotes de los tenplos. Estos mogos
no se enbixavan ni poniau ninguu betún ni eu cabega ni en el cuerpo su
bestido era una manta de nequen muy ásperay blanca turavales estapenitencia
y exercicio un año cunpiído el qual año benian con mucho recogimiento
y con mucha mortificación en ayunos ypenitencia estraña.
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La segunda cassa y apartamiento que dixe estava á la otra parte del
patio frontero destosía dondehavia otro recoximiento de monjas recoxidas
todas doncellas de á doce y á trece años á las quales llamaban las
mogas de lapenitencia eran otras tantas como los barones sin havermas
nimenos. Estas bibian en castidad y recogimiento como doncellas diputadas
al servicio de dioslasqualesno tenian otro exerciciosino erabarrer
y regar el tenplo yhacer cada mañana de comer parael ydolo yá losministros
del tenplo de aquello que de limosna recogían. La comida que al
ydolo hacían era unas tortillas pequeñashechas á manera de manos y de
pies y otras retorcidas como melcochas llamaban á este generodecomida
macpaltlaxcalli xopaltlaxcally, cocoltlaxcally que quieredecir pancon manos
y con pies y retorcido con este pan hacian unos guisados de chile y
ponianselo al ydolo delante y estoera cada dia entravanestas mochachas
tresquilonas y desdeque entravan dexavan crecer el cavellolas quales beras
á la bueltadesta oja.1
La presente figura demuestra la manera que tenian las mogas recogidas
que serviau en el tenplo de Hvitzilopochtly las quales bibian con el
mesmo encerramiento y claussura que biben agora lasmonjas hasta cierto
tienpo con toda honestidad ylimpiega y estasbarrían y regabanlos lugares
sagrados y hacían de comer álos diosses yjuntamente á los sacerdotes
y á las dignidades de los tenplos las quales en ciertas festibidades
se enplumavan las piernas y brazos y se ponian color en los carrillos levantábanse
de noche á medía noche á las alabangasde los ydolosque de
contino se hacian y hacian los mesmos exercicios que los barones hacian
tenian amas que eran como avadessas y prioras que las ocupavan en hacer
mantas de labores de muchas diferencias para el ornato de los diosses
y de los tenplos y pa otras muchas cossas particulares del servicio y ministerio
de los diosses.
El traxe que ála contina trayan era todo de blanco sin labor ni color
ninguna. Eran cada añeras como los barones. Cunplidoelaño desu servicio
y penitencia salían de allipara poderse cassar assi ellos como ellas y
en saliendo aquellas luego entravan otras que hacian voto ellas ó suspadres
de servir un año-al tenplo en aquella penitencia, á media noche ála
otra que los barones se sacrificavan los molledos á essa mesma ora se sacrificavan
ellas las puntas delas orejas de hacia la parte de arriba y la
sangre que se sacaban poniansela por los carrillos en el lugar donde se
ponenla color las mugeres, estas mogas tenian en su recoximiento una
alberca donde se lababan después aquella sangre. Elrecoximiento destas
1 Lám. 4» Trat.3?
89
eragrande bebiau con gran onestidad y era tanto el rigor con que se miraba
por ellos que si tomavau alguna ó alguno en algún delito por leve
que fuesse como fuesse contra la onestidad luego tes matavan sin ningunaremisión
acomulaudoles haver ofendido al Dios y gran Señor suyo sobre
lo qual fundavan un agüero y era que como havia mogos y mogas y
conocían su poca constancia y mucha flaquega y bibiesen con aquel cuidado
y recelo en biendo entrar ó salir algún ratón en el oratorio del ydolo
ó algún murciélago ó si allabau acasso roida alguna manta del tenplo
ó agujero que huviese hechoratón en la piegaluego decían que algúnpecado
se havia cometido y que alguna yujuria se havia hecho á su dios
pues el ratónó murciélago ó otra qualquier savandija se havia atrevido á
ofender al ydolo y andavanmuy sobreavisso para saver quien era la caussa
de tan grandessacato yreverencia aliado el delinquentepor muy aventajado
que en dignidad fuesse luego le mataban y bengavan con aquello
la ynjuria queá su dios se havia hecho llaman á la yujuria (tetlagolmictiliztly)
estos mogos y mogas habian de ser de seys barrios que para este
efteto estavan nombrados y no podian ser de otros barrios sino de aquellos.
Estos mogos y mogas servían un año eu este tenplo que era de una
fiesta áotra el qual año cuaplido de su penitencia y recoximieuto salian
de allí los Señores y mandoncillos de aquellos barrios que dixe tenian ya
apercibidos las que aquel año havian de entrar acomengar su servicio del
ydolo y exercicio con el recogimiento y penitencia que laspassadas y entregábanlas
álos sacerdotes y biejos del dormitorio que assi los llamaban
para que les ympusiessen en las cerimonias assi á los mogos como á las
mogas las quales serviau otro año y esto era ynfalible sin jamas faltar de
aquellos Oalpulles mogos ymogas diputados para solo el servicio deste solo
ydolo, lo qual concuerda con lo que Dios tenia mandado en el deuteronomio
que los sacerdotes ministros del tenplo fuesen del tribu de Lebí
y de la estirpe de Aaron:á los qualesdio Dios por herencia que comieseu
de las oblaciones y sacrificios ofrecidos á Dios mandándoles que no fuessen
participantes en la posesión de sus hermanos sino que subiesen á solo
Dios por herencia y que solo el fuese su patrimonio así lo guardaban
los sacerdotes y ministros de los templos en esta tierra que como dejo dicho
bibian en pobrega y no comían sino de limosnas y de las ofrendas y
oblaciones que á los templos acudían y de las limosnas que les daban sin
tener rentas ni tierras ni patrimonios teniendo á los Diosses que teniau
y aquel oficio por herencia y patrimonio y assinunca les faltava de comer
y todo lo quehavian menester muy cunplidamente con tanta abundancia
que lo que tes sobraba davan á los necesitados y pobres.
Las mogas del recoximiento de este tenplo dos dias antes de la fiesta
Doran.—Tosí. n. 12
90
de este ydolo de que bamos tratando molían mucha cantidad de la semilla
de bledos quedosllaman huauhtly juntamente con maiz tostado después
de molido amasavanlo con miel negra de los magueies después de
amassado hacian un ydolo de aquella massa tal y tan grande como erael
de palo que atrás dejo dicho poniéndole por ojos algunas quentas berdes
ó aguíes ó blancas y por dientes granos de maíz haciéndole sus piesy manos
sentado en coclillas como en la pintura le bimos el qual después de
perficionado benian todos los Señores y trayan un bestido curiosso y rico
conforme al traje dicho del ydolo y bestian aquella massa en figura de
ydoloponiéndole aquel pico de pajaro todo de oro muy bruñido y relunbrante
con aquella corona de plumas en la cavegay su delantal de plumas
surodella ybáculo y sus bragaletesyajorcas de los pies sus andadas muy
ricas y su bregero muy galano de labores y plumería y después de muy
bien bestido y aderegado sentavanlo en un escaño aguíámanerade andas
delas quales salianquatro assideros. Aderegado el ydolo de massa ypuestoen
este escaño ó andas benida la mañana de la fiestauna ora antes que
amaneciesse salian todas estas doncellas bestidas de blanco con camisas
y naguas nuebas á las quales por aquel dia las llamabanlas hermanas de
Hvitzilopochtly: conbiene assaver ipilhuan Huitzilopochtly estas benian
todas coronadas con guirnaldas en las cauegas de maiz tostado yrebenta”
do que ellos llaman momochitl deste maiz trayan unas guirnaldas gruesas
y á los cuellos gruesas sartas de lo mesmo que les benian por debajo
del brago izquierdo assi acleregadas puesta su color colorada en los carrillos
y los bragos desde los codos- asta las muñecas de las manos euplimadas
de plumas de papagallos coloradas tornauan aquellas andas en los
hombros y sacauanlas al patio.
Acá afuera estavan los mancebos todos bestidos con unas mantas de
red galanas y muy galanos brageros de mucha pluma labrados coronados
de aquellas guirnaldas de maiz con sartas de lo mesmo al cuello los quales
en saliendo que salian las mogas con el ydolo enlos hombros llegavan
ellos con mucha reuerencia y tomauanlas ellos en los suyos y benianse
con ellos al pie de las gradas del templo y humillándose todo el pueblo
tomando tierra del suelo yponíanla en la bocala qual cerimonia era muy
ordinaria entre estos en los principales dias de sus diosses hecha esta cirimonia
salia todo el pueblo en procegion con toda la priessa possible yban al y cerro de chapoltepec y alli hacian estagiony sacrificio y dalli con la mesma priessa benianpor Atlacuihuayan y alli hacian segunda estagion.
De Atlacuihuayan benian á Coyoacan y alli sin hager paussa se bolvian
á mexico el qual camino se hacia en tres ó cuatro oras.Llamauan a esta progesion ipaina Huitzilopochtli que quiere decir el beloz y apresu91
radocamino deHuitzilopochtly dixeronme algunos que esta progesionno
era el mesmo dia sino en su otaba porque la teniau de veinte dias pero
que seael mesmo dia que sea en su otaba á este ydolo y á honrra suya
se hagia y estar se ha dicho aunque yo por mas berdadero tengo que se
hagia en el dia principal y no en su otaua.
Acauados de llegar al pie de las gradasdel templo ponian alli las andas
y tornauan luego unas sogas gruessas y atábanlas á los assideros de las
andas y con mucho tiento y reuerencia unos estirando de arriba otros
ayudando de abajo subían las andas con el ydolo á la cumbre del tenplo
con mucho sonido de bocinas y flautillas: y clamor de caracotes y atambdres
subíanlo desta manera á causa de que las gradas del templo eran
muy enpinadasyangostas y la escalera larga y no podian subir con ellas
enlos hombros sin caer y assi tornauan aquelmedio para subille, al tienpo
que le subían estaba todo el pueblo en el patio con mucha reuerencia
y temor acauado de subille á lo alto y metido en una casita de rossas
que tenian hecha á manera de ramada benian luego los mancebos y derramauan
muchas rossas de diuersas colores y maneras y henchían todo
aquellugar dellas asta acá fuera y todas las gradas.
Después de hecholo dicho salian todas aquellas doncellas dichas con el
aderezo rreferido y sacauan de alia de su recoximiento vuos torozos de
massa del tzoalli ques lamesma de quelydolo era hecho hechos á manera
de guessos muy grandes y entregauanlos álos mancebos y ellos subíanlos
arriba yponíanlos álos pies del ydolo y por todo aquellugar asta que no
cauiau mas porque segunrelagion eran quatrogientos guessosde massaá
esta massa en figura de guessos llamauan los guessosde Huitzilopochtly
yla carne y es de notar que abia aqui dos cerimonias que no es de poner
en gilencio y es que las mogas recoxidas sacauan aquellos guessos que
ellas tenian hecho y entregauaulos á los mangebos recoxidos porque no
les era permitido en ninguna manera ui tiempo entrar en elrecoximiento
de las mugeres y ellos los reciuian de las manos dellas ylos subían y ponian
ante el ydolo porque en ninguna manera se permitía entrar muger
ante el ydolo ni administrar cossaningunaantel niavn subir á las gradas
arriba y asi lo guardauan como si quebrantado fuera sacrilegio ó crimen
tese magestatis y á la berdad en su ley lo era puestos alli los guessos salian
todos los angiauos del templo sacerdotes y leuitas y todos los demás
ministros y sacrificadores segun sus antiguidades porque las hauia muy
por su concierto yorden con sus nombres y ditados como en su lugar diré
salían vnos tras otros con sus mantas de red de diferentes colores ylabores
conforme á la dignidad y oficio de cada uno y con guirnaldas en las
cauegas y á los cuellos tras estos salian todos los diosses y diosas ó sus
92
personages bestidos á la misma forma dedos y poniéndose en orden al
rededor de aquella massa en trogos hagian cierta cerimonia de canto y
bayle sobrellos con lo qual quedauan benditos y consagradospor carne
y guessos de aquel ydolo llamado Huitzilopochtly y luego se apercibiau
los saciificadores que tenian por nombre chachalmeca los quales eran ditados
de mucha honra el modo delos quales y de su ofigio y exergigio veremos
en el capitullo que biene.
CAPITULO LXXXI.1
Del modo que se tenia en sacrificar hombres en las solenidades.
Después de haber relatado lo que del ydolo uitzilopochtli hemos oydo
antes de dar fin á las muchas cerimonias que faltan por referir y contar
á caussa de que todo baya por su orden quisecontar elmodo questagente
tenia de sacrificar y quige hacer capítulo particular dello por lo mucho
que ay que notar assi en el sacrificio como én los particulares ministros
que para ellohauia donde después de acauadalacerimonia ybendigion de
aquellos trogos de massa en figura de guessos y carne del ydolo en cuyo
nonbre eran rreuerenciados y honrrados con la beneracion y acatamiento
que nosotrosreuereuciamos al dibino sacramento del altar para mas satisfagion
y honrra salian los sacrificadores de hombres que para este dia
y fiesta hauia diputados y constituydos en aquella dignidad los quales
eran seis los quatro para los pies y manos y otro paralagarganta elotro
para cortar el pecho y sacar el coragon del sacrificado yofrecello al demonio
los nonbres de los cinco era chachalmeca que ennuestra lengua quiere
tanto degir comolebita ó ministro de cossa dibina o sagradaeraunadignidad
entre ellos muy suprema y en mucho tenidala qual seheredaría de
hijos ápadres como cossa de mayorasgo sucediendo los hijosá tespadres
en aquella sangrienta dignidad endemoniada y cruel. El sesto ministro
que era el que tenia oficio de matar era tenido y reverenciado como supremo
sacerdote o pontifige el nombre del qual era diferente conforme á
la diferenciade los tiempos y las solenidades en que sacrificaua asi como
en la diferengia de sus pontificales bestidos con que se adornaría quando
1Lám.44? Trat. 2?
93
salia á exicitar el oficio de su suprema dignidad en la fiesta del ydolo de
que bamos tratando el nombre de su dignidad era topiltzin con el qual
nombre se aderegaua y bestia unas ropas aplicadas á onor de aquel gran
balor que llamamos topiltzin de quien hicimos memoria en el capitulo
atrás, el traxe y ropa era una manta colorada á manera dealmatica con
Unas flocaduras berdes por orla vnacorona dericas plumasberdes yamarillas
en la cavega y en las orejas vnas orejeras de oro engastadasen ellas
piedras berdes, y debajo del labio un bogete de vna piedra aguí, benian
todos estos seismatadores enbixados denegromuy ategadostrayan los ciñen
vnas cauelleras muy enrrigadasy rebueltas cou vnasbendas de cuero ceñidas
las cauegas y en la frente trayanvnas rodelas pequeñitas de papel
pintadas de dibersos colores bestidos con vnas almaticas blancas labradas
de negro á las quales llamauan papaloquachtli trayan estos la mesma figura
del demonio que bellos salir con tan mala catadura ponia pabor y
miedo grandissimo á todo el pueblo el supremo sacerdote traya en la manoun
gran cuchillo de pedernal muy agudo y ancho el otro trayauna collera
de palo labrada á la figura de una culebra puestos ante el ydolohagian
su humillagion y poníanse en orden junto á una piedra puntiaguda
questaua frontero de la puerta de la cámara donde estaua el ydolo tan alta
que daua á la cintura y tan puntiaguda que dechado de espaldasencima
della el que hauia de ser sacrificado se doblaua de tal suerte que eu
dejando caer el cuchillo encima delpecho con mucha facilidad se habría
vn hombre por medio como unagranada.
Puestos en orden estos carniceros con la figura de cuyo oficio exercitauan
que era eldemonio con aquelaspecto espantosoechado ungerco blanco
a rededor de la boca queparecía sobre lo negro figura ynferiial sacavan
todos los que hauian presso en las guerras que en esta fiesta hauian de
ser sacrificados los quales hauian de ser de Tepeaca y de Calpay de Tecally
y de Cuauchtibichan y de Quauhquechollan y de Atotouilco y no de
otra nagionpor que para este dios no habian de ser las victimas de otra
nación sino de las nonbradas y otras no le agradauanni las queríay muy
acompañados de gente de guardia como en el capitulo passado queda dicho
subíanlos en aquellas largas gradas al pie de la paligada de calabernas
todos en renglera desnudos en cueros degendiáuua dignidad del templo
constituida en aquel ofigio y bajando en bragos un ydolo pequeño lo
mostraua á los que hauian de morir y acauado de andar la renglera se
baxaua yéndose tras el todos y subia al lugar donde estauan aperceuidos
los ministros satánicos y tomándolos uno á uno uñó de un pie y otro de
otro y vno de vna mano y otro de otra lo hechaban de espaldas encima
de aquella piedra puntiaguda donde el cuitado le asia el quinto minis94
tro y le hechaua la collera á la garganta y el sumo sacerdote le abría el
pecho y con una prestega estraña le sacaua el coragon arrancándoselo
con las manos y asi bahando se lo mostraua al sol algandolo conla mano
ofreciéndole aquel baho y luego se bolvía al ydolo y arrojándoselo al rostro
acabado de sacalle elcoragon dejauanlocaer por las gradas del templo
abajo porque estauala piedra puesta tau juuto á las gradas que nohauia
dos pies de espacio entre la piedra y el primer escalón y a esta mesma
forma sacrificauan todos los pressosycautiuos traydos de laguerrade los
pueblos dichos todos sin quedar ninguno pocos ó muchos de donde después
de muertos y echados abajo los algauan los dueños por cuya mano
hauian sido pressos y se los llevauan y repartían entre si y se loscomian
celebrando la solenidad con ellos los quales por pocos quefuesen siempre
pasauau de cuarenta cinquenta conforme ála maña queen prendery cautibar
en la guerra se havian dado, lo mesmo haciau tes tlaxcalteca huexotzinca
calpa tepeaca tecalca atotonilca ycauhquecholteca de losque de
la parte de mexico prendían y cautibauan celebrando la mesma fiesta y
solenidad de su dios con ellos por la mesma orden questosotros y con las
mesmas cerimonias lo mesmo se hacia en todas las provincias de la tierraa
caussa de que esta fiesta era general y asi la nombrauau (coaihuitl)
que quiere decir fiesta de todos y generalyasicada pueblosacrificaua los
que suscapitaues y soldadoshauian cautibado yasi podremos penssar que
numero de gente se sacrificaría aquel dia en todala tierra, no querríaponer
cossa que pussiese duda pero entiendo que me certificaron queen toda
la tierra passauan de mil los que aquel dia morían y se lleuaba el demonio.
Y porque biene aquí á coyunturaquiero decir á que fin se ordenaban
las guerras que entre mexico y tlaxcallan y todala generagiou tlaxcalteca
hauia porque como muchas veces habremos oydo conmucha facilidad sujetavanlosmexicanos
áTlaxcallan ya Yejotzingo y áTepeaca yaTecally
yaCalpaQuauhtlinchan AcatzingoQuauhquecholanya Atlixco,como hauian
sujetado á toda lo restante de la tierra pero uo querían por dos rogones
que daban a los reyes de mexico: la primera y principal era decir
que querían aquellageute para comida sabrossa y caliente de los diosses
cuya carne les era dulgisima y delicada y la segunda era para exercitar
sus balerosos hombres y donde fuese conocido el balor de cada uno y asi
enrealidad de berdad no se haciau para otro oficio ni fin las guerras entre
mexico y Tlaxcallan sino para traer gente de vna parte y deotra para
sacrificar el modo de los quales era el que diré, es de sauer que cuando
se asercaua eldia de qualquier fiesta donde hauia de hauer sacrifigio
(que en pocas la dexaua de hauer) ybanlos sacerdotes á los reyesy ma95
nifestauanles como los dioses morían de ambre que se acordasen del los
reyes se apercibían y anisarían unos a otros como los diosses pedían de
comer que apercibiesen sus gentespara el dia señalado y ynbiauan sus
mensajeros á lasprovincias de Tlaxcallan para que se apercibiesenábenir
á la guerra y asi hechas sus gentesy ordenadas sus capitanías y escuadrones
salianá los llanos deTepepulco donde se encontrauanyjuntauan
los exercitos y donde toda su contienda y batalla era el pugnar por
prenderse unos áotros para el effecto del sacrificio y asi el pueblo que
mas gente podia enbiar y abentajarse asi de una parte como de otra mas
ynbiabaparapoder traer mas cativos que sacrificar de suerte que en aquellas
batallas y renquentros mas pugnauan porprenderse que por matarse
vnos á otros y este era su fin prender y no matar nihacer otromal y daño
en hombre ni muger ni en casa ni en sementerasino solo traerde comer
al ydolo y a aquellos malditos carniceros hanbrientos por comer carne
umana.
Hecha larelación del modo que en el sacrificar se tenia como en el
principio del capitulo ‘lo doy pintado para mas claridad y noticia de la
crueldad con que se excrcitaua, quiero agora dar fin álas cerimonias que
en la fiesta de uitzilopochtly se hacian después de acabado el sacrificio lo
qual era que después muertos todos los que de bictimas hauian servido y
el ydolo de massa y aquellos trogos que ennombre de carne y guesso de
aquel ydolo estaban consagrados todos muy bien rogiadosde aquellasangre
humana y todos los humbrales de las mesquitas y aposentos de los
ydolos untadas las caras de los ydolos con ella salianluego todos aquellos
mancebos yaquellas mogas asi aderegadoscomo arriba dejodicho de guirnaldas
y sartales álos cuellos de maiz reventado puestos en orden y en
rengleras los unos frontero de los otros bailauan y cantauan y al son de
uu atanbor que les tañían cantores en loor de aquel ydolo y de la solenidad
á cuyo cauto todos los señores y biejos y gente principal respondia-n
hagiendo su rueda y bayle como lo tienen de costumbre teniendo á los
mozos y mogas en medio a cuyo espetaculo concurría toda la ciudad.
Este mesmo dia era preceto muy guardado en toda la tierra de que no
se hauia de comer otra comida sino tzoalli con miel que era la massa de
aquel ydolo era hecho la qual comida se hauia de comer luegoen amanegiendo
y no hauian de beber agua ni otra cossa ninguna sobre ellos asta
pasado el medio dia lo qual tenian por agüero y por sacrilegio el beber
sobre aquella comida ningunacossa astadespués de passadasaquellas cerimonias
y sacrificios y asi escondían el agua álos niños y auisauan álos
1Se refiere á la lámina antes citada.
96
que teniau usso de ragon que no bebiesen pues hauiancomido tzoallipor
que bendria la ira de aquel dios sobre ellos y morirían loqual guardauan
tau rigurossamente y tan por lo extremocomo los judíos elno comer carne
de puerco acauadaslas gerimonias bayles y sacrifigios entremesses y
juegos que entre los dioses hauia digo entre aquellos que los representauan
ybanse a desnudar y los sacerdotes y dignidades de templo tornauan
el ydolo de massa y desnudándole aquellos aderegos que tenia y asi á el
como á los trogosquestauan conssagradosenguessosy carne suya hacíanlos
muchos pedagitos y empegandodesde los mayores los comulgauancon
ellos a todo el pueblo chicos y grandes onbres y mugeres biejos y niños
y recibíanlo cou tanta reuerencia y temor y alegría mas que era cossa de
admiración digiendo que comian la carne yguessosde dios teniéndose por
yndignos dello los que tenian enfermos pedian para ellos y se lo lleuaban
con mucha reuerencia y beneracion, todos los quecomulgauan quedauan
obligados á dar diezmo de aquella semilla de que se hacia aquella massa
para la carne y guessos de aquel dios.
Note el lector quan propiamente esta contrahecha esta cerimonia endemoniada
la de nuestra yglesia sagrada que nos manda reciuir el berdadero
cuerpo y sangre de nro. Señor Jsuxpo verdadero dios y berdadero
hombre por pasquaflorida dondenotaremos otracossa que la fiesta deste
ydolo se celebraua porpascua florida digo a diez de Abril que por la mayor
parte suelo caer en el mesmo tiempo y mes que por ser fiesta mobible
cae ocho o diez dias vnas beces mas otras beces menos de lo qual se
coligen dos cossas ó que huuo notigia (como dexo dicho) de nuestra sagrada
religión christiana en esta tierra o que el maldito de uro. aduerssario
el demonio las hagia contra hager en su seruicio y culto haciéndose
adorar y seruir contra haciendo las católicas cerimonias de la christiana
religión como en otras muchas partes notaremos y muy eu particular en
lo que en este mesmo dia y fiesta se hacia y era queacauada la solenidad
y cerimonias se subia un biejo de mucha autoridad de las dignidades del
templo y a boz alta predicaua su ley y cerimonias juntamente los diez
mandamientos que nosotros somos obligados a guardar conbiene a sauer
que temiesen y honrrasen a sus dioses y los amassen los quales eran tan
honrrados dedos y reuereuciados quel ofendelle se pagaua con la uida
harto con mas temor y reuerencia que lo es nro dios de nosotros tanbien
el no tomar a sus dioses enla boca en ninguna materiani platica el santificada
las fiestas cou un rigor estraño cumpliendo las cerimonias y ritos
dellas con sus ayunos y bijilias ynbiolablemente el honrrar á los padres y
a las madres y alos parientes yalos sacerdotes y biejos no hay gente en
el mundo nila ha hauido que con mas temor yreuerencia honrraseásus
97
mayores questay asi ates que yrreuerenciauaná los biejos padres o madres
les costauala uida y assi lo que mas esta gente encargaua asushijos
yles enseñaua era reuerenciar á los ancianos de todogenero dignidad
y condigion que fuesen de donde benian a serlos sacerdotes de suley tan
estimados y reverenciados de grandes y chicos de señores ypopulares de
ricos y pobres quantos agora en nuestrosiníeliges tiempos son de abatidos
y menospreciados y menos hourrados el matar uno a otro eramuy
prohevido y dado que no se castigaua con muerte natural pagauase por
muerte ciuil al qual daban por esclavo perpetuo de lamuger o delos parientes
del muerto para que les sirviese y ganase el sustento de loshijos
quedejaua. También se proheuia el fornicar y adulterar de suerte que si
tornauan a vno en adulterio le echauan vna soga a la garganta y te apedreauan
y le arrastrauan por toda la ciudad y después lo echauan fuera
de la ciudad para que fuese comido de fieras lo mesmo del hurtar se guardaua
harto mas que no se guarda agora pues al queurtaua o lematauan
ó bendian por el precio del hurto. Tambiénhuyan de no leuantar falssos
testimonios dando pena al que los leuantaua y asi los que hauian caydo
en estos pecados y quebrantado la ley andauan siempre temerossos y pidiendo
a estos diosses su sabor para no ser descubiertos el perdón de los
quales delitos era de quatro en quatro años como juvileo donde tenían
remisión de ellos en la fiesta de Tezcatlypoea.
La qual fiesta celebrauan con tantas y mas cerimonias que la passada
las quales significare en otro capitulo lo mas breve y especificadamente
que me sea posible porque avnque quiera serlo la diversidad de ritos y serirnonias
que ussauan estas gentesno me da lugar para sello y mas que
el estilo de los yndios de quien voy tomando notigia son bailables en algunas
cossas y muyprolixos en otras asi que por estas ragones no me da
lugar a poder ser tan breue en los capítulos como mi boluntad es en sello
y mas que sino ba especificado conforme al estilo de como passo quedaríaconconfusión
midesseo porlo qual pido no seme atribuyaaquequiero
ser molesto y prolixo pues mi desseo no es sino de dar claridad desta ystoria
y contento al discreto letor.
DüRA.N.—TOM. II. 13
CAPÍTULO LXXXII.1
Del ydolo llamado Tezcatlipocay del modo como erasolenicado.
La fiesta mas principal y solenigada y de mas cerimonias después de
la que hemos tratado era esta del ydolo llamado Tezcatlipoca la qual solenizaua
esta supesticiosa gente con tauta diferencias de ritos y sacrifi-
§ios que era cossa de notaren lo qual mauifestauan la mucha reverencia
que te tenian puesygualauan su solenidadcon lade Huitzilopochtly.Llamauan
á esta fiesta la fiesta de toxcatl fiesta de las del numero de sucalendario
á cuya caussa se soleuizavan dos fiestas vna de las del numero
de su caleudario que era toxcatl y la otra del ydolo Texcatlipoca el qual
ydolo en la ciudad de Mexico era de una piedra muy relumbrante y negra
como agauache piedra de que ellos hacen nauajas y cuchillos para
cortar. En las demás ciudades era de palo entallada en el uua figura de un
honbre todo negro y de las sienes para abajo con la frente ynarices yboca
blanco de color de yndio bestida de algunos atauios galanos asu indiano
modo quanto álo primero tenia unas orejeras de oro y otras de plata
en el labio bajo tenia un begote de un beril cristalino en el qual estaua
metida una pluma berde y otras veces aguí que después de afuera parecía
esmeralda ó rubi era este begote como un geme de largo encima de
una coleta de cabellos que tenia en la caueza. Teniaunaginta de bruñido
oro con que tenia ceñida la cauega la qual tenia por remate una oreja de
oro conunos bahos o vmos pintados en ella quesignificauael oyr los ruegos
yplegarias de los aflixidosy pecadores. De entre esta oreja y la cinta
salian vnas gargotas y plumas de garga blancas uugran manojo dellas al
cuello tenia colgado un joyel de oro tan grande que le cubría todo el pecho.
En los bragos tenia dos braceletes deoro enel onbligo tenia unarica
piedra berde en la mano izquierda tenia un amoxcador de plumas precia-
1 Lám. 5*; Trat. 2?
99
das azules berdes y amarillas las quales salian y nacían de una chaparedonda
de oro muy relumbrante y bruñida como un espejo que era dar á
entender que en aquel espejobia todo lo que se hacia en el mundo y en
la lengua le llamauan ytlachiayan que quiere decir sumirador. Enla ma- no derecha tenia quatro saetas que le significauan el castigo que por los
pecados daua á los malos y asi al ydolo que mas temían no tes descubriese
sus pecados era este.Encuyafiestade quatro enquatro años hauia remisión
de delitos en el qual dia matauan la semejanga de este ydolo en
lasgargantas de los pies tenia beinte cascabeles de oro á los quales llamauan
sonajas de los pies tenia en el pie derecho una mano de venado
atada sienpre que le significaua la lixerega y agilidad en sus obras y poder.
Tenia una manta de red muy bien obrada toda la rednegra yblanca
conuna orla á la redonda de vnas rosas blancasynegras ycoloradas muy
adornadas de plumas con unos gapatos en los pies a su usso y muy labrados
y ricos con el qual aderego estaua á la contina.
El tenplo en que estaua este ydolo era alto y hermosamente edificado
tenia para subir á el ochenta gradas al cabo de las qualeshauiaun remanso
de doce o catorce pies de ancho y junto áel un apossento anchoy largo
de tamaño de una sala la puerta ancha y baja al usso delos edificios
de los yndios esta sala estaua toda entapigada de mantas galanas labradas
á su modo de diversos colores y labores todas llenas de plumas ques
lo que conque estanagion adornan sus aderegosyatavíos. Lapuertade la
pieza estaua sieupre cubierta con un belo o ante puerta de muchas lauores
de suerte que esta cámara sieupre estaua gerrada o escura y el ydolo
oculto y cerrado al quallugar nadie era ossado entrar sino solos los sacerdotes
que paraelculto y servicio deste ydolo estañandiputados. Frontero
de la puerta desta sala arrimado á la paredhauia vn altar del altor
de vn hombre y sobrel vna peana de palo de un palmo de altor sobre la
qual estaua puesto el ydolo en pie. El altar era á la mesma forma que
nuestra sagradareligión xiptiana y la yglesia católica usa el qual cubrían
con mantas curiosas y galanas las mas ricas quedos podian labrar y texer
porque como estas naciones no ussarou de sedas ni la tenian vssauan de
mantas de algodón enperomuy labradas y curiossas de diuerssas labores
y colores. Seruian estas mantas de frontales: también tenian en estapiega
pintadas todas las bigas de pinturas á su tosco modo y sobre la cauega
del ydolo vn guardapolbo adornado de plumería y yusignias deuisas yarmas
muy de ber con otra mucha plumería de diuerssas hechuras guarnecidas
de oro y piedras.
Celebrauase la solemnidad deste ydolo á diez y nuebe de mayo segun
nuestrosmesses, y segunlas suya era la quartafiestade sucalendario á la
100
qual llaman toxcatl sucelebragioneramuy solene y tanto quelaque hemos
relatadonengunabentaja te hacia.Labispera desta fiesta benianlos señores
al tenploy trayan vn bestido nuebo conforme á lo sobre dicho y entregauanlo
álos sacerdotespara que se lo pussiesen al ydolo el qual recibido
yban luegoy bestianselo quitándolelas ropasque tenian bestidaslas
quales guardaríanen vnaspetacascon tantareuerenciacomo nosotros tratamos
los ornamentos y mas en las quales petacas hauia muchos adere-
§os de aquellos y joyas y bragaletes y plumas tan guardadas que no seruian
de cossa ninguna sino de estarse alli adorándolos como al mesmo
Dios.Demás del bestido queáesteydolo ponian que era el que á la contina
tenia este dia le ponian particulares ynsignias de plumas bragaletes
quitasoles adornándole todolo que mas podian.Después decuriossamente
adornado quitarían el ante puerta ó belo que ála entrada tenia para que
fuese bisto de todos y abriendo salia una dignidad de las de aquel templo
que te llamauan titlacahuan bestido á la mesmamanera quel ydolo estaua
con unas rosas en las manos y una flautilla de barro pequeña de vn
sonido muy agudo y buelto ála parte deoriente tocauala flautilla ybuelto
á occidente hacia lo mesmo y buelto al norte lo mesmo yá la partedel
sur. Acauado de tañer suflautilla agíalas quatro partes del mundo todos
los que presentes estauany todos los ausentesque lo oyan ponian el dedo
en el suelo y coxiendo tierra en el lo metían enla boca ycomian aquella
tierra que con el dedo hauian coxido y postrándose todoslloravan llamando
á la escuridad de la noche y al biento rogándoles que no los desamparase
ni olvidase o que les acauase la bida y diese fin á tantos trabajos
como en labida se padegen. En oyendo esta flautilla los ladrones o los
fornicarios o los omegidas o qualquier geuero de delinquentes era tanto
el temor y tristeza que tornauan y algunos se cortauau de tal manera que
no podian decsimular hauer en algo delinquido y asi todos aquellos dias
no pedían otra cossasino que no fuesen sus delitos manifestados derramando
muchas lagrimas con estraña confugion y arrepentimiento ofreciendo
cantidad de enciensoparaaplacar aqueldios. Los balientes y baterosos
honbres y todos los soldados biejos que seguíanla meligia con estraña
agonía y devoción pedían este dia en oyendo la flautilla al dios de
lo criado y al señor por quien bibimos yal sol y á Quetzalcoatl ya Tezcatlipoca
y á Hvitzilopochtly yá Cihuacoatl que eran los principales diosses
que adorauan que les diesebitoria contra sus enemigos y fuerzas para
prendermuchos catibos en la guerra. Hacíase estacerimonia diez dias antes
desta fiesta en losqualesdias esteyndio tañíaesta flautilla en las quatro
partes dichas para que todos higiesen aquella cerimonia de comer
tierra y de pedir á los diosses lascosas quequerían y loque deseauanha101
ciendo oragion algando los ojos al gielo sospirando y gimiendo como gente
que se dolia de sus culpas y pecados aunque el dolerse dellos como en
realidad de verdad se dolían no era sino por temor de la pena corporal
que les dauan y no por la eterna certificandono sauer que en la otra vida
la huuiese tan estrecha y asi se ofrecían á la muerte tan sin pena ni temor
y questo sea asi se manifiesta en pedir este dia que sus pecados no
fuesen manifiestos lo qualhoy en dia les tura el temor de descubrir ymanifestar
sus pecados aun en las confisiones no dándonos crédito en la necesidad
que hay tan estrecha y necesaria de la manifestación de sus pecados
en la confesión temiendo que si allilo manifiestan que le tiene que
benir algún mal corporal o pena no acordándose mas de la eterna que si
no la hubiera por lo qual hacen mal los ministros que en las confesiones
semuestran ásperos y enojados con estos flacos yndios amenazándolos y
amagándolos con las manos conociendo su flaquega y sabiendo quannecesaria
sea labenignidad y mucha pacienciay muestras de amor eu el acto
de la confesión para que no se cometan los sacrilegios que se cometen
ácausa de mostrar seberidad con obras lo qual se hauia de castigar como
caso de ynquisicion dando perpetua privagion de aquel oficio al que tal
hace.
Llegado el mismo dia de la fiesta de Tezcatlypoca juntándose toda la
gente de la ciudad en el patio para celebrar la solenidad de toxcatl que
quiere decir cosa seca donde para mas noticia es de saber que toda esta
fiesta se enderegauaparapediragua del cielo al modo que sedirigen nuestras
rogagiones y letanías las quales sienpre son por el mes de mayo y
asi estos tenian esta fiesta por mayo como queda dicho enpegaua su celebración
a nuebe del dicho mes y acauase a dies y nuebe benida pues la
mañana del mesmo dia solene sacauan los ministros del templo vnas muy
aderegadas andas de mantas de colores dibersas de amarillo berde aguí y
colorado et. Tenian estasandas tantos asideros quantoseran los ministros
que las hauian de llebar los quales salian todos enbixados de negro con
unas cabelleras largas algunos dicen que eran postigas otros que naturales
dejadas crecer pa este efecto a manera de nagareos, trangadala mitad
desta cauellera con unas cintas blancas y con unas bestiduras todas a la
mesma manera quel ydolo estaua bestido encima de aquellas andas ponian
el personaje del idólo que ellos llaniavan la semejanga del dios Tezcatlipoca
sobre la qual ay opinión que erael mesmo de palo questava en
el altar otros queno sino uu yndio que bibole ybarepresentando en aquellas
andas el qual puesto en ellas tomauanlo en los hombros y sacábanlo
en publico al pie de las gradas luego sacauan losmogos recoxidos y mogas
recoxidas de aquel templo unasoga torcida gruesa hecha de maíz tos102
tado y rodeauan todas las andas con ella hechando al cuello alydolo vna
sarta dello y en la cauegaponiéndole una guirnalda delo mesmo a la qual
sogallamauan toxcatldenotandola esterilidady sequedaddel tiempo. Salian
aquellos mogos todos enbixados con mantas de red y con sartas de
maiz tostado alcuello y con guirnaldas delo mesmo. Las mogas salian todas
muy bien bestidas de nuevos aderegos de naguas huipilli con sus sartales
de maiz tostado á los cuellos y en las cauegas tiaxas hechas de barillas
todas cubiertas de aquelmaiz trayan losbragos ylaspiernas enplumadas
deplumas coloradas y los carrillos llenos de color sacauanmuchas
gargantillas deste maiz y poníanlas á losprincipales al cuello yen lascauegas
y en lugar de candelas poníanles vnas rossas en las mauos lo qual
oy en dia lo ussan en algunas solenidadesparticularmente en lafiesta de
la Agengion y en la del Espíritu sancto que cae por mayo y en algunas
que correspondená sus antiguas fiestas beolo y cayo porque beo passar
a todos por ello y tanbien tomomibáculo de rossascomo los demás y boy
considerando la mucha ignorancia nuestra pues podia haber en ello mal.
Después de puesto el ydolo en sus andas tendían por todo aquellugar
mucha cantidad de pencas de maguey en lugar de juncia y por todas las
gradaspor engima de estas pencas puestas sobre los honbros aquellasandas
las lleuaban con aquel ydolo encima en procesión por dentro del gircuito
del patio lleuaudo delante de si dos sacerdotes con dos braceros o
encensarios de barro encenzaudo al ydolo yendo y hiñiendo muy amenudo
a engengalle donde cada vez quehechaua aquel encienso algaua elbrago
en alto tanto quanto podia estenderte hacieudo aquella cerimonia al
ydolo y al sol pidiéndoles subiessen sus ruegos y petigiones al cielo como
subiaaquelhumo odorífero á lo alto. Toda la demás gente se estauaqueda
en medio del patio boluieudose en redondo hacia la parte donde yba
el ydolo los quales teuian en las manos unas sogas de nequen nuebas de
abraga con uuñudo al cauo y con aquellas se degeplinaban dándose muchos
golpes y recios en las espaldas a la mesma manera que nosotrosnos
degeplinamos. Toda la cerca delpatio y las almenas del estauan llenas de
ramas y rossas taubien aderegadasy compuestas de tauta frescura que
eracosa de gran contento deber eladerego festibalquehauia. Acauada esta
progesion tomaua á subir su ydolo a su lugar yasieuto acabado deponer
salian tanta cantidad de yudiosconrossasaderegadas dedibersas maneras
a su modo con diuersas hechuras y colores y henchían el altar yla
piegay todo el patiguelodellas que noparecía sino aderego demonumento.
Estas rossasponianpor su manolos sacerdotes administrándoselas los
maucevos desde afuera y quedauase asi abierto por aquel dia sin echar
el belo.
103
Hecho lo susodicho salian a ofrecer todos de lo que era usso ycostumbre
ofrecer en semejantes solenidades conbiene a sauer mantas joyaspiedras
copal desto se ofregia grandísima cantidad palos de tea manojos de
magorcascodornices todo de boto ypromessaqueentreañohauian hechode
ofrecer aquel dia algo aaquella solenidad. Enel ofrecer de las codornices
auia una cerimonia muy natural ala que enla leybieja se hacia y es que
trayan codornices a ofrecer los pobres y entregauansela al sacerdote y el
sacerdote tomauala y con la mano arraucauale la cauega y hechauala al
pie del altar donde se escurría la ssangre de aquella codorniz y assi hacia
a todas quantas se ofrecían, la cual cerimonia aliaremos al propio en el
primer capitulo del levítico. Otras ofrendas hauia de comidas cada vna como
les ayudaua la posibilidad todas las qualesofrendas eran de losministros
del templo y assi ellos las algaban todas y las metían en los aposentos
y dormitorios que alli tenian donde después de haver ofrecido se yba
la gente a comer a sus lugares y cassas quedando la fiesta asi suspensa
hasta después de hauer comido y esto era la gente del pueblo porque acá
en el templo todas aquellas mogas que dixe adornadas y aderegadas de
huipilli y naguas llenas de cadenas de maiz tostado y tiaras en las cauegas
y color en los rostros y enplumados los bragos y piernas y los mogos
enbixados con sus mantas de red y gargantillas y guirnaldas de maiz tostado
con sus plumas de gargotas y begotes postigos, se ocupavan en servir
al ydolo de todo lo necesario a su comida la qual comida guissanan
otras mugeres que hauian hecho boto de ocuparse aquel dia en hacer de
comer al ydolo y serville en aquello en el temido y no fuera y asi se benian
todas las que hauian hecho boto aquel dia en amaneciendo y ofrecíanse
á las dignidades y prepossitos del templo y decíanles como benian
a cumplir el boto que hauian hecho de hacer la comida á Texcatlypoca y
asi la hacian con mucha diligencia y cuidado y cou tanta diferencia de
manjares y de géneros de pan que era estraña cossa.
Hecha esta comida y llegada la hora de comer que erael medio dia salian
todas aquellas doncellas de que queda hecha mención todas en renglera
con un cestillo de pan en la una mano y en la otrauna escudilla de
guissado de todas las diferencias posibles para el qual seruicio se hauian
puesto en el circuito de la boca un cerco negro. Trayan delante de si estas
mogas un biejo que servia de mastresala al ydolo, y como de guión
destas doncellas benia bestido con una sobrepelliz que le daba a las pantorrillas
blanca con muchos rapacejos por orla encima desta sobrepelliz
traya un jubón sin mangas a manera de sanbenito de cuero colorado,por
mangas traya unas como alas colgando otras largas: destas alas salian
unas cintas anchas de las quales colgaua al medio de las espaldasunaca104
lauaga mediana la qual por unos agugeridosque tenia estaua toda yngerta
de rossas en esta calauaga benian muchas pelotidas de piciete y otras
de tizne esta calauagallamauau yyetecon. Este biejoybadelante guiando
muy humilde y contritomuy baja la cauega y en degandoal puesto que
era al pie de las gradashumillauasse y haciéndose a un ladollegauanlas
mogas con su comida,la ybau poniendo por sus rengleras llegando unaa
una a ponerlo que traya. Enhabiéndola puesto tornaua el biejo a guiadas
y bolbianse a sus recoximientos acauadas ellas de entrar salian los
mancebos y ministros de aquel templo y algauan dealli aquellacomiday
metíanla a los apossentos donde estauan los que damauan (calmeca teteuctin)
que eran las dignidades de aquel tenplo y sacerdotes y ministros
del tes qualeshauian ayunadocinco dias a rreo queno hauiancomido sino
una vez al dia sola apartados de sus mugeres todos aquellos cinco dias
que no salian deltenplo azotándose con aquellas sogas que abajo queda
dicho sacrificándose y martirigandose al demonio, metida aquella comida
que la deuian de estar esperando como la salvagion comian astano poder
mas de aquella comida diuina que assi la llamaban de la cual comida a
neno-uno era licito comer sino a solos ellos y guardauan con tanto cuidado
y temor que nadie ossaua comer della aunque labiese alli puesta yestuviese
muy muerto de hambre lo qual hallaras en el levitico mandado
por Dios a Moyseu yaplicadoa Arou y a ssus hijos y a los sacerdotes del
tenplo y serviciales del conbiene a ssaver á solos los barones de aquella
estirpe y generación.
En acauando de comer tornaua la gente de la ciudad a recoxerse en el
patio del templo a ber y celebrar el fin de la fiesta donde después de recoxida
sacauanun yndio esclauo que hauia representadoal ydolo un año
bestido y aderegado y honrrado como elmesmo ydolo y haciéndoles todos
reuereucia lo entregarían á los sacrificadores que salian al mesmo tienpo
aderegados y bestidos a la mesma manera que atrás queda dicho tomándoles
los quatro de pies y mauos el papa le cortaua el pecho y le sacaua
el coragon y lo algaua conla mano todo lo que podia estender el brago a
lo alto y daba el baho al sol y después de un espacio de ave ruaría que lo
tenia asiarrojábalo al ydoloyal muerto dauancon elpor las gradas abajo.
Muerto tezcatlipoca llegauanse aun lugar que le llamauan (yxtiuacan)
consagrado para aquel efecto y saliau aquellos mogos y mogas con el aderego
dicho tañéndoles. Las dignidades del templo baylaban y cantauan
puestos en orden junto al atambor andando en rueda todos los señores
aderegados y bestidos con las ynsiguias que los mogos trayan y dello con
tiaras en las cauegas á la manera que las mogas las traían andando un
aderego y rebuelto con aquella soga de maíz tostado que diximos que se
105
llamaua toxcatl a quien era la seguuda fiesta y solenidad en este dia no
morían mas deste yndio porque era ordenaugaycerimonia que solamente
de quatro en quatro años muriesen otros con el a los quales llamauan
(imalacualhuan) que quiere decir los presos de su comida y quando estos
morían era el año de su jubileo y yndulgencia.
Apuestas del sol artos de tañer y cantar y de comer y beber ybanse
aquellas mogas a susretraimientos y tornauan uuos platos de barrograndes
como fuentes y llenos de tzoales amassados con miel cubiertos con
unas mantas pintadasconunas calabernas de muertes y guessoscrugados
y lleuaban colagion al ydolo y subían hasta elpatiguelo questaua delante
de la puerta del adoratorio y poniaulo alli llendo su mastresala delante y
luego se bajauan y acauadas de bajar aquellos mangebos todos puestos
en orden con sus cañas en las manos arremetían á las gradas yarrojauan
sus baras á lo alto y después de arrojadas subian por las gradas del templo
arriba unos a porfia de otros pugnando de llegarlos uuos primero que
los otros álos platos de colagion y a las dignidades del templo tenian
quenta con el primero que llegaua y con el seguudoycon el terceroy con
elquarto.Del quinto ni de los demás no se hacia casso astaque llegauan
todos y arreuatauanaquellos tamales de miel ylleuabanlo como reliquias.
A los quatro que dixe hauian llegado primero los tomaríanen medio las
dignidades yancianos del templo yconmucha honrra losmetíanalos aposentos
ylos bañauau y dauanmuchos aderegos y desde eu adelante como
a honbres señalados los respetarían y hourrauau. Acabada la pressacelebrada
con mucho regocijo y aigagara todas aquellas mogas que hauian
servido al ydolo y mogos de que hemos heñido tratando les dauan libertad
para que se fuessen y asi eu orden unas tras otras salian para yrse.
Al tiempo quedas salian estauau todos los muchachos de los colegios y
escuelas a la puerta delpatio todos cou pelotas de xuucia en las manos
y al salir que saliau las apedrearían y burlarían dellas como de genteque
se yba del seruicio del ydolo cou liuertad de hager de su persona a suboluntad
y conesto se daua fin á la fiesta y solenidad de Tezcatlypoca yde
toxcatl que sibienhemos notado tantas cerimonias y mas a tenido como
la Hvitzilopochtly de quien tratamos en el capitulo pasado y por que nos
hemos detenido mucho en este capitulo passaremos a tratar en otro del
edificio del tenplo en questaua y de la seguuda manera con que te tenian
y pintauan y de los sacerdotes que en elserbian ycerimonias que tenian.
Duran.—Tom. n. 11
CAPITULO LXXXIII.1
Del edificioque el templo de Tezcatlipocatenia y del orden que entrelas dignidades del hauia
y cerimonias.
En la gran ciudad de mexico y en la de Tetzcocoque eran las dos mas
insignesde la tierra y donde hauia y floresia todala pulicia y buenorden
y concierto assi en las cossas degouierno como en el cumplimiento de los
ritos y cerimonias de los diosses con todoel orden y concierto del mundo
tenian á esteydolo Tezcatlipoca de dos maneras o en dos efigies pintado:
la una manera dela suerteque en elcapitulo passado queda dicho: la otra
manera era como agora contare y beran la pintura desta oja donde esta
señalada donde paramas claridad es de sauer que en mexico y en Tetzcoco
(como digo) a quienlas demás Villas y ciudades seguían en costunbres
y ritos leies y ordenangas tenian a este ydolo en un tenplo, ya no de
la mauera que atrás contamos en pie y bestido lleno de miliensignias sino
sentado en un asentadero de palo a su modo bestido de unamanta colorada
toda labrada de calaberas de muertos y guessos cruzados y en la
mano izquierdauna rodela blanca con cinco copos de algodónpuestos en
cruz en ella que son los bestidos del cielo y en la mano derechauna bara
aiTojadiga amenagando con ella el brago muy estendido que parecía querella
arrojar la qual bara estaua puestaen un amiento. Dentro la rodela
salian quatro flechas estaua conunsenblaute y denuedo ayrado el cuerpo
todo eubixado de negro y la cauega toda enplumada con plumas de codornices
teníanlo por dios que ynbiaba las secas y hanbres y esterelidad
de tiempos y pestilencias y assi en esta segundaefigie le pintauan regurosso
y ayrado de donde sucedía que todas las mugeres que tenian niños
enfermos luego acudían a este tenplo ofreciendo estos niños a este dios.
1 TTat. 2?, Lám. 5?
107
Trayanlos ante los sacerdoteslos quales tomabanlos niños y poníanlosel
traje y ynsignias del ydolo que era enbijallos con el betún del dios y enplumalles
la cauega con plumas de codoruiges o de gallinas conformealo
que ussa la debogion de los xpistianos de ofrecer los niños á los santos de
las ordenes echándoles elhabito de santo Domingoo de sanFrancisco ode
san Agustín de lo qual queda auisado el celosso de la honrra de dios que
todas las beces que biere a los niños destos yndios enplumadas las cauegas
sepa questan ofrecidos a este ydolo y cunple el boto que su madrehigo
de traello enbijado y enplumado y podra mandado quitar y castigar y
merecerá en ello el cielo qualquier sierbo de dios el betún con que enbijauan
y oy en día los he bisto enbixados algunos niños era el mismo con
que enbixauan á este ydolo y con que los sacerdotes y ministros deste
tenplo se enbixauan quando yban á los montes a ofrecer sacrificios con lo
qual ybanmuy seguros sin ningún temor especialmente que las mas beces
yban de noche.
Este tenplo eu mexico estaba edificado en el mesmo lugar questa edificada
lacassa argobispal donde si bien ha notado el que eu ellas ha entrado
bera ser toda edificada sobre terrapleno sin tener apossentos bajos
sino todo magiso el primer suelo. Alli estaua este ydolo en su tenplo no
menos galano y torreado y almenado quel de Hvitzilopochtly edificado
con tanta curiosidad de efigies y tallas y rebocados que aplacia qualquiera
bista tenia dentro de su patio y cerca muchos aposentos vnas de las
dignidades de aquel tenplo que hauia particulares pues eran como yglesiascatedrales
especialmentelos tenplosde los diossesmaspremineutes poique
otros hauiaque noeran sino como parroquias como de cada uno yremos
declarando avia,tanbien apossentosde mancebos recoxidos que servian
ya en el culto y cerimonias alos biejos prebendados guardandosu recoximiento
y pobrega y obediencia yexercitaudose yaen lamesmapenitencia
que los hancianos. Hauia tanbien aposentos de mogas recoxidas y religiosas
de las quales tratamos eu el capitulo passado yde su traxeyexercicio
y de lo que servian al ydolo en su fiesta y el modo con que se aderegabanpara
ella como lo beras pintado enla presente hoja.1
Antes que pasemos á tratar de los demás ydolos en particular quiero
tratar de los sacerdotes deste templo y de sus cerimonias y traxesu manera
su forma y havito y de todos los demás servidores del doudepor hauer
cossas que notar quisse hacer particular capitulo de su relagion con
la mucha y áspera penitencia que hacian, el rigor con que se tratauan y
el tesson con que perseberaban en aquellos pesados y sangrientos exerci-
1 Trat. 2?, Lám. si? B.
108
cios. Los sacerdotes y dignidades deste templo no eran gente diputada
para el servicio del comolo eran los que seruian aHvitzilopochtli quehauian
de ser ciertos varrios particulares. En este templo no erandessa manera
sino una jenteofrecida desde su niñez al templo que sus padres y
madres como agora las enbian á las yglesias para que sirvan en el altar
o como mogos de coro que enseñándose alli a cantar y regar y aestudiar
se aficionan a ser ecleciasticos y los ordenan y bienen a subir en las prebendas
y dignidades como hau subido muchos virtuosos hijos de becinos
que los conocí yoconopas coloradassubiendo de cirial ycetro, destamesma
manera ponian los padres en los templos en el tiempo de su infidelidad
ofreciéndolos a los dioses para que fuesen guardados y anparados dedos
y esto haciancuando los bian enfermos o en algúnpeligro por ser lagente
que mas ama a sus hijos que ay nagion en el mundo. Asi los ofrecían
alos dioses para que alli se criaseu y deprendiesen a servir en el templo
y buenas costumbres y juntamente las cerimonias y culto de los dioses.
Destos niños auia cassa particular como escuela ó pupilage donde hauia
gran numero de muchachos los quales tenian ayos y maestros quelesenseñauan
y yndustriaban en buenos yloables exercícios ycostumbres aser
bien criados a tener reverencia a los mayores a servir a obedecer dandotes
documentos como hauian de servir alos señorespara cauer entre ellos
y sauelles ser agradables, alli los enseñauan a cantar a dangar y a otras
milisotitegas. Tambiénlos yndustriaban(sic)exerciciosdeguerraa tiraruna
flecha apunteria a tirar una fisga o baras tostadas con amientes a mandar
bien una rodela y espada haciéndolos dormir mal y comer peor para
que desde niños supiesen de trauajos y no se criasen con regalo. En esta
casa hauia muchos de todo genero de perssonas asi hijos de priucipales
como de gente baja y aunque todos estaban deunapuertaadentrolos hijos
de los reyes y de los grandes sienpre estauanmas respetados ymirados
trayendoles las comidas de sus cassas eu particular especialmente á
los hijos de Montezuma y de otrosbalerosos principales y señores que tenian
alli sus hijos encomendados a los biejos que mirasen por ellos. Predicauanles
y amonestauanles el bibir castamente y el ayunar el comer y
beber tenpladamente y con reposso y mesura y no apresuradamenteprobándolos
cou algunos trauajos y pessados exercigiosparaconocer en ellos
lo que aprouechauau enla birtud. A estacassa llamaban telpochcalli que
quiere decir cassa de maugebos o de muchachos donde después de ya criados
y enceñados en los exercicios dichos consideraban enelloslaynclinacion
que tenian y a lo que mas se aplicauan y ynclinauan. Se tebian con
ánimos y brío de ir a la guerraen teniendo edad luego enofreciéndose coyuntura
en achaque de quelleuase la comida ybastimentoalos soldados
109
lo enbiauanpara que alia biese lo que passaba y el trauajo que se padecíapara
que perdiese el miedo y muchas beces les hechauan unas cargas
pesadas para que mostrando animo en aquello con mas facilidad los admitiesen
ala compañía de los soldados y asi acontecía muchas beces yr
con carga al campo y boluer por capitán y con insignias de balerosso y
otros quererse señalar tanto que quedauan presoso muertos en el campo
por que muchas veces antes se dejauanhacer pedagos que dexarseprender
y por la mayor parte los que a esto se inclinauan erau los hijos de
balerosos honbres de señores y caualleros gente principallo qual es general
en todas las naciones del mundo los tales bien nacidos yr a señalarse
sus personas en defensa de su ley ypor sureyypor lapatria yparaylustrar
sus personas y linages.
Otros se aplicaban y ynclinauan a religión y recogimiento a los quales
en conogiendoles la yncl¡nación y desto luego los apartarían y trayan a
los apossentos del mesmo tenplo y dormitorios poniéndoles las ynsignias
de ecleciasticos como se ussa en nuestra yglesia sagradaque en ynclinandose
los mogos a ser eclesiásticos luego les ponen un manteoy uubonete
que son ynsignias y havito eclesiástico ordenándolos luego de corona y
grados. Asi a estosnaturales los sacauan destos colegios y escuelas donde
deprendían las cerimonias y culto de los ydolos y los passauan a otras
cassas yapossentosde masauctoridad a lacual cassallamauan tlamacazcalliestenombre
dicho se compone de tlamacaz que quiere decir honbre perfecto
y de calli que quiere decir cassa y asi la llamauan cassa de mangebos
ya eu la perfecta edad de su juventud. Y asi tenían estos yndios
quatro bocablos para diferenciar sus edades el primero era piltzintli ques
como nosotros decimos puericia: el segundo era tlamacazqui que quiere
tanto decir como juventud: el tercero era tlapaliuhqui que quieredecir ya
la edad madura y perfecta, y huehuetqui que quiere degir bejez la qual
bejez era en mucho tenida y reverenciadaentre estas uagionesy lo es hoy
dia entre los señores hagiendo mucho casso dedos y de su pareger y consejo
sin el qual no se hage nada. Trayan pues estos mangehos a esta casa
de mas autoridad en la qual cassa y apossentos allaua otros maestros
y perlados que los guardauany enponian y enseñarían en lo que les faltaba
de deprender los quales desdel dia que entraríanen estesegundolugar
lo primero que hacian era dexar crecer el cauello como (nazareos) lo
segundo enbixarse de pies a cauega con un betún negro cauellos y todo
que de la mucha tizne que en ellos se ponian mojada benianacriar unas
plantas en ellos y a ponérseles como unas trengas que no parecían sino
clines de cariado enchrisnexadaslos quales con ellargo tiempo lesbenian
a dar a las corbas y era tanto el peso qua traían en la cauega que hacian
110
-n-andisirna penitencia con el. Este cauello no lo cercenauan ni cortauan
hasta que morían o asta que ya muy biejos los jubilaban yponian encargos
de regimiento ó otros oficios honrrosos en la república que ellos llamauan
tlacuyotl ques como nosotros degimos los grandes en la corte de
su magestad. Trayan estos la cauelleras trangadas otros conunas trangaderas
de algodón blanco tanto no mas de cuanto toman seis dedos. A estas
cauelleras asi tiznadas y entramadas llamarían papa oy en diahe bisto
niños crecido el cauello y tiznado con este betún que se lo ponen las
madres a ymitacion quiga de aquellos sus antepagados y traende la tizne
tan enmarañado el cauello (y tiznado con estebetún) que sinoes cortandolo
no hay remedio de desenmarañarlo. Elordinario tizne era de humo
de tea la qual tea y humo fue muy tenido y reuerenciado antiguamente
y era particular ofrenda de los diosses con esta tizne estauansiempre enbixados
de los pies ála cauega que no paregiau sinonegros muy ategados
y este enbixado con solo tizne de ocote era el cotidiano porque quando
hauian de ir a sacrificar especialmentea encender encieugos alas espesuras
y cuubres de los montes altos y alas cuebas escuras y temerosas donde
tenian sus ydolos y hacian susparticulares cerimonias para perder todo
temor y cobrar gran animo se enbixaban con otro betún diferente al
qual llamauan teotlaqually que quiere degir comida de Dios yesta comida
de dios era conforme al dios que la comia la qual era toda hecha de
savandijas pougoñogas conbiene a saber de arañas alacranes ciento pies
salamanquesas biboras et. las quales recogíanlos mochachos destos colexios
y las tenian recoxidas muchas en cantidad para quando los sacerdotes
las pedían como los pages de palacio se proveen de mondadientes para
la messa de los señores. Asi estos mochachos el tiempo que lesbagaba
andauan a caga destas savaudixas mortíferas y si acasso yendo a otra
cualquiera cossa topaua alguna asi ponia el cuidado en cagada como si
fuera en ello la bida de donde a benido a no temer estos yndios a tratar
estas savandijas con la mano como si no fueran peligrossas yasquerosas.
Para hacer estacomida de dios con que seenbixauan enlos tienpos dichos
tomarían los sacerdotes y ministros de los tenplos y en particular
deste que bamos tratando todas aquellas savaudixas dichas yquemavanlas
en el bracero de dios questaua en el tenplo y después de quemadas
echauan aquella cenizaen vnos morteros yjuntamentemucho picietlques
vna yerba que los yndios ussan para amortiguar las carnes y no sentir el
travajo ques a la mesma manera que beleño de españa el qual rebuelto
con cal pierde la fuerga que tiene de matar aunque no la de almadiar y
desbaneger y ser nocibo al estomago. Desta yema echauan en aquellos
morteros y algunos alacranes y arañas bibas y ciento pies y alli lo maxa111
uan y hacian un ynguento endemoniado idiondo ymortífero. Despuésde
majado echábanle una semilla molida que llamauan ololiuhquique seponen
los yndios y la beben para solo ber bisiones el qual tiene efecto de
enborrachar y gussanos negros peludos que solo el pelo tiene pongoña y
lastima á los que toca. Todo esto amassauan junto con tizne y echavanlo
en unas olletas y xicaras y poníanla delante deste dios como comida
divina los quales enbixados con ella era imposible dexar de boluersebruxos
o demonios y ber y hablar al demonio pues debía de ser este ynguento
hecho para el effecto como aquel con que seuntan las brujas guarde
ntro. Señor esta mi obra de dar auisso aalguna matronahonrrada que lo
quiera experimentar como asno deoroque pensando volversepajarito erro
el botecillo y tornóse asno como lo quentala tabula que desto trata.
Enbixados estos sacerdotes con esta massa perdían todo temor matarían
los honbres en los sacrificios con grandissima ossadia yban de noche y solos
asi enbixados a los montes a las cuebas escuras a las quebradas sonbrias
y temerossas todos sin temor de que nada les enpegiese ni ossase
hacelles mal, lleuando como por anparo la comida divina con que yban
untados meuospregiando las fieras teniendo por muy aberiguado que los
leones tigres y otras fieras alimañas nogiuas que en los montes se crian
huyrian dedos por virtud de aquelbetún de dios (y por mejor decir) del
diablo y aunque no huyessen del betuu huyrian de ber unretrato del demonio
en que yban trasformados.
También servia esta medicina o betuu pa curar los enfermos y los niñospara
lo qualle llamauan medicina divina y asi acudían de todas partes
a las dignidades deste tenplo como a saludadores para que les aplicasen
la medicina divina y asi los enbixauau con ella la parte enferma y
donde sentían dolor y sentían notable alibio la caussaesalo que ami me
parece y como lo he persuadido a muchos destosnaturales que cou estraña
sé y confianza lo han ussado en sus enfermedades que como el picietl
y el ololinhqui tienen estraña virtudde desbanecer y almadiar que aplicado
por bia de enplasto amortigua las carnes y esto solo por si quanto
mas rebuelto con tanto genero de pongoña es aberiguado que puesto sobre
qualquier dolor amortiguaría y daria descanso y assi curando estos
Sacerdotes con este betún o yngueutoyuntándoles el cuerpo conel amortiguados
con la fuerga del picietl y ololinhqui parecíales effecto de inprovisso
y cossa celestial y asi acudían a estos sacerdotes como a honbres
santos los quales trayan engañados y enbanecidos a los ignorantes persuadiéndoles
quanto querían de agüeros y supesticiones como hoy en dia
creo se lo persuadenhaciéndoles acudir todavíahacer susmedicinas ycerimonias
satánicas y persuadir en ello con tanta facilidad que no sera me112
nester dalles tormento ni amegallos con la rueda de navajas en que pussieron
a santa catalina ni con lasparrillas de san lorengo porque bastara
decides los biejos que si quieren uo morir o que no se muera suhijo que
haga lo que los antiguos ydolatras hacian yluego sin mas dilagion a trueque
de que no muera su hijo o su marido acudirán a los rittos antiguos
y suspesticiones como es a las ofreudas del copal y del ollin y delos cuales
y tortillas a la supesticion de la tizne y de las plumas y del tresquilar
de las cauegas deatalles papelillos de ceniza a los pescuegos el pasalles
el engensario de los diosses por encima de la cauega lleno de brasa y copal
el atalles hilos de colores alagargantay gueceguelosdeculebras conteguelas
garcillos que se bañen a tal y tal hora que belén de noche a un
fogón de fuego y que no coman otro pau sino lo que a sido ofrecido á los
diosses y luego acuden a los sopladores de los baños y a los chupadores
y a los refregadoreslo qual oy en dia se ha aliado en alguuos tan bibo y
tan de ordinario sin nosotros enteudello ni sauello como agora sesenta
años en su infidelidad y lo que peor es que como eran tan ynclinados a
agüeros (que cierto le eran por estremo) luegoacudían lossortilegios que
con maizes o con medidos de yllo echauan suertes yalosqueadibinabau
mirando en los lebrillos de agua a los quales baya dios apocando poco a
poco ya no creo ha quedado nenguno si alguno hauia.
Después de dicho lo que hemos tratado de estosministros es menester
declarar delculto y servicio que hacian al ydolo cada dia y de su áspera
penitencia donde sera necesario ber su modo y pintura para que entendamos
bista su figura con mas facilidad lo que de ellos escribiremos los
quales erau a la manera que aquibes.J
Vista su figura es de sauer quel exergigio destos era eugensar al ydolo
quatro beces entre dia y noche con aquel engensario que en la mano binaos
que tenia y era a las oras que diré: la primera en amaneciendo y la
otra a medio dia, y la otra a la oración y la quarta a media noche, a la
mesma ora que nosotros nosleuantamos a degir maytiues. A esta mesma
ora se leuantauau todas las dignidades y preueudas de aquel templo
y en lugar de campanas tornauan los quellamamos tlamacazque vnoscaracotes
grandes, y otros unas flautillas y tañían granrato uusonido triste
y endemoniado. Después de hauer tañido salia elsemanero de aquellasemana
bestido con una ropa larga hasta lascorbas como almatica ycon su
brasero o ensengario en la mano lleno de brassa delfogón de dios y en la
otra mano una bolsa llena de engieuso. Echaría de aquel engienso en el
ensengario y entraua al ydolo y encensaua álamesmamanera que agora
1 Lám. 6* Trat. 2?
113
encienganlos sacerdoteseldivino altar algando la mano asia arriba y tornándola
abajo. Dejaualuego el engensario al qualllamauan (tlemaitl) y
tomaua luego uua manta y sacudía el altar y las mantas questauau por
ornato de lapiega estando ya la piega bienllena de vino de aquel encienso
salíase a su recoximiento lo mesmo haciau en amanegiendocon el mesmo
sonido de caracoles y a medio dia y a la oración todos los dias sin faltar
un dia tan solo. Acauada la cerimonia que a media uoche se hacia luego
se yban a un lugar de unaancha piegadonde hauiamuchos assentaderos
de palo y de juncia yalli se sentauany tomauau cadauno supuyade maguey
ypungauanse las pautorrillas junto ála espinilla y esprimian la sangre
y untauanse las sienes con ella. Después de untadas las sienes la demas
sangreuntauanconella todaslaspuyascon que se pungauan ysacrificauan
y poníanlasentre las almenas de lacerca del patiohincadas eu uuas
pelotasde paja grandes queallihauia de ordinario para aquel efecto muy
enrramadas y dexauanlas alli paraque aliándolas biesen todos la penitengia
y martirio que eu si mesmos hacian como hombres que hacian penitenciapor
elpueblo. Destaspuias auia en apossentos gran numero dellas
eu este templo acaussa de que las yban quitando cada dia y guardandoy
poniendootras de nuebo por que no hauia de seuir ninguna puia dos beces.
Destas puias quemaron los padres de san francisco gran numero de
ellas en su llegada y los españoles aliáronlas tan guardadas y con tanta
beneragion que era cossa de marauilla teniéndolas eu memoria de la mucha
sangre que derramaban en acabando el sacrificio salian todos aaquellamesma
ora del templo ybanse a uua laguuilla.que teniau hacia la beracruz
que teuia pornombre (acapan) que quiere degir agua sangrienta y
alli se lañaban de aquella saugre que se hauian puesto en las sienes ylauaudosecomo
hombres yumuudos de las culpas que aquel dia hauian cometido.
Después de lauados boluiause al templo y luego se tornauan a
enbixar con aquella tizne. Luegolos mayorales mandaban á los seruidores
del templo que barriesen el patio las gradas que lo eurramasen todo
que fuesen por leña porque era cerimonia que niuguua leña se quemase
sino solo aquella quedos trayan y no la podian traer otros por serpara el
brasero diuino queellos llamauau,en el qual brasero eternalmeute no habia
de faltar lumbreni se hauia de apagar jamasconel mesmo cuidadoque
agoraponemos deque la lanpara este siempre encendida ante el santísimo
sacramento estos y no otros hauiau de enrramar y aderegarlos tenplos el
qual oficio ha quedadohasta el dia de oy a losmancebos los quales enrraman
las iglesias ylas aderegau de ramosrosas y juncia paralo qual tienen
sus capitanes y mandoncillos que entre ellos llaman (telpochtlatoque) y
permítesehiendo que en ellono sealia supertigion sinoantiguacostumbre.
Duran.—Tom. n. 15
114
También hagian estos sacerdotes otras grandes penitencias como era
ayunar diez y cinco dias, siete dias arreo antes de algunas fiestas principales
a manera de quatro tenporas: guardauan continencia y muchos de
ellospor no benir a caer en alguna flaquegase endianpor mediolosmienbros
biriles y se hacian mili cosas para boluerse impotentes por no ofender
a sus dioses. No bebían bino: dormían muy poco por que los mas de
sus exercicios eran de noche como era atigar la lunbre yr a los cerros a
ofrecer sacrificios por los que se les encomendauan y era tan ordinario el
ocurrir aellos que fuesen a ofrecer sacrificios por ellos a los montes lleuando
ofrendas de engiengo y comida y bino y ollin y caxetillos y escodillexas
y gestillos como lo es agora el traer la limosna para que tes digan
una misao como lo era en la leybieja ofrecer becerros corderos cabrones
et. alos sacerdotes por los pecados. En fin ellos se martirigabánbrauisimamente
y con sus grandes penitencias estauan hechos mártires del demonio
a trueque de que los subiesen en opinión de santos y deayunadores
y penitencieros y el que mas penitenciapodia hacer mas hacia para
ser tenido en mas opinión y asi los llamauan (tlamaceuhque) y mocauhque
que quiere decir penitentes y abstinentes de lo qualrecibían gran
contento y banagloria.
Tanbien tenian oficio de yr a enterrar los muertos y hagellos osequias
y a unos enterrauan en sus sementeras ya otros enlos patios de susmesmas
casas a otros Ileuauan a los sacrificadores de los montes a otros quemaban
yles enterrauan las ceuigas en los cues y a ninguno enterrauan
que no lo bistiesen toda quanta ropa de mantas y bragueros tenia y joyas
piedras en fin todo que no dexauan cossa y si le quemauan en laolla
en donde echauan las cenigas alli echauan las joyas y las piedras por ricas
que fuesen. A estos cantauan cantares funerales como responsos y
los lamentarían y hacian grandes cerimonias en estos mortuorios comian
ybebían y siera persona de calidad dauan mantas a todoslos que hauian
acudido al entierro. A estos tenian quatro dias tendidos en un aposento
hasta que acudiesen de todas las partes donde era conocido los quales
trayan presentesal muerto y si erarey eseñor de algúnpueblo el muerto,
le ofrecían esclavos para que losmatasen con el para que le fuesen aliaa
seruir. Matauan al sacerdote o capellán que tenia por que todos los señores
tenian un capellán que dentro de cassa le administraría lascerimonias
matauaule para que fuese áadministralle alia las cerimonias. Matauan
al mastresala que le hauia sentido y al copero alos corcobados y
corcobadas y enanos que les hauian servido lo qualbera grandeza entre
los señores servirsede corcouados y las señoras de corcouadas. Matauan
las molenderas para que fuesen alia a molelle y hacelles pan a el otro
115
mundo y porqueno tuuiese pobregaalia enterrauan con elmucha riquega
de oro plata joyas piedras ricas mantas orejeras begotes bragaletes plumas:
y silo quemauan juntamente quemauan toda aquella gente que hauian
muerto para su servicio y reboluian todaaquellaceniga yechauanla
asirebuelta yenterrábanla congransolenidad. Turaríanlasosequias diez
dias de lamentables y llorossos cantos los quales he trabajado sauer que
contenían con todas mis fuergas y no he podido sacar que cantares fuesen
nihaauido yndio que me los quiera declarar respondiéndome que no
se acuerdan ya piega á nro. dios sea berdad y que esténraydos de su memoria
pero temo que no lo están en algunos porque como ellos tenian sus
fiestas de difuntosuna de difuntos menores y otra de mayorescreo (y sin
creo) podremos afirmar que mezclaran algo dello con nuestra fiestade difuntos
como mezclan con las demás cantando sus funeralesresponssos
llorando sus señores y diosses antiguos y porque no lo entendamos dicen
que no se acuerdan ya dedos. Estos sacerdotes sacavan a todos los que
lo pedían con particulares cerimonias y tantas que fuera menester hacer
particular capitulo dellas perobastara decir aqui algunas para dar el auisso
que pretendo y por que no muchos dias antes que esto se escribiese
halle que después de hauer yo casado unos mogos y mogas con toda la
solenidad y cerimonias quel sacramento demanda acauados de salir de
la yglesia los lleuaron a cassa de los biejos y biejas y los tornaron á cassar
con las cerimonias y ritos antiguos los quales son.
Primeramente el sacerdote toma porlamano á losnouios yles pregunta
si se quieren casar y sauida la boluntad de anbos tornauan la manta
del y la manta ó camissa della y atauanlos haciendo vnñudo y asi atados
lleuabanlos a la cassa della donde tenian un fogón de fuego encendido y
aella hagianle dar siete bueltas a rededor de aquel fogón. Dadas las sietebueltas
sentauanlos juntos con una estera nueba juntoal mesmo fogón
y dexauaulos alli donde consumían el matrimonio. Ponian la estera nueba
y que nunca se huuiese estrenado por cerimonia del nuebo hegesoá la
nueba muger y donde se manifestasen las muestras dela birgiuidaddella
la qual entre los principales y señores era muy mirado y celevrado y si
parecía no estar birgen para que seconociese sumal recado asi della como
de los padres horadarían todos los cestillos por auajo con los que dauan
de la comida en el banquete y horadauan los platos y las escudillas
y asiconocian todos losconuidadoshauer ydo nouia al tálamolo qual sentían
mucho los padres y lo llorauan. Empero si estaua comohauia de estar
auia ofrendas á los diosses y gran banquete vno en cassa della y otro
en cassa del. Quandola lleuabanasu cassay ponian pormemoria lo quel
tenia todo asi de joyas como de probision de cassa tierras y cassas y en
116
otra memoria lo queda traya las quales memorias guardauan los padres
de los despossadosy señorcillos de los barrios porque si por bentura se
biniessena descassar como era usso y costunbre entre ellos en no llebandose
bien pedir diborcio hacian partición de los bienes conforme á lo que
cada uno truxo poniendo a cada vno en libertad dando a el los hijos y á
ellas las hijas cou todo el recaudo mugeril de su cassa dándolas licencia
para poderse cassar con otro yelcon otramandándole estrechamente que
no tornase ajuntarse con aquella muger mas so pena de la vida y asi se
guardaría con mucho rigor. Tanbien tenian estos sacerdotes otra cerimonia
que hacian a losniños queran recieu nacidos que era sacrificalles las
orejas y el miembro genital amanera de circungigion especialmenteá los
hijos de los Señores y reyes alos quales en naciendo sierabarón lo labahan
los mesmos sacerdotes y lauado poníanle en lamano derecha una espada
pequeña y en la otraunarodelilla chiquita. Estacerimonia hacian
al niño quatro dias arreo ofrecían los padres por el grandes oblagiones y
si era hija después de lanada quatro beges poníante en la mano un aderego
pequeño de ylar y texercon los dechados delabores aotros niños ponian
á los cuellos carcages de flechas y arcos en las manos. A los demás
niños de la gente bulgar lesponian las ynsignias de lo que por el signo en
que nacían conocían si su signo le ynclinaba á pintor poníanle un pincel
en la mano si á carpintero dañante una agüela y asi de tes demás et. ”
Ya que hemos bisto de todos los exercicios y cerimouias de los sacerdotes
antiguos y hemos leydo de modo de sus supesticiones querria que
se conociese y entendiese la yntincion con que lo he relatado la qual no
soloes de contarystorias y antiguallas sino tanbien anisar con xpistiano
zeloa los sacerdotes de dios que con estraño cuidado exerciten el ministerio
en que dios los puso para el qual los escoxio con dichosa suerte y escudriñen
y saquen de raiz las malegas que de gizaña puede hauer entre
el trigo y las arranquenparaque no crezcanjunto cou la diuina ley y doctrina
de dios yno permitan con su floxedady descuido con sus olgurasy
pasatienpospassar alos yndios con estascossas mínimas como es disirnu-
]ar tresquilar las cauegas álos niños y emplumárselas con plumas deaues
silbestres niponelles el ote en las cauegas o en la frente ni entiznados,ni
enbixados con el betún de los diosses de donde bienen á criar unas trengas
largas que parecendemonios ni permitan una nueba supesticion que
entre ellos se ha ynbentado de hacer coronas álos niños paralo qual se
han lebantado nuebos médicos ymaestros dehacer coronas yno solamentea
los niños pero a los grandesyporque sédigo berdad quiero contarlo
que en cierto pueblo me aconteció yes que llamándome aconfesar un enfermo
fuy yhalleuna bieja que tenia ochenta años con un gran paño de
117
cauega, yo como labí y la experiencia me ha abierto los ojos lo primero
que hice fue quitalle el rebozo y asicomo se lo quite bi que le auian hecho
una corona de frayle tan cana ybenerable que sila enfermedad no lo
estorbara merecía ser solenigada con una mitra a la puerta de la yglesia
y auisandolo jro a algunos religiossos que lasmande quitar respondenque
no lo hacen sino por la deuocion de los religiosos. He me hecho fuerga á
creer de los tales decido con santa sinplicidad y no puedo persuadirme
sino que es grandísima ygnorancia y no entender el frasis de los yndios
pues no les mueue otra devogion sino sus ritosantiguos o sus supestigiones
y sino pregúntenlea aquella bieja asta donde llegauala deuogion que
tenia á los religiossos frayles y clérigos quando seconsintió hacer la corona
y la evidencia estamuy clara en ber que hacundido por toda la tierra
como les han dexado pasar con ello que en losmontes y en las quebradas
y en los pobleguelos muy escondidos están los mochachos todos con coronas
y tienen tanta deuocion a los religiossos que en biendolos huyen de
líos que no sanen donde se meter con haver cinquenta y cinco años ymas
que los tratan huyendo como el primer dia.
Y porque demos fin a estecapitulo quierodar la resolución del concontar
lo que hacian estos sacerdotes, en acauando de sacrificar á la semejanga
deste ydolo Tezcatlipoca, y es de sauer que como contamos en el
capitulo passado el dia de este ydolo sací ificauan vn esclauo y acauado
de sacrificar luego aquel mesmo dia ofrecían otro esclauo el que dello hauia
hecho boto o promessa y daualo alos sacerdotes para que sienpre la
semejanga del ydolo no faltasse que era una cerimonia derenobar el ydolo
vivo como renovar el sacramento en las yglesias al qual yndio bestian
después de hauelle muy bien bañado y lanado todas las ropas del ydolo
y ynsignias a la mesma manera que atrás quedapintado poníanleel mesmo
nonbre del ydolo conbiene a ssaver Tezcatlipocayandana todo elaño
tan honrrado y reuerenciado como el mesmo ydolo. Traya sienpre consigo
doze honbres de guardaporque no se vyese dejándole andar libremente
por donde quería pero sienpre la guarda ba con auiso y el ojo con el
porque si se huya el principal culpado de la guardia entrauaen su lugar
a representar a dios para después morir. Tenia esteyndio el mashonrrado
apossento enel tenplo donde comia y bebia y donde todos los señores
y principales le benian a reuerenciar y servir trayendole de comer por el
mesmo orden que a los grandes y cuando salia por la ciudad yba muy
aconpañado de señores yprincipales el quallleuaba unallautilla en lamano
y tocauala de quando en quando para que supiessen quepassaua y luego
salian las mugeres con sus niños en losbragos y se tes ponian delante
y le saludanan como a dios lo mesmo lasmas gentes. Denoche temetían
118
en una jaula de palo de recias bigotas por que no se fuese. Benido y llegado
el dia de la fiesta le sacrificauan como queda dicho y de quatro en
quatro años otros muchos con el a la ora de medio dia. Turaua la solenidad
deste ydolo beinte dias los quales eran como otauas yasi se concluya
la fiesta deste ydolo y demonio juntamente con el capitulo elqual nos ha
forgado con sus ynumerables cerimonias a ser muylargo.
CAPITULO LXXXIV.1
Del ydolo llamado Quetzalcoatl,dios de los chololteca dellos muy reuerenciado y temido fue
padrede los tolteca, y de los españolesporque anuucio suuenida.
En todas las ciudades vdlas y lugares desta nueua españa en su ynfidelidad
tenian los yndios un dios particular y auuque los tenian todos y
los adoraban y reverenciaban y celebraban sus fiestas tenian empero uno
en particular señalado a quieu como abogado del pueblo con mayores cerimonias
y sacrificios honrrabau como hacen agora que aunque solenigan
las fiestas de los santos todos enperola fiesta del pueblo y abocagion del
celebranla con todala solenidadposible yasieraantiguamente en las fiestas
de los ydolos que teniendo cada pueblo su ydolo por abogado en su
dia hagian egeciba fiesta y gasto y asiel ydolo de que agora en este capitulo
se ofrece tratar era el dios y abogado de los chololteca dellos muy
festejado y solenigado tantoqueldia enque se zelebraba sudia como ellos
eran mercaderes y gente rica y la generosidad y franquega nace con los
honbres en esta tierra para no estimar el oro ui la plata en nada ni las
piedras preciosas quando se ofrecen que señalarse los honbres della y no
solo los que tienen buena passadia pero los muy tristes yndiguelos siéndoles
tan natural la magnanimidad y franquega la generosidad de animo
para defender quanto tienen y honrrarse con ello y que no se tes sienta
cortedad niflaqueza como te es natural a la fuente manar agua y la tierra
produgir frutos asi estos chololteca hacian este dia unasoberbia y costosa
fiesta a esteydolo llamado (Quetzalcoatl) el qual era el dios de los
mercaderes donde enpleauan cuanto hauian grangeadotodo el año solo
para auentajarse de las demás ciudades y mostrar y dar a entender la
1Lám.6** Trat. 2o
119
grandega y riquega de Ohollolan donde oy en dialos naturales de aquella
cmdad permanecen en el trato y contrato de la mercadería corriendo todos
los lugares dela tierra muy apartados yremotos como es á Cuauhtemallan
á Xoconochco a todas esas costas y minas con sus cargagones
de bujerías de buhuneros como lo hacian antiguamente piega a dios no te
hagan agora confiando en el mesmo ydolo que entonces confiauan abogado
de los mercaderes.
Este ydolo Quetzalcoatl estaua enun tenploalto muy autorigadoen todos
los lugares de la tierra especialmente en Ohollolanen cuyopatio mando
el Marques del Baile Don Hernando Cortes matar quinientos yndios
porque pidiéndoles de comer en lugar de traer comida trayan teña lo qual
hicieron tres dias arreo y al tercero dia los mataron á todos y luego truxeron
de comer no solo á los honbres pero a los cauallos de suerte que
trayendo una gallina para el honbre trayan otra para el cauallo y asi de
lo demás lo qual si al principiolo hicieran como en los demás pueblos estorbaran
aquella crueldad y matanga: estaua este ydolo en una ancha y
larga piega puesto sobre un altar aderegado todo lo posible pues todo el
aderego era de oro y plata joyasplumas mantas muy bien labradas y galanas.
Era este ydolo de palo y tenia la figura que en la pintura bimos conbiene
asaber todo el cuerpo de honbre y la cara de pajarocon un picocolorado
nacida en el mismo pico vna cresta con vnas berrugas en el a manera
de anadón del perú tenia en el mesmo picounas rengleras de dientes
y la lengua de fuera y desde el pico asta la media cara tenia amarilla y
luego una cinta negra que te benia junto al ojo ciñendo por debajo del
pico.
El ornato deste ydolo era que en la cauega tenia una mitra de papel
puntiaguda pintada de negro y blanco y colorado. Desta mitra colgauan
atrás vnas tiras largas pintadas con uuosrapagejosal cavo que se tendían
á las espaldas. Tenia en las orejas uuos garcillos de oro a la mesma hechura
de unas orejas. Tenia al cuello un joyel de orogrande a la hechura
de una ala de maripossa colgado de uua cinta de cuero colorado. Tenia
una manta toda de pluma muy labrada de negro y colorado y blanco á la
mesma hechura quel joyel comounaala demaripossa. Tenia uu suntuosso
braguero con las mesmas colores y hechura que. le daua abajo de las
rodillas. Enlas piernas tenia unas calgetas de oro y en los pies unas sandalias
calgadas. Tenia en la mano derecha una segur a hechura de hoz la
qual era de palo pintada de negro blanco y colorado y junto a la enpuñadura
tenia una borla de cuero blanco y negro en la mano izquierda tenia
una rodela de plumas blancas y negras todas de aues mariuas. conbiene
120
assauer degargas ycuerbos marinos concantidadde rapagejos de lasmesmas
plumas muy espessas. Elcoutino ornato deste ydoloy su manera era
el que he referido algunos me hau dicho que a tiempos se le diferenciauan
por euitar prolexidad no cure de referido supuesto que todo se concluye
y encierra en mudalle una manta o ponelle otra y diferencialle oy
una mitra otra bez otra enperola principal relación es lareferida.
La fiesta deste ydolo celebrauan los naturales a tres de hebrero un día
después de nuestra Señora de la Purificación segun nuestro ordinario la
qual solenidad se solenigaba desta manera: quarenta dias antes deste dia
los mercaderes conprauan un yndio sano de pies y manos sin macula ni
señal ninguna que ni fuese tuertoni connube enlos ojos no coxo nimanco
ui contrecho no lagañosso nibabosso ni desdentado no hauia de tener
señal ninguna de que hubiese sido descalabrado ni señal de dibiesso ni de
buhos ni de lanparones en fin que fuese linpio de toda macula. A este esclauo
conprauanpara que bestido como el ydolo te representase aquellos
quarenta dias y antes que le bistiesen te purificarían lauandole dos beces
en el agua de los diosses. Después de lauado y purificado le bestian a la
mesma manera quel ydolo estaua bestido segun y como queda referido
del poniéndole la coroga el pico de pajaro la manta el joyellas calgetasy
garcillos de oro el braguero la rodela os este honbre represeutava bibo a
este ydolo aquellos quarenta diasel qual era seruido y reuerenciado como
a tal traya su guarda y otra mucha gente que te aconpañaua todos aquellos
dias. Tanbien lo enjaularían de noche porque no se les uyese como
queda dicho del que representauaa Tezcatlipoca luego de mañana le sacauan
de la jaula y puesto eu lugarpremínente le seruian muy buena comida
después de hauer comido dauanle rosas en las manos y cadenas de
rosas al cuello y salian con el a la giudad el qual yba cantando y baylando
por toda ella para ser conocido por la semejangadel dios y esto era eu
lugar de la flautilla quel otro tañia para el mesmo effecto de ser conocido
y en oyéndole benir cantando salian de las cassas las mugeres y niños a
le saludar y ofrecer muchas cossas como a dios.
Nueve dias antes que llegase el dia de la fiesta benian ante eldos biejos
muy beuerables de las dignidades del tenplo y humilaudose ante el te
degian con vna bos humilde y baja aconpañada de mucha reverencia: señor
sepa v. m. como de aqui a nueve dias se te acaua este trauajo de bailar
y cantar y sepa que ha de morir y el hauia de responder que fuese
muy ennorabuena a la qual cerimonia llamauan (neyolmaxiltihztly) que
quiere degir apergibimieuto o sastifecho aeste asiapergebidotenian atención
y sile bian que se entristecía y que ya no baylaba con aquel contento
qucsolia y con aquella alegría que deseauan hacian unahechicería
121
y supesticion de mucho asco y era queluegoybauy tornauan las nauajas
de sacrificar y lauabanles aquella sangre humana questabaen ellaspegada
de los sacrificios passados y con aquellas lauagas hacíanle una xícara
de cacao y davansela abeber la qualbebida dicen que hagia tal operación
en el que quedaría sin ningunamemoria de lo que le habian dicho ycassi
ynsensible y que luego bolvia al ordinario conteuto y bayle olbidado
del aperciuimiento que le hauian hecho yes opinión quelmesmo con mucha
alegría y contento se ofrecia a la muerte enhechigado con aquelbrebaje
al qual brebaje llamauan (ytzpacalatl) que quiere degir lauagas de
cuchillo la caussa porque le dauan este brebaje era porque elentristegerse
este yndio del tal apercibimiento que te hagiau teníanlo por muy
mal agüero y pronostico de algúnmal futuro. Llegado el mesmo dia de
la fiesta que como he dicho era a tres de febrero a media noche después
de hauelle hecho mucha honrra de engiengo y música tomauanlo y sacrificauanlo
al modo dicho a aquella mesma ora hagieudo ofrenda de su coragon
a la luna y después arrojado alydolo encuya presencia lomatauan
dexando caer el cuerpo muerto por las gradas abajo de donde lo algauan
los que lo hauian ofrecido que eran los mercaderes (como he dicho) cuya
fiesta era lapresente yalgandolo de allilicuábanlo a lacassa del mas principal
y alli lo hacian guissar en diferentes manjarespara en amaneciendo
estando ya guissado para celebrar la comida y banquete dando primero
los buenos dias al ydolo con vnpequeño bayle que mientras amanegia y
se guissauael ynclio que habia sido semejanga de dios se hagia el qual
baylecillo junto a vna candelada haceu oy en dia las mañanas de las fiestas
principales. Albanquete solene de este esclauo se juntauanlos mercaderes
todos que tratauan eu todo genero de mercaderías especialmente
en conprar y bender esclabos ofregiendo cada año este esclavoparasemejanga
deste dios suyo conprandole de comunidad en el tianguiz de Azcapotzalco
on en el de ytzucan que era el tianguiz diputado para los esclavos
y en ningún otro se podianbender y agíase aquella cerimonia de Jabados
y purificados los sacerdotes a caussa de que eran comprados y con
aquello quedauan linpios de aquella macula del cautiberio. Este ydolo
era de los principales diosses de los yndios y assi el teuplo en que estaua
era de mucha autoridad especialmente el de Ohollolan en la ciudad
de mexico como no era la abocacion de la ciudad tenia no tanta cuenta
de hacelle fiesta como en Ohollolan tenia sesenta gradas para subir a el
no mas y su edificio era que después de aquellas gradas se hagia un patio
muy encalado de mediana anchura donde tenia una piega toda redonda
que aunque era grande era a echura de horno y la entrada era
como boca de horno ancha y baja que para entrar era menester yncliuar-
DURAN.—TOM. H. 16
122
se mucho teniapor techo una copa redondapajiga quedosllamauan xacalli.
En este tenplo hauia sus apossentos como en los demás donde hauia
ayuntamientos de muchos que seruian a este ydolo y deprendían las cerimonias
de su culto para después conseguir y suceder a los sagerdotes
del donde hauia solo un sacerdote a la contina que resedia alli y tenia a
cargo de ynponer y enseñar a aquellos muchachos y de hacer todas las
cerymonias al ydolo y era como semanero porque dado que hauia tres o
quatro curas o dignidades de aquel tenplo senda una semana vno y otra
semana otro sin salir de alli en toda la semana el oficio del qual era que
todos los dias desta bida tañía a la ora que se pone el sol un gran atanbor
que harria en solo aquel tenplohaciendo señal con el como agora ussamos
tañer a la aue maria el qual atanbor era tan grande que su sonido
ronco se oyapor toda la ciudad el qual oydo se ponia la ciudad en tanto
silengio que paregia que no hauia honbre en ella desbaratándose losmercados
recoxiendosela gente quedandotodo en tanta quietudy sosiego que
era estraña cossa siendo aquella señal de recoxer como agora se usa tañer
a la queda enlas gindades para que los honbres se recoxan yasien oyendo
los yndios el sonido del atanbor degianrecoxamonos pues ha tocado
Yecatl que era segundononbre del ydolo. Al alúa quando ya amanegia
tornaua aquel sacerdote a tocar su atambor a la mesma oraque agora se
toca al alba con el qual sonido daua señal que amanegia y assi los caminantes
y forasteros se aprestauan con aquella señal para sus biajesestando
asta entonces como ynpedidossin poder salir de laciudad. Tanbien
se aprestauanlos labradores mercaderes y tratantes con aquella señallos
unos para yr a sus mercados y los otros a sus labrangas. Tanbien se leuantaban
las mugeres a barrer sus pertenencias lo qual era fundado en
alguna supesticion yasta agora les tura este cuidado ydolatra de leuantarse
en amaneciendo a barrer la pertenengia suya y muchas beges la
agena.
Este tenplo tenia un patio mediano donde el dia de su fiestase hagian
grandes bayles y regocijos y muy graciossos entremesses paralo qualhauia
en medio deste patioun pequeñoteatro de treintapies en quadro muy
encaladoel qual enrramauan y aderegauanpara aquel dia con toda lapuligia
possible cercándolo de arcos hechos de toda diversidad de rossas y
rica plumería colgando a trechos muchos y diferentes pájaros yconejos y
otras cossas festibales y a la vista apacibles donde después de hauer comido
y todos los mercaderes y señores baylando al rededor de aquel teatro
con todas susriquegas y ricos atabios cesaua el bayle y salian los representantes
donde el primero que salia era un entremés de un buboso
123
fingiéndose estar muy lastimado dellas quejándose de los dolores que sentía
mezclando muchas graciosaspalabras y dichos con que hagia mober
la gente a rissa. Acauado este entremés salia otro de dos ciegos y de
otros dos muy lagañosos entre estos quatro passauan vua graciosa contienda
y muy donosos dichos motejándose los ciegos con los lagañossos.
Acauado este entremés entraba otro representando un arromadigado y
lleno de tose fingiéndose muy acadarrado hagieudo grandes ademanes y
gragiosos. Luego representauan unrnoxcouy unescarauajosaliendo bestidos
al natural destos animales el vnohagieudo gunbidocomo moxcallegándose
a la carne y otro ojeándola y diciendole mil gracias y elotro hecho
escarabajo metiéndose en la basura todos los quales entremeses entre
ellos eran de mucha rissa y contento lo qualno se representaría sin misterioporqueyba
fundado en quea esteydoloQuetzalcoatl teniau por abogado
de las bubas y del mal de los ojos y del romadigo y tosse donde en
los mesmos entremeses mesclaban palabras deprecatibas a este ydolo pidiendo
salud y asi todos los apassionados destos males y enfermedades
acudían con sus ofrendas y oraciones á este ydolo y teuplo.
La ofrenda que la gente común ofrecia este dia en tenplo a este fengido
dios era pan y aues dellas bibas y dellas guisadas las que se ofrecían
guissadas era desta manera que hagieudounos platos de cañas secas de
maiz atadas unas con otras lo qual no caregia de misterio pues deuotaua
la sequedad del tiempo que entonces era. Encima de aquellos platos o
caxcos pequeños poniau vnos tamales grandes del tamaño de gruessos
melones los quales tamales es el pan quedos comen sobre estos tamales
poniaugrandes pedagos de gallinas ó gallos cocidos de lo qual hagianmucha
cantidad de ofrenda delante del altar del ydolo otros ofrecían las ordinarias
ofrendas conbiene a sauer copal olliu plumas tea codornices papelpan
gengeño tortillas pequeñitas eu figuras de pies y manos lo qual
todo tenia su particular fin y ojecto.
Toda la gente de la tierra esgeptolos huaxteca que era la gente questos
tenían por gentiles ydolatras que no guardabanla ley como tes cauaneos
entre los judíostoda la demás comían este dia pangengeño como acá
degimos pan sin levadura y para que enfeudamos este modo yla diferengia
que ay del pan genceño al otro sagonado es de saber questa uagion
cueze el maiz con cal y con geuiga para sagonado yablandado para hazer
supan sagonado la qual cal sirve al maiz como a nro.pau de trigo la lebadura
para leudado este dia se hagia todo el pan sin coger el maiz con
cal saibó cocido en sola agua lo qual era desta manera que cocido el maiz
en sola agualo molian y molido deshacían aquella massaen aguadexandola
bien espessa y luego colauanla por unos paños ralos después toma124
uan aquella massa y echauanla en ojas de maiz enbuelta y cocíanla en
ollas y espesauase con el fuego dentro de aquellas ojuelas y este pan comian
y no otro. Llaman a este pan enla lengua (atamalli) que quieredecir
pan de agua solaque propiamente hablando es decir pan gengeñoamassadoconagua
sinsal ni lebadura. Eestaagora decir porque esta fiesta era
mas de los mercaderes que de los demás paralo qual quisehagerparticular
capitulo pero por parecerme era cosa que tocaua a la relagion de lo
que hamos tratando tocante a este ydolo no mepareciósalir de proposito
en ponello en este lugar.
En esta tierra los reyes y principes antiguos en su ynfidelidad tenian
muy particular cuydado y cuenta de premiar y honrrar á los virtuosos y
buenos ya los valerosos hombresparaque tes demás se animasen aseguir
la virtud biendo el premio que por ella se daba a los que la seguian por
mano de los reyes y principales y asi muchos procurauan por todas las
bias que podian de leuantar sus nombres y procurar ditados y procurar
mas y blasones y leuantar linajes y ditados por sus perssonas y birtud
para lo qual hauia tres modos señalados en las repúblicas muy honrrossos:
la primera y principal manera que los reyes señalauan erala miligia
señalando sus personas en la guerra haciendo algunas cossas agañossas
como era señalarse en matar prender desbaratar exercitos escuadrones o
ser causa dellos aestos darían gran honrra y premio y armas y blasones
que señalauan sus grandeshechosybalor. Poníanles vnnuebonombre que
era tetiquaque que quiere tanto degir como honbre que usa bien del ofigio
de soldado el qual bocablo se compone de tequitl que quieredegir oficio
y desta silaua uaque hace relación de la perssona queexercitobienaquel
oficio de manera que hablando a nro.modo le podemos apropiar el nombre
de capitán.
La segundamanera de lebantarse los honbres era por la yglessia allegándose
al sagerdogio de donde después de hauer sentido en los tenplos
con gran exenplo y penitengiay recoximiento ya biejos ancianos los sacauan
a dignidades y cargos honrrossos en las repúblicas que oy en dia
turan entre ellos dándoles unos ditados ynombres quehablando ennuestramanera
y segunelrespeto y reuerencia se les hagia y oy en dia se les
hage es como degir condes duques o marqueses obispos o arzobispos et.
pues con ellos se gelebrauan las cortes y se tornauan los pareceresy congejos
se juntarían a los cauildos y juntas. Los reyes sin el consejo y pareger
destosno ossauan hager cossa casi almesmo modo que losconsejos
que su magestad tiene para descargo de su real conciengia asi ala mesma
manera eran estos puestos en aquellas dignidades después de largas
penitencias y trauajos y bida y exemplo a los quales quando les dauan
125
estas dignidadesyrenonbres hagianmuchas gerimonias cortándoles aquel
largo cauello lauandoles la tizne con que sienpre andauan enbixados de
suerte que podemos dalle el nonbre de dotoramientopues con aquellas
cerimonias cobrauan grandes prebilexiosy autoridad de caualleros haciendo
gran fiesta y banquete y oy en dia se hace al uso antiguo lo qual
puedo afirmar como testigo de bista pues mehe hallado en mas de quatro
grados destos y para que los que sabeu y entienden el frasis destos
quiero declarar los ditados quales son conbiene a sauer tlacatecutly mexicaltecutly
tlacochcalcatltecutly tecpannecatlhuitztoncatecutly ahuiztlato
egetera.
El tercero modo y menos honrroso era el de la mercangia y trato de
conprar y hender hallándose en todos los mercados de la tierra trocando
mantas por joyas y joyaspor plumas y plumas por piedras y piedras por
esclauos tratando siempre en cossas gruessas y honrrossas y de precio.
Estos ensalgaban sus linajes con el dinero como hemos hauer subido muchos
honbres de bajo suelo y peor sangre a tanto estado que han benido
a cassarse sus hijas con duques y condes y marqueses yhager grandes y
ricos mayorazgos mezclando su sangre baja con la buena despaña. Assi
eran estos yndios mercaderes que adquiriendo hacienda y alcanzando esclauos
que poder sacrificar a este su dios luego era reputado entre los
magnates de la tierra y era la caussaporque asi como el balerosso soldado
traya de la guerracatibos que sacrificar por donde alcanoaua renonbre
de balerosso conbidando y haciendo banquete con la carne de aquelhonbre
que habia traydo para ofrenda de su dios á todos los señores yprincipales
dándole por ello ygsinias y grandes prebilegios asi estos mercaderes
con vnesclauo ó dos que ofrecían al sacrificio con las demás cerimonias
de comidas y bayles que hacia bistiendo a todos los señores de mantas y
bragueros y cotaras haciendo platos a todos quantos fuesen y biniesen
les daban ditados de grandes y loshonrraban con lamesma solenidad que
a los passados y poníanle vnnonbre al tal apropiado distinto de los demas
que denotaua el modo por donde gauaua aquella honrra conbiene .a
ssauer (tía altique) que quiere decir purificadores de honbres para sacrificar
yasi tratamos al principio de este capitulo como los mercaderes celebraban
esta fiesta ofreciendo esclavos para sacrificar purificándolosprimero
almodo dicho. Hagian a este ydolola fiesta losmercaderes acaussa
de que este su dios era el mas abentajado y rico mercader de su tienpo y
por bentura el que dio entre ellos forma y reglas de tratar con lo qual
concluiré cou este capitulo auissando como hay oy en dia vna diabólica
costuubre entre estos yndios y muy en particular en Ohollolan (al qual
ydolo adoraban)que andan vnos mercaderejos diez y doce ybeiute años
126
ganando y recoxiendo docientos y trecientos pesos y alcauo de todos sus
trauajos y mal comer y trasnochar sin ningún proposito ni caussa hagen
un banquetesolenisimo donde gastan quantohauian ganado y mas lo que
dellos siento esque al vsso antiguo hagen aquella memoria para celebrar
sus nonbres y poner sus perssonas en dignidad y no seria mucho el ynconbeniente
sino subiese respeto á aguardar al dia donde se celebraua
este ydolo para solenigarla en el lo qual dios nuestro señor no permita
por su infinitabondad y misericordia y destierre ya destos la memoria de
Amalee y losencamine en su seruicio. Amen.
CAPITULO LXXXV.’
De la relación del 3Tdolo Camaxtli dios que fue- de los de Huexotziiico y de Tlaxcallan.
Después de hauer tratado de las fiestas de los mas principales diosses
de la tierra se ofrece agora tratar de vno no menos seruido yreuerengiado
con tantas y tan gustossas cerimonias quantola nación yndianapodia
celebrar la qual relación sera apacible y gustossa notando las cossas que
en ella tratare con atención como la ystoria lo pide pues ninguna cossa
ay escrita que della no se saque mucho aprovechamiento y auisso y aunque
en ella abreniare lodo lo posible (por evitar prolixidad) de lo qualhe
sido reprendido de muy sucinto y breue auissandome que ya que me ponía
a escribir historia tan nueba y gustossa que uo deuia procurar tanta
breuedad como procuro pero tomando el medio conbenible y menos enfadoso
no podre dejar de contar todo lo que de fuerza a la historia perteneciere
y assi ofreciéndose tratar delydolo llamado Camaxtli dios de la
provincia de Huejotzinco no podre dexar de esteuder la plumapor la gran
solenidad y fiesta que en aquella ciudad y en las demás se le hagia.
Auiendo pues tratado de Quetzalcoatldios de los chololteca bengamos
agora á tratar del de Huexotzinco donde le tenían en tanta reuereucia y
beneracion como a Hvitzilopochtly en Méxicolosmexicanos. A esteydolo
tenían por el dios de la caza llamauanle Oamaxtly o por otro nonbre
Yemaxtlecelebrauan la solenidad suyaloscagadores y alli conmas aplausso
y aparato donde hauia montes y caga y asi los de Huexotzinco como
1 Trat. 2o Lám. 6**
127
gente que se pregia de que gogade montes y de caga tomo a este dios por
su abogado teniéndole tan honrrado y reuerenciado y tan seruido quanto
en el mundo se puede ymaginar y pluguiese a la divina magestad que
aquel cuydado y temor y reuerencia lo huuiesen buelto y aplicado a su
diuino seruicio como aberdadero dios y señornuestro. Llamáronle eldios
de la caga por que fue el primero que dio modos y maneras de cagar ypor
hauer sido muy diestro y astuto en el arte y el primer señor que los chichimeca
ycagadores tuuieron y asi en México nien Tetzcoco no teníaneste
ydolo ni le celebrauan fiestalo vno por ser tan moderno como era y lo
otro por tener como teniau guerra perpetua con Huexotzinco los mexicanos
y tetzcocanos no se lo hauian querido dar ni ellos podidopor armas
ganar y asi quatro o seis años antes que los españolesbiniesen á la tierra
pretendió el rey Motezoma de hurtar este ydolo alos huexotzinca y
traello ásu ciudad para lo qualhizo muchos enbustes y engaños y fingimientos
lo qual sintiéndolo los de Huexotzincoy couociendo la traición y
maña con que Motezoma les quería tomar su dios y siendo auissados del
mesmo ydolo (segun ellos digen) teniendo a los mexicanos apossentados
en los apossentos reales de su ciudad teniendo ya ordenada la celada y
maña para saltear el tenploy lleuar el ydolo agora por fuerga agora hurtado
los huexotzinca los cercaron en aquellas cassas y dieron sobre ellos
para querellos matar. Los mexicanos sintiendo elmal que sobre ellos benia
y que no podian dejar de ser muertos o pressos subiéronse por los fogones
y chimeneas de los apossentos alo alto y agoteasde las cassas yentrando
los huexotzinca uo los hallaron. Los mexicanos biendolos todos
dentro saltaron a la calle y pusiéronse en huyelay bisto por los de la giudad
quixeronyr en su seguimiento y la noche los detubo contentándose
con que se hauian ydo sin lo que pretendían.
Oelebrauase la fiesta deste ydolo en solas dos partes la vna y principal
era en la ciudad de Huexotziuco y Tlazcallan,la otra era en Ooatepec,
vn pueblo que parte términos con el mesmo Huexotzinco a quien antiquisimamente
los coatepeca fueron sugetos y muy amigos y por aquella
bia les fue dado este dios y tanbien por preciarse del mesmo ofigio de cagadores
y chichimeca. Diráalguno pues porque no ybau los mexicanos y
tetzcocanos a ese pueblo por el pues era en su tierra a esso digo que los
reyes no pretendíanreliquias sino el cuerpoy asi lo que en Ooatepec hauia
eran reliquias dadas por los huexotzinca y aculla estaua lo principal
y aquello apetecían y queriau y si a Motezoma no le atajaran los passos
con la heñida de los españoles el lo truxera apessar de los huexotzinca o
sobre ello los destruyera. Oaya esta fiesta a quince de nobienbre la qual
era la principal y la que con todo el aplausso del mundo y fiesta celebra128
nan y donde mayor cantidad de gente moria en el sacrificio. Tenia de
ochenta en ocheuta dias vna conmemoración donde se hacia vna fiesta
mediana de suerte que si la prencipalera de beinte y cinco capas (como
dicen) la de ochenta en ochenta dias no era sino de quatro quiero decir
que si en la principal matauan treynta o quarenta yndios en el sacrifigio
que en laconmemoragion hagianno matauan sino vno ó dos.
La efigie deste ydolo era de palo figuradaen el vna figura de yndiocon
vna candiera muy largala frente y ojos negros en la cauega puesta vna
corona de plumas en las nariges tenia atrauesada vna piedra de vnberil
en los molledos tenia unos brageletes de plata hechos a manera de vnas
ataduras engastadasen ellos vnas flechas tresencada brago teniapor debajo
el brago vnos cueros de conejos como por almayzal en lamano derecha
tenia vna esportilla de reddonde lleuaba la comida al monte quando
yba acaga en la izquierda tenia el arco y las flechas tenia un braguero
puesto muy galano yen los piesvnos gapatos tenia el cuerpo todo rayado
de arriba abajo de vnas rayas blancas el tenplo en que estaua este ydolo
era hermossisimo de cien gradas en alto tan populosso y labrado que en
todo egedia al de la ciudad de México asi en hermossura y galanía como
en riquega teuia al cauo de las gradas vna hermossa piega toda redonda
con vna cobertura de paja tanbien y pulidamentelabrada queno sepodia
parecer obra de paja mejorar esta cobertura se remataua con vna larga
punta alcauo de la qual estaua por remate vnmono debarro muy al natural.
De dentro estaua muy eutapigada de ricas mantas plumas y joyas
y otros aderegos lo mejor que a su rustico modo podian. A los pies deste
ydolo (el qual estauapuesto en vn altar) teniau uua arquilla altaredonda
como basera el altor que tenia era de vna bara poco menos cubierta con
su tapador dentro della tenían un genero de sacar lunbre queste ydolo en
su tienpo usso con vn tigoncillo pequeñoen el qualse engendia laluubre.
Tenían tanbien en aquella basera plumas de diuersas aues conbiene a sauer
aguíes berdes coloradas y amarillas todas de pájaros preciados a la
qual petaca o basera hacían tanta reuerencia y vmillagion que al mesmo
ydolo teuiendola muy tapada con sus cortinas encima casi con el mesmo
aparato y manera que los judíos teuiau el arca del testamento donde estaban
las tablas de la ley y la bara fie Aron con elbasso demana asiala
mesma arte teniau eu este tenploguardadaestaarquilla conaquellasplumas
y cou aquel genero de encender lunbre quebien le podemos dar nonbre
de yesca y pedernal y entre ellos vnas flechas quebradas biejas que
deuian de hauer sido de aqueldioscon vnarcopequeño y asies queaquellasinsignias
fueron con las quales guio a los chichimeca y los guio á los
lugares donde agora se hallan enseñándoles con aquellos instrumentos a
129
buscar la bida por los montes quando los truxoy guio aesta tierra, Y asi
a honor deste beneficio guardauan y reuerenciauan aquellas insignias como
reliquias de alguna cossa diuina y del cielo y asienel pueblo de Ooatepec
no tenían a este ydolo de palo ni depiedra ni en ninguna efigie de
persona como lo hauiaenla ciudad de Huexotzinco y Tlaxcallan solamente
adorauan yreuerenciauan aquella arquilla o basera puesta en vnaltar
muy cubierta y aderegada dentro de laqual teniauparte de aquellas plumas
y de aquella yesca y pedernal y de aquellas flechas y vnarco pequeño
que sus amigos los de Huexotzinco les dieron. Por eso dixe que los
mexicanos no queríanreliquias sino al mesmo ydolo.
Ochenta dias antes que se llegase el dia de la fiesta elegían vno de los
sacerdotes de aquel tenplo muy antiguo y ya de dias el qualelmesmo se
ofrecía a ello y desde aquel mesmo dia comengaba vnayuno apan yagua
y ayunava aquellos ochenta dias sin comer otra cossa sino pan y agua y
vna sola vez al dia el qual cunplidos los ochenta dias quedaua tan flaco
y debilitado y macilento que apenas se podia tener en los piesniechar la
habla. Acauado el prolixo ayuno la bispera de la fiestapintauan esteyndio
de arriba abajo con aquellas bandas blancas que teuia el ydoloybestianlo
al mesmo modo y manera quel ydolo dexamos dicho cou aquella
corona de plumas brageletes yaquellos pellejos de conejo puestos por almaygar
dauanle su arco y flechas y en la otra mano su esportilla con comida
poníanle vn muy galán braguero y en las pantorrillas vnas medio
calcetas de oro este sacerdote biejo asi bestido y ataviado hauiendo ayunado
aquellos ochenta dias a trueque de la honrra de aquel dia y de ser
adorado como el ydolo o como dios muy demañana antesque amaneciesse
todas las dignidades del templo con todoslos demás ministros delylos
mogos y muchachos de los colegios y recoximientos alson de muchas boginas
y atanbores le sacauan de los apossentos y le subian en la cumbre
del tenplo. Puesto alli todos los mancebos que dixe y muchachos se bestian
yaderegabanamanera de cagadores con sus arcos y flechas eulas manos
y todos puestosen escuadrón congran alarido ygritaarremetían acia
el macilento biejo querepresentaría alydoloy disparauaumucha cantidad
de flechas enbiandolas a lo alto por no ofender al ydolo. Acauada la cerimouia
y grita tomauan al flaco biejo y bajauanlo debrago todas aquellas
dinidades conmucha reuerencia y de alli enderegauansu camino al monte
todospuestosen ordenangaa mauera de procesiónen estemonte ochenta
dias antes desta fiesta auia editopublico que nadienoentrase porleña
ni por madera ni ramos ni cossa ninguna para lo qualhauia guardas en
los montes para quel que alia cogiesenperdiese la hacha y loscordelesde
la carga. Ymas le quitauan las mantas y quanto lleuaua todo se hacia a
Duran.—Tom. II. 17
130
caussa de que no asonbrasenlacaga y laauyentasenpor que demás de ser
esta la fiesta del ydolo camaxtle era dia solene de las fiestas de su calendario
que se decia quecholli que le podemos ynterpretar fiesta de caga la
qual fiesta celebrauanen toda la tierra y asi enHuexotzinco celebrauan
dos fiestas la vna era de su ydolo camaxtly yla otra del solene dia dequecholli
del qual dia sera necesario tratar en particular pero bolbiendo a
nuestro propossito en llegando que Uegauan al monte todos los señores y
cagadores y capitanes de la caga que los hauian nonbrado y señalados los
nonbres de los qualeseran a huitztequilmaque ó almiztlatoque que quiere
decir capitanes oseñores de los cagadores yprepósitos suyoslos qualeshauianayunado
cinco dias antes deste diapidiendo favor yabundancia de ca-
“ga todos estos señores y cagadores luego enamaneciendo antes que los de
la ciudad huuiesen llegado se aderegauana la manera que diré: primeramente
se enbixauan de negro el circuito de la boca a la redonda y losojos
nimasnimenos. Enplumauanse la cauega y lasorejascon plumas coloradas:
ceñíanse la cauega con vna benda de cuero colorado yen elñudo o lagadaquelcuero
hagia al colodrillo atauanunmanojo deplumas deáguila y
otras que dejarían caer a las espaldasenbixandose el cuerpo con vnas bandas
blancas de yesso desnudos en cueros todos saluo con sus bragueros
puestosmuy galanos ya que llegana el que representaua a quecholli salíanle
ellos a reciuir muy puestosen orden yauiendole reciuido lleuauanle
al lugar donde hauia de serla caga en elquallugar teníanpuesto vnydolo
y hecha vna ramada en la cunbre del cerro muy curiosamente aderegada
de rossas y plumas y mantas ala qualramada le tenianpuesto nonbre
de mixcoatcocally que quieredecir ellugar sagrado demixcoatl. Mixcoatl
quiere decir culebra de nube. Luego quellegarían cercauan el monte
de suerteque puestos todos en ala quedase aquel gerro donde estauahecho
el adoratorio o ramada enmedio. Esto hechohacian unaseñal la qual
oyda quando los prepósitos de la caga y capitanes della ybanallegándose
al gerro con gran alarido y grita que parecia quelmonte se hundía yendo
tan en orden y concierto sin despegarselos vnos de los otrosniapartarse
que vnratón era ynposible yrseles y asi con aquel concierto se benian a
juntar á la coronilla del gerro donde la hermita estaua trayendo por delante
toda la caga y sauandijas del monte la qual biendose cercada pugnando
por huyr alli era el matar y flechar y tomar a mano benados liebres
conejos leones gatos monteses y otras fieras hardillas comadrejas culebras
tomando biba toda la mas caga quepodian onrrando mucho a los
principales prendedores y matadores de la caga dándoles nuebas y galanas
preseas de mantas y galanos bragueros plumas y otras cossas. Acauada
de hacer la caga lleuabanla toda ante el ydolo y alli delante la sa131
crificauan y matauau al mesmo modo que de los honbres se bagiasacrificio
acauado el sacrificio se bajauan al llano junto a donde se dibidiesen
dos caminos y alli tendían mucha paja y poníanpor nonbre aaquellugar
Zacapan que quiere decir encima de la yerba y sentauanse todos. Luego
sacauan de la basera dicha aquella yesca y pedernal y ynstrumentos de
sacar lunbre y los sacerdotes encendían lumbre nueba bendiciendola con
ciertas cerimonias y hacian grandeslumbradas yassaban toda aquellacagay
comiansela con gran debogion y contento con pan de tzoalli que como
dexo dicho es pan de semilla de bledos que eracomo en nuestromodo
pan de ceuada. Este dia se quedauan todos en el monte hasta otro dia
de mañana los quales en amaneciendo tornauana la caga y si cagauan
algo hacían lo mesmo quel dia antes donde después de hauercomido bolbian
con la mesma ordenangaque hauian ydo trayendo al mesmo personaje
del ydolo con mucha reuereucia y en llegando subíanle alo alto del
tenplo y quedauala fiesta asi suspensa asta day a diez dias que era la
otaua de quecholli yasilellamauau a la fiesta y diareferido(tlaco quecholli)
que quiere decir la media fiesta de quecholli y asi todos aquellos diez
dias hauia particulares regocijos y bayles banquetes y comidas asta que
llegaba el dezimo dia que era fin yperfection de la fiesta.
Llegado el dezimo dia que era como dia octavo desta fiesta luego de
mañaua tornauan las dignidades y sacerdotes deste tenplo vna yndia yun
yndio a la yndia poniéndole por nombre yoztlamiyahual y alyndio llamauaulo
mixcoatontly a los quales bestian como a los ydolos que representauan.
A ella conforme ala diossa de aquelnonbre y a el ni mas ni menos
conforme al dios que representauaque era mixcoatontly a estos sacauan
eu publico alosqualesla gente hagia reuereucia luego en acauando
de salir en publico saliau muchos mangebos bestidos a la mesma manera
quel yndio estaua y ofreciauselos por bassallos y seruidores aldicho mixcoatontly
y llamauanles nuiuixcoa el qual es nonbre genérico queera como
aplicar aquellos honbres al genero de aquel ydolo y asi el los receuia
y los juutaua assiluego tornauan la yndia dauan quatro golpes con ella
en vna peñagrande que hauia eu el teuplo la qual tenia por nonbre teocomitl
que quiere degir olla diuina y antes que acauase demorir asi aturdida
de los golpes cortauanle la garganta como quien degüella a vn carnero
y escurríanle la sangre sobre la mesma peña acauada de morir cortauanle
la cauega y lleuabansela a mixcoatontly el qual la tomauaporlos
cabellos y poníaseluego en medio de aquellos sus seruidoresylagente en
or,den y al rededor del patio dauan quatro vueltas a manera deprocesión
y el que yba repressentando al ydolo mixcoatontly en medio de sus seruidores
con la cauega en la mano yba bolbiendose a los vnos yalos otros
132
hablandoles y amonestándoles cossas diuinas y culto de los diosses. Acauadala
procession de quatro bueltas tornauan al quehauiarepresentado
al ydolo mixcoatontly y sacrificauanlo a la mesmamanera que los demás
y hechauanloa rodar por las gradas abajo con lo qualse concluyalafiesta
y dia otauo, asi del ydolo camaxtly como de la fiesta de quecholly.
En el seruicio deste tenploy ydolo hauia muchos sagerdotes con otros
ayuntamientos de mangebos donde a la mesma manera que los capítulos
passados queda dicho deprendíanbuenas costunbres de dondelos mas salían
grandes cagadores por que el principal exergigio que alli deprendían
era cagar en el qual ayuntamiento hauia dos estreñios grandes el vno era
de castidad y el otro de luxuria para lo qual es de sauer que los que hauian
de quedar a seruir a este ydolo asi en el sagerdogio como en el demas
ministerio no hauia de conocer muger ni se le hauia de sentir nenguna
desonestidad ni curiosidad en miralla ni en obra ni en palabra so
pena de la uida, y el otro estremo era que seles permitía la fornicagion
sinple con mucha libertad a los que della quixeren ussar y era destamanera
que a los que no pretendían quedar eu el ministerio del tenplo les
dexauan tomar vna solamangebaconla qual podia libremente estar amachado
el tiempo que quixese dándosela como a prueba para que si teniendo
hijos della quixese después casarse con ella se casase y sinoque la
pudiese dexar y cassarse con otra y assi álosqueprobauanbien en tener
hijos asi aellos como a ellas les hacian mucha hourra alauandoles su fecundidad
y buen multiplico.
Auia de ocho en ochoaños renouaciou o reidificacion deste tenplo y a la
renouacion del sacrificauan vnyndiocon otrasmuchas cerimonias a manerade
dicacion de yglesia y consagragion de tenplo de la qual beudigion es
muynotorio queoyen diavsanenlascassas acauadasde edificar antes que
los dueños entren en ellashagieudo aquellas cerimonias en ellas que antiguamenteussaban
en la renouagion o edificagion de sus cassas y templos
delo qual pongopor testigosa los ministros que los entienden yles saben
escudriñar sus conciengias (y no a los que no los entienden nialcanzan ni
sauen lo que el yndio dige niquiere decir) quangeneral sea entre ellos el
vssar desta gerimonia al entrar a auitar las cassas nuebas ynenguno entraraabibir
en ella sin que primerousse del (calmamalihua) que ellos llaman
a la tal gerimonia en la qual comen y beben y baylan y derramanpor
todoslosrincones binoy elmesmo dueño toma vn tigonencendido de lunbrenueba
yéchalo a unaspartesy aotras tomando conaquelloposesiónde
la cassa quel edifico: esto como digo se usa oy en dia ylo he aliado aca